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Problemas de calidad de semillas de soja durante zafra 2015-2016

Por INIA | El trimestre enero a marzo de 2016 se presentó con lluvias por debajo de lo normal principalmente al Sur del río Negro y Sureste del país, donde las precipitaciones oscilaron entre un 20 a 40% por debajo de los valores normales para la época.  Esto ocasionó una baja disponibilidad de agua para los cultivos en el momento de llenado de grano, principalmente para las siembras de primera. Sumado a lo anterior, la ocurrencia de abundantes precipitaciones en el mes de abril provocó atrasos en las cosechas y como consecuencia la calidad de los lotes es muy baja o directamente se han perdido.

Esta situación, afectará la próxima siembra (zafra 2016-2017) si no se toman algunas precauciones para disponer de semillas de buena calidad, especialmente en aquellos casos de productores que reserven su propia semilla.

– ¿Qué daños están afectando la calidad de semillas? 

Si bien los daños debidos al ambiente de producción (DA), mecánicos (DM) y de chinches (DCH) siempre están presentes en los lotes de semillas, su intensidad cambia con las distintas zafras.

Los mayores daños en calidad fueron determinados en grupos cortos de maduración, los mismos mostraron semillas más pequeñas, menos densas, más arrugadas y dañadas por hongos que los grupos más largos (Figura 1)

Figura 1. Presencia de daños en semillas de grupo de madurez corto (a) y largo (b)

Figura 1. Presencia de daños en semillas de grupo de madurez corto (a) y largo (b)

Las semillas están sujetas a DM durante todo su manejo, desde la cosecha hasta la siembra, lo que les causa daños visibles (fracturas) e invisibles (abrasiones). Los daños visibles son fáciles de categorizar mediante la observación de los tegumentos quebrados.  La prueba de hipoclorito de sodio es la más adecuada para efectuar el control de daño mecánico de este tipo (Kryzanowski, 2004). Sin embargo los daños invisibles o latentes, solamente se pueden observar mediante el Test de Tetrazolio (Figuras 2 a y b).

FIGURA 2

Figuras 2. a) Daño mecánico por impacto “fractura” b) daño mecánico por abrasión (Neto et al, 1998)

La cosecha se realizó con contenidos de humedad de las semillas superiores al 16-18%, y en esta situación, es poco probable que se produzcan DM por fracturas, pero si por abrasiones. En general, DM de hasta un 3% de las semillas es aceptable; mientras que, valores por encima del 8% ponen en peligro la calidad del lote de semillas. Cada daño mecánico que afecta la semilla por pequeño que sea afecta el vigor y el potencial de almacenamiento del lote.

En la presente campaña aparecen otros fenómenos que afectan la calidad y que se suman a los ya observados, como son el daño por hongos y el germinado de las semillas en el cultivo en pie.

Figura 3. Semillas y vainas manchadas por hongos

Figura 3. Semillas y vainas manchadas por hongos.

Los materiales cortos y medios en siembras de primera, estuvieron expuestos a abundantes precipitaciones desde madurez fisiológica hasta la cosecha lo que provocó elevada incidencia de hongos contaminantes y patógenos en las semillas (Figura 3 y 4). Con respecto a estos últimos los que se presentan con mayor incidencia y prevalencia son Fusarium spp. Phomopsis spp. y Cercospora kikuchii.

FIGURA 4

Figura 4. Semillas con presencia de hongos Fusarium spp. Phomopsis spp y Cercospora kikuchiii.

Otro daño importante en la presente zafra ha sido la germinación prematura de las semillas en la vaina. Durante los ciclos de humedecimiento, las semillas maduras se expanden provocando la apertura de la vaina y el acceso al agua de las mismas. Con condiciones de extrema humedad, temperaturas superiores a los 20 °C y contenidos de agua de la semilla por debajo del 50%, se inicia el proceso germinativo (Wiebold, 2009, 2014).

– ¿Cuáles son las consecuencias?

Los daños mencionados reducen la germinación y el vigor inicial de las plántulas de soja. Las semillas brotadas de no ser retiradas durante el procesamiento del lote pueden reducir el potencial de almacenamiento del mismo. Durante la germinación, las semillas liberan enzimas que descomponen los carbohidratos, proteínas y grasas en Julio 2016, Pag. 4 azúcares libres, aminoácidos y ácidos grasos. Estos compuestos simples hacen que las semillas se tornen vulnerables a la invasión de hongos e insectos. Semillas infectadas con Fusarium spp. y Phomopsis spp. fallan en la germinación causando muerte de plántulas en pre o post emergencia. Estos hongos colonizan las cubiertas, los cotiledones, radícula y plúmulas y si el daño es muy severo puede llegar a ocasionar la muerte de la semilla.

En nuestro país la incidencia de Fusarium spp. es común y se dispone de información de eficiencia de los curasemillas comerciales para su control. No sucede lo mismo con Phomopsis spp. que normalmente ocurre en incidencias bajas (<5%) lo cual ha impedido realizar estudios de evaluación de curasemillas. Cercospora kikuchii puede ocasionar el manchado color púrpura de cotiledones con la consecuente reducción de la germinación y el incremento en el número de plantas anormales por infección primaria (ISTA, 2016) (Figura 5). Es importante mencionar que dichos hongos detienen su actividad cuando la semilla se almacena, ya que necesitan cerca del 95% de humedad para desarrollarse (Rubio, 1996)

Figura 5. a) Cercospora kikuchii en semillas de soja germinando b) cotiledones manchados

Figura 5. a) Cercospora kikuchii en semillas de soja germinando b) cotiledones manchados.

Es posible aumentar el poder germinativo de un lote de semillas mediante el “curado” debido al control de los patógenos que causan la podredumbre y el tizón de plántulas. En general los bencimidazoles tienen altos porcentajes de control de Phomopsis, Fusarium y Cercospora kikuchii (Scandiani y Luque 2009). Con el fin de ampliar su espectro de acción, los bencimidazoles se encuentran en el mercado en mezclas con otros principios activos: carbendazim + tiram + metalaxil, fludioxinil +metalaxil-M +tiabendazole, metil tiofanato +piraclostrobin y metil tiofanato + metalaxil. En este sentido, en INIA La Estanzuela se evaluaron dichas mezclas para el control de Fusarium spp. con eficiencias de control del orden de 100% e incrementos de la germinación de 45 a 95%. No obstante esto, el microorganismo presente, junto con su localización, incidencia, severidad y la calidad fisiológica de la semilla, influyen en la respuesta al fungicida curasemillas.

Phomosis spp. y Fusarium spp. son hongos que colonizan todas las estructuras de las semilla: tegumentos, cotiledones y embrión, por ello, una semilla con su embrión deteriorado no responderá al “curado”, porque se halla “muerta”. Es por esta razón el análisis sanitario debe ser complementado con el de germinación y viabilidad por tetrazolio, de esta manera se obtiene una estimación más precisa de la calidad del lote de semillas.

El deterioro de las semillas por hongos de almacenamiento (Aspergillus y Penicillum) se incrementa cuando la humedad relativa del aire (HR) presente en la masa de semillas supera el 75 por ciento, con esa HR, la humedad de equilibrio de la semilla es 14 % a 15°C de temperatura del aire.

El tratamiento anticipado con fungicidas curasemillas es una práctica poco común que se utiliza en plantas de procesamiento de semillas que realizan el procesamiento en forma inmediata a la cosecha. Resultados de evaluación de fungicidas curasemillas realizados en INIA La Estanzuela, indican que éstos no tienen efecto sobre la germinación y el vigor hasta 9 meses de almacenamiento. No obstante esto, es importante mencionar que estos estudios se hicieron en un lote de semillas de excelente calidad fisiológica, (13% de humedad y 90% de germinación) (Gonzalez, 2014).

Por ultimo y no menos importante, es mencionar la reducida informacion acerca de la compatibilidad de los curasemillas disponibles en el mercado con los Bradyrizobios en el ambito de la fijación biológica y la importancia de profundizar los estudios en este aspecto (González, 2013). Por ende la decision de utilizar fungicidas curasemillas debe ser evaluada en el marco de un análisis de costo-beneficio y tomando en cuenta el historial de la chacra donde se sembrará la semilla.

Recomendaciones.

– En base a la observación visual del lote, definir el proceso de maquinación que nos permita eliminar granos deforme, dañados, etc. Es importante resaltar que con el uso de zarandas adecuadas y del caracol, se pueden eliminar semillas alargadas y deformes, mejorando sustancialmente la calidad del lote.

– En el caso de que el lote de semillas presente semillas brotadas el uso de la mesa vibradora es inexorable.

– Si bien la prueba de hipoclorito brinda información sobre el daño mecánico por fracturas, se sugiere complementar este análisis con el Test de Tetrazolio para determinar el daño mecánico latente.

– Realizar los análisis de germinación utilizando como sustrato arena, la siembra en rollos es inviable en lotes de semillas con altos índices de infección por Fusarium spp. y Phomopsis spp

– Los valores de germinación pueden ser reducidos debidos a la presencia de hongos, por ello se recomienda realizarlo en conjunto con el test de viabilidad por tetrazolio, Si es necesario deberá tratar la semilla con un fungicida curasemilla para realizar el análisis de germinación.

– Realizar análisis sanitario de los lotes con el fin de cuantificar los principales patógenos asociados a la semilla y de esta forma decidir el curasemilla o combinación de éstos más apropiada pensando en su utilización en la próxima siembra.

– Recuerde que es posible aumentar el poder germinativo de un lote de semillas mediante el “curado” debido al control de los patógenos como Phomopsis spp., Fusarium spp. y Cercospora kikuchii, solo si el daño no comprometió la viabilidad de las semillas.

– Los análisis sugeridos pueden ser realizados en laboratorios de semilla habilitados que se encuentran disponibles en el país.

– Analizar periódicamente la germinación de los lotes de semillas durante el almacenamiento es inexorable, todos los daños mencionados anteriormente afectan el vigor y el potencial de almacenamiento de las semillas.

– Asegúrese que la humedad de almacenaje de la semilla esté entre 12 y 13 % de forma de evitar la
proliferación de hongos de almacenaje (Aspergillus y Penicillium).

Trabajo realizado por González Silvana, Ing. Agr., Unidad de Semillas INIA La Estanzuela y Carlos Rossi, Ing. Agr. Coordinador Unidad de Semilla de INIA.

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