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Argentina: pérdidas en la cosecha: qué enseñanzas dejó esta campaña

Andrés Méndez, reconocido especialista del INTA Manfredi, aseguró que hubo mucha humedad durante la trilla y eso cambió el tipo de pérdidas que se registraron.

La campaña agrícola 2014/15 cierra con una cosecha difícil. Los elevados niveles de humedad afectaron la etapa final de la soja por partida doble. Por un lado, había falta de piso para el tránsito de las cosechadoras y, por otro, también provocó que haya lotes con plantas prácticamente verdes y chauchas totalmente secas, ambas son condiciones que acarrean importantes pérdidas de cosecha.

Andrés Méndez, reconocido especialista de INTA Manfredi, manifestó que “los lotes presentaron una situación bastante complicada para las cosechadoras y vemos que en muchos casos se invierte la relación tradicional de las pérdidas que, en promedio, son del 70% por plataforma y del 30% por cola”.

Y agregó, “en general han crecido las pérdidas por la cola de la cosechadora, pero también hay casos en lo que crecen las pérdidas por la plataforma que, como consecuencia de que las plantas de soja estaban muy verdes, son arrastradas y cortadas por plataforma más arriba, dejando chauchas en la planta”.

A la vez, hay mayor desgrane por la acción del molinete. Todo esto lleva a una generación de pérdidas totales muy grandes”.

Méndez explicó que mientras hasta fines del año pasado las cosechadoras más grandes pesaban entre 14.000 a 15.000 kilos, ahora los nuevos equipos rondan los 21.000 kilos. “Entonces, por más que se equipen con duales, triales u orugas, muchas veces no se puede evitar que se hundan”.

El especialista cordobés explicó, como parte de las jornadas Experiencias Forrajeras organizadas por Claas, que en aquellas zonas con condiciones de suelos y cultivos normales, la situación fue totalmente opuesta, ya que la incorporación de máquinas modernas y con más tecnología llevó a reducciones de pérdidas.

“La combinación entre esos elevados rendimientos y los potentes distribuidores de paja que traen las nuevas cosechadoras está llevando también a que cambiemos el sistema de medición de pérdidas. Así lo viene sugiriendo el INTA en los últimos años”, comentó Méndez.

Entre las causas más importante que elevan las pérdidas de cosecha, el especialista resaltó la velocidad de trilla como una de las causas más relevantes en la eficiencia de la recolección. “Una buena regulación de la máquina y la velocidad de avance no mayor a los 7 kilómetros por hora son clave para trabajar con bajos niveles de pérdidas”, concluyó.

Fuente: www.clarin.com

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