Lechería / Sanidad

Adaptan trampa destinada al control de la mosca de los cuernos

INIA la probó en dos predios comerciales y controló el 86% de las moscas.

Trampa. Generalmente se instala a la salida de la sala de ordeñe y las vacas se acostumbran fácil.

Pablo Antúnez.
Es posible controlar la “mosca de los cuernos” (Haematobia irritans) con métodos biológicos, evitando resistencia a los organofosforados y piretroides, sin generar residuos en los lácteos y cuidando el medio ambiente.
Así lo demostró la Dra. Cecilia Miraballes, integrante de la Plataforma de Salud Animal del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), que hizo su maestría en INIA “La Estanzuela” evaluando una trampa de paso para el control de la mosca de los cuernos.
La trampa permite un control sustentable de la mosca de los cuernos, con una eficacia de captura de 86 % y se siguió el modelo de Tozer y Sutherst que la crearon 1996, aunque se le hicieron algunas modificaciones para permitir un armado más fácil y reemplazo de partes de la malla cuando se deteriora.
Tras probarse con éxito en dos predios comerciales con resultados alentadores, hoy la firma Wualmur Productos Veterinarios será la que comercializará esta nueva herramienta, con un costo que para un tambo de 250 vacas se amortizará en tres años, contando el mantenimiento. “Estas trampas ya están estudiadas en el mundo, pero lo que es difícil es su implementación. Al Uruguay no habían llegado, pero en Australia están muy difundidas y se utilizan bastante, al igual que en Estados Unidos”, explicó Miraballes a El País.
La investigadora recordó que se evaluaron diferentes tipos de trampas de paso y se buscó cuál era la mejor. “Optamos por la trampa más efectiva y la más barata, pero además no usa electricidad”, argumentó Miraballes.

FUNCIONAMIENTO. Tampoco utiliza químicos, ni zooterápicos, sino que funciona con un contraste de luz y sombra, no contamina y las vacas se acostumbran fácilmente (lleva una adptación gradual).
La mosca vive encima del animal y se alimenta de su sangre, sólo lo abandona para poner huevos (ver ciclo aparte) y cuando el ganado se acerca a un área oscura la mosca deja al animal y retornan a él una vez que pasó la oscuridad. “Esta característica de las moscas de los cuernos, de evitar lugares oscuros, es el fundamento en el que se basan las trampas de paso para eliminar las moscas del ganado”, explicó Miraballes.
Al pasar los animales a través de estas trampas, las moscas que se encuentran sobre ellos en la región del lomo, cruz, cuello, paleta y costillas, ayudadas por elementos que las espantan del lugar donde estaban -el animal pasa por diversas cortinas-, vuelan hacia las zonas con luz y se juntan en el techo de la trampa, donde “mueren de hambre y desecadas por el calor en un lapso que va entre 2 y 12 horas”, explicó la veterinaria.
Miraballes asegura verle futuro a la trampa para el control de la mosca de los cuernos. “La población de moscas de Uruguay tiene una resistencia muy alta a los piretroides sintéticos. La otra opción son las caravanas con órganofosforados que van a comenzar a generar resistencia en cualquier momento”.
A su vez, “los productores – a veces- no están receptivos a ponerle más caravanas al animal”, porque ya tiene las caravanas de trazabilidad y la identificación visual . “La trampa surge como otra opción”, explicó la investigadora de INIA.
Según Miraballes, la trampa “es un método de control integrado, no ataca el 100% de las moscas, pero va limpiando el campo”. Es que todas las moscas que van muriendo van dejando de poner huevos en el ambiente. “A medida que pasa el tiempo de uso se va limpiando el establecimiento”, sostiene la integrante de la Plataforma de Salud Animal del INIA. ( http://www.inia.uy/estaciones-experimentales/direcciones-regionales/inia-la-estanzuela/trampa-para-control-de-la-mosca-de-los-cuernos)
En Uruguay hay pocos ensayos que muestran algunos datos sobre pérdidas productivas causadas por la mosca de los cuernos, tampoco hay datos confiables. En el proyecto de INIA trabajaron, además de Miraballes, Diego Buscio, André Diaz, Anderson Saravia, Eleonor Castro-Janer, que integran la Plataforma de Investigación en Salud Animal de INIA, el Departamento de Parasitología Veterinaria y Departamento de Producción Animal de la Universidad de la República.

EFECTIVA. Ricard Bouvier, tambero del paraje Quintón, en Tarariras (Colonia), maneja un tambo familiar que ordeña entre 250 y 300 vacas y en su predio estuvo instalada una de las trampas que se probaron.
El empresario lechero afirmó a El País que esta herramienta le proporcionó “buenos resultados” y confirmó que fue “una gran ayuda” para disminuir la carga sobre el rodeo. Es una empresa lechera relativamente nueva pues se inauguró en 2012 y mayoritariamente utiliza mano de obra familiar.
Bouvier dijo notar que a través de la trampa “se logró disminuir la carga de estrés en las vacas del tambo, están más tranquilas, se facilita el manejo y se mejora el bienestar animal que va estrictamente ligado con la producción”.
Como aspecto clave a tener en cuenta, el entrevistado dijo que “hay que plantearse muy bien dónde colocarla para que la salida del ganado de la sala de ordeñe sea lo más fluida”.

 

Usando el ingenio “a la uruguaya”

Las modificaciones realizadas en Uruguay al modelo de Tozer y Sutherst fueron para permitir un armado fácil armado y el reemplazo de partes de la malla en caso de deterioro. En términos generales consiste en un túnel cuya estructura de soporte está hecha con caños galvanizados, cubierto con un toldo translúcido (malla para invernáculos 50 mesh) y un pasillo central para permitir el tránsito del ganado. Este pasillo central está dividido en tres compartimentos a lo largo del túnel que se separan por cortinas verticales (de diferente longitud) y cortinas horizontales que actúan como “cepillos” para espantar a las moscas que se encuentran sobre el animal.
La entrada al compartimento 1 no lleva cortinas horizontales. La trampa de paso tiene las siguientes medidas: Largo: 4,5 metros (m) dividido en tres compartimentos (1, 2 y 3) de 1,5 m cada uno. Ancho: 2.3 m, con un pasillo central que permite transitar al ganado cuya entrada es de 0,8 m quedando 0,75 m a cada lado del borde del pasillo central a los extremos. Altura: 2,8 m.
El pasillo central de la trampa está dividido en tres compartimentos separados por cortinas verticales largas, medianas y cortas. A su vez, en el pasillo central y en ambos lados de la parte inferior entre los compartimentos 2-3 y la salida, se colocan unas estructuras a manera de cepillos o peines (cortinas horizontales) que sirven para la remoción de las moscas de los cuernos que se posan en las partes bajas del ganado (tanto en patas, vientre y también en el pecho). Fuente: Revista INIA N° 49 (Inia.uy)

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