Internacionales

La agricultura ecológica europea en la encrucijada

El sector de la agricultura ecológica europea copa en las últimas semanas parte de los titulares de la actualidad agraria y estará atento a lo que ocurra en las próximas semanas. Este mes de junio se celebra el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE y se dilucidará si habrá o no una modificación normativa propuesta por la Comisión Europea hace ya más de un año.

El meollo del asunto es si será una evolución y adaptación del actual -tal y como propugna el propio sector, el Parlamento Europeo y la mayoría de los Estados miembros- o un cambio radical -como el propuesto en su día por la Comisión y que no logró arrancar un acuerdo en el último Consejo de Ministros de Agricultura de mayo-.

La Comisión ya anunció que retiraría su propuesta si no había un consenso en el mes de junio.

El eurodiputado alemán Martin Häusling, ponente de la posición del Parlamento Europeo (PE) sobre la revisión de las reglas sobre agricultura ecológica, ha presentado esta semana su proyecto de informe, en el que plantea un cambio más moderado.

Aboga por una evolución de la actual normativa comunitaria y defiende el mantenimiento de elementos importantes de la misma, en contra de la “revisión total” propuesta por la Comisión Europea (CE), que afectaría al desarrollo de un pujante sector biológico.

En las próximas semana, el ponente tratará de lograr una mayoría fuerte para pasar a las negociaciones del trílogo (Comisión, Consejo y Parlamento europeos) con una mandato firme de la Eurocámara, según información publicada en la página web del eurodiputado verde.

De momento, la presentación ha sido acogida con satisfacción por Ifoam-UE, entidad que engloba a más de 160 asociación de agricultura ecológica de toda Europa.

En un comunicado, la Federación Internacional de Movimientos por la Agricultura Ecológica (Ifoam, por sus siglas en inglés) ha asegurado que este informe “refleja mejor las necesidades del sector orgánico”.

Algunos de los puntos destacables del informe son los que no llegaron a acercar posturas entre los Estados miembros como la de fijar un umbral de restos de pesticidas en los alimentos eco; los controles a realizar en las explotaciones; o las importaciones de terceros países.

Respecto a los límites máximos de residuos debido a contaminación de la agricultura convencional, el informe elimina directamente este aspecto.

Considera que las normas no deben hacer hincapié sólo en el producto final, sino en garantizar todo el proceso de producción biológica.

Asimismo, el control y reglas para la certificación orgánica deben permanecer en el reglamento ecológico -lo que garantiza un control específico- y no serán trasladados a la normativa de control de los alimentos en general.

Recoge la creación de una nueva “Agencia Europea Bio”, que puede desempeñar un papel clave en la mejora de la reglamentación ecológica.

En lo que se refiere a las importaciones de terceros países apunta que no se les puede pedir que cumplan al 100 % con la reglamentación europea (junto con Estados Unidos, la Unión Europea es uno de los mercados ecológicos más importantes).

Gran potencial de la producción ecológica

La agricultura ecológica es un sector muy dinámico, con un fuerte desarrollo y potencial, superior al resto de la agroalimentación comunitaria.

La producción orgánica es importante no sólo por sus tasas de crecimiento, sino por el interés que despierta entre los consumidores comunitarios un método de producción sostenible y respetuoso con el entorno, por el mantenimiento de la biodiversidad y la obtención de alimentos considerados más sanos.

Cerca de 260.000 productores ecológicos -entre los que destacan Italia (45.969), España (30.502) y Polonia (25.944), con el mayor número de agricultores- cultivan hoy en día del orden de 10 millones de hectáreas en la Unión Europea (UE), con una clara preeminencia de España (1,6 millones de hectáreas).

Fuente: www.efeagro.com

Rurales EL PAIS