Internacionales

El sector agropecuario antes de la llegada de Macri

Luego de la victoria en la carrera por el sillón Presidencial argentino por parte del candidato opositor Mauricio Macri, surgen varias dudas acerca de cómo se verá afectado el mercado agropecuario luego de los cambios esperados a ser introducidos por el nuevo gobierno.

Una mayor flexibilización del tipo de cambio, al igual que una reducción en las retenciones (impuestos) a la exportación de granos y oleaginosas fomentaría una venta no menor del elevado stock actualmente en manos de los agricultores argentinos. Con las sucesivas trabas impuestas al sector productivo por parte del gobierno del matrimonio Kirchner, los exportadores y productores del sector primario fueron aumentando sus inventarios de soja, maíz y trigo. A la fecha, cálculos de Bloomberg indican que la Argentina lleva acumulado 31,1 millones de toneladas de stocks de soja, equivalente al 40% del total almacenado a nivel mundial. Dichos inventarios tendrían un valor de mercado en torno a los US$ 10 mil millones excluyendo las retenciones, a una tasa actual del 35% sobre el valor FOB.

Del mismo modo, la flexibilización del mercado de commodities agrícolas en la Argentina debería llevar a un equilibrio de los precios de granos y oleaginosas a nivel regional. Durante su campaña, el presidente electo Mauricio Macri prometió eliminar las retenciones al maíz y al trigo y una reducción gradual –del 5% anual– de los impuestos a la soja. Incluso, se habla que el nuevo gobierno podría habilitar una ventana de 90 días para la exportación de soja exenta de retenciones en un intento por forzar el rápido ingreso de un dólares americanos.

En este contexto, no se debería descartar un ajuste de los precios de commodities a la baja, teniendo en consideración el elevado volumen de stocks en manos de los productores. Incluso, analistas de mercado ya han apuntado a ciertos ajustes en los precios en las pizarras de la Bolsa de Chicago luego de la inminente victoria del candidato opositor.

Por otra parte, el sector ganadero –atendiendo una capacidad de respuesta más lenta– no podrá realizar un veloz acomodo a los cambios del mercado una vez liberadas las trabas que afectan a las exportaciones de la carne vacuna. En los años recientes, una escasez de oferta, sumada a los problemas para enviar los productos al exterior, desincentivaron las inversiones en los campos ganaderos argentinos, lo cual repercutió negativamente en el número de vientres (vacas) para reproducción de animales. Según los datos del SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), luego de un importante aumento en los niveles de faena alrededor del año 2007, el campo argentino no logró reponer el hato ganadero a niveles observados en la primera mitad de la década del 2000.

Cambios a la baja en los mercados agropecuarios, especialmente en el sector agrícola, seguirán presionando los márgenes de los productores paraguayos, ya golpeados por una baja cotización de los commodities y una falta de ajuste por el lado de los insumos.

Fuente: Agroeducación

 

Rurales EL PAIS