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Argentina: la mayoría de los productores gana menos que hace un año

Sobre 33 actividades, sólo en dos rubros hay aumentos que superan a la inflación anual.

En la “paritaria” del campo está la mejor explicación del malhumor que invade el sector agropecuario. Los chacareros no discuten un salario sino que reciben un precio en el que rara vez pueden influir.

Sobre 33 actividades relevadas por Clarín, la mayoría de los productores cobra en 2015 bastante menos pesos que hace un año. Solo en dos rubros hay aumentos que superan a la inflación anual, estimada en 28%.

De este vendaval no se salva casi nada, ni siquiera la soja. En mayo de 2014 el “yuyo” valía 2.560 pesos (US$ 281) y ahora se paga apenas por arriba de 1.900 (US$ 208). El productor sufrió un descuento del 25%. En la misma comparación, los demás granos tampoco salen bien parados. En trigo los precios en pesos cayeron 13%, en maíz, 31%, girasol 21,5%, en sorgo 5% y en arroz 16%.

En los tambos, los precios de la leche subieron entre ambos años apenas 3%, una décima parte de lo que lo haría la inflación. Los ganaderos, en cambio, son de los pocos productores que salen más o menos bien parados. El kilo vivo de novillo en Liniers trepó 14,8%. Pero a nivel de criadores, el precio de un ternero para invernada (en remates del Rosgan) se elevaron 42%. Es uno de los únicos dos productos cuyo precio superó al costo de vida. El otro es la carne de cordero en Santa Cruz, que subió 38% desde mitad de 2014.

Pero casi todos los productores reciben menos plata que hace un año atrás o han cobrado sus productos con subas insuficientes para compensar el aumento de sus costos. Siguiendo en el reino animal, los precios de los huevos en granja subieron solo 4%, los de la lana un 24% y los de un cerdo capón el 19,6%. A nivel mayoristas, en cambio, el pollo cayó 3,5%.

En el mercado de Mendoza se mide la evolución de muchos productos de las economías regionales. Surge de allí con claridad el estado de situación. Entre un año y el otro el precio promedio del vino bajó 2,3%, el de una buena uva Malbec 6,6%, el de los duraznos para conserva 58%, el de la aceituna 43,7% y el del tomate para industria 19%. El valor del ajo ganó 3,8% y el aceite de oliva un 22%. Pero siempre por debajo de los costos.

Quienes producen fruta tampoco tienen nada que festejar. El valor promedio de una naranja ombligo se desplomó 33%; las manzanas se mantuvieron en escasos 1,20 pesos por kilo; la pera perdió 21,3% de su precio; y el limón de Tucumán solo subió 13%. El peor escenario es sin duda el de las ciruelas en fresco, que de valer 7,6 pesos por kilo en 2014 ahora pasaron a pagarse a 1,8 pesos. El desplome fue del 76%.

Otras economías regionales no parecen menos comprometidas. Siempre a nivel del productor, el azúcar aumentó 10%, el nogal lo hizo 9%, el tabaco se mantuvo, el algodón retrocedió 5% y por el poroto se paga ahora 53% menos.

El único producto que por ley tiene una “paritaria”, a la que incluso define casi siempre el gobierno, también dejó un sabor amargo a sus productores. Se trata de la yerba mate, cuyo precio subió solo 14%. Es la mitad de lo que le aumentan los precios al resto de los mortales, incluidos los del campo.

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