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Países UE no logran cerrar pacto sobre normas de agricultura orgánica

Los países de la Unión Europea (UE) fracasaron hoy en el intento de cerrar un acuerdo sobre las nuevas normas en materia de agricultura ecológica por las discrepancias en aspectos como los controles sobre las producciones o qué hacer cuando se detecte la presencia de restos de pesticidas.

Tras un largo debate, la presidencia de turno de la Unión, que este semestre ejerce Letonia, decidió aplazar el asunto a la reunión del Consejo del próximo junio, a la vista de lo alejadas que están las posiciones de los Estados miembros.

El ministro letón de Agricultura, Janis Duklavs, aseguró en rueda de prensa al término la reunión que se ha logrado avanzar en algunos elementos, e indicó que “los puntos pendientes se volverán a tratar en junio”.

El comisario europeo de Agricultura, Phil Hogan, calificó de “buen criterio” la decisión de “dar más tiempo (a los países) para reflexionar”.

La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, dijo antes de entrar en la reunión que España iba a ser “flexible” porque el país tiene interés en que el reglamento salga adelante.

“España es uno de los grandes países de producción ecológica, tenemos la mayor superficie de la UE dedicada a esta producción y creemos que es importante avanzar”, dijo García Tejerina.

Sin embargo, Holanda, Grecia o Polonia, entre otras delegaciones, insistieron en la necesidad de limar los puntos pendientes y preparar un nuevo texto más aceptable para la mayoría, en la reunión de junio.

Pese a ello, la presidencia presentó hoy a los ministros una nueva propuesta de texto, que no logró recabar un apoyo mayoritario.

La presidencia de la UE, cuyo mandato termina el 30 de junio, ha convertido en una de sus principales prioridades en el ámbito de la agricultura la renovación del reglamento sobre agricultura ecológica.

El objetivo de las nuevas normas es impulsar el desarrollo de las producciones, garantizar unas condiciones equiparables entre los agricultores europeos y de terceros países y mejorar la confianza del consumidor en esos productos.

El primer debate celebrado este lunes puso de manifiesto que sigue habiendo discrepancias entre las delegaciones sobre tres puntos principales: los controles sobre las producciones, la presencia de sustancias no autorizadas y el nivel de exigencia respecto a los productos importados.

España defendió durante el consejo la necesidad de establecer umbrales en relación a los restos de sustancias no autorizadas en los productos, y de mantener un control anual de las producciones ecológicas que pueda posponerse a dos años para las producciones de bajo riesgo.

También reiteró la necesidad de que se exija a las importaciones los mismos requisitos que se exigen a los productores europeos.

Cada país centró sus demandas en sus intereses particulares.

Reino Unido se pronunció en contra de fijar umbrales para las sustancias no autorizadas, al considerar que aplicar esa medida resultaría costoso y duplicaría controles.

Italia insistió en la necesidad de mantener al menos un control físico anual a las producciones, junto con visitas complementarias a partir de análisis de riesgo, y Bélgica criticó las nuevas propuestas debatidas, al considerar que “no reforzarán la confianza del consumidor”.

Las prisas de la presidencia letona por sacar adelante el texto se deben a que la Comisión Europea (CE) está dispuesta a retirar la propuesta, presentada por el anterior Ejecutivo comunitario, si no recibe antes del verano una “señal política” clara de los países de apoyo a las nuevas normas.

Si el Consejo logra pactar en junio la revisión del reglamento, aún quedaría pendiente el visto bueno del Parlamento Europeo, que lo votará a partir de julio.

Los productores europeos, a través de la organización Copa-Cogeca, subrayaron en un comunicado que “hace falta una evolución y no una revolución para que los 250.000 productores orgánicos en la UE puedan seguir ganándose la vida con ello”.

Según datos de la CE, los cinco países con más extensión de producciones orgánicas son España (1,8 millones de hectáreas), Italia (1,1 millones), Alemania (1 millón) y Francia (970.000 hectáreas).

Dentro del conjunto de la producción agrícola nacional, las producciones ecológicas representan el 19 % en el caso de Austria, mientras que suponen el 15,7 % en Suecia y el 14 % en Estonia.

Fuente: www.lavanguardia.com

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