Gremiales

Preocupa crecimiento del endeudamiento en el agro

Federación Rural intentará demostrar que costará el repago

Ganado vacuno junto a un camino buscando alimento por la sequia, escasez de lluvias,  ternero  mamando, nd 20090109, foto Ines Guimaraens, Archivo El País

Ganado vacuno junto a un camino buscando alimento por la sequia, escasez de lluvias, ternero mamando, nd 20090109, foto Ines Guimaraens, Archivo El País

Pablo Antúnez

Basándose en los datos del Banco Central, la Federación Rural tiene en marcha un trabajo que apuntará a demostrar que el campo enfrenta uno de los mayores endeudamientos de las últimas décadas.

El Consejo Directivo de la gremial busca concientizar al sector político y al gobierno del problema que genera el repago de todo esa deuda con producciones que no viven su mejor momento, como es el caso de la lechería, los granos e incluso la carne. “Hay preocupación en todos los rubros porque los números de endeudamiento son pesados. ¿Si el campo ganó tanta plata, por qué está tan endeudado?”, dijo a El País una fuente de la gremial.

Para la Federación Rural, “el endeudamiento es enorme” y el gran problema es, mirando para adelante, “el repago de esas deudas contraídas” en estos años con precios en caída.

Según un trabajo técnico publicado en El País Agropecuario (N° 256) por Nicolás Lussich —basado en cifras oficiales— a marco de 2016 el campo mantenía un endeudamiento global de US$ 2.561 millones, cuando en 2010 apenas llegaba a US$ 928 millones y en 2007 apenas era de US$ 445 millones. En 2007 el endeudamiento representaba el 26% del PIB agropecuario y ahora pasó a ser el 78% del PIB del sector.

A nivel de la agroindustria, el endeudamiento también es creciente. Entre 2007 y 2016, en la industria frigorífica (a marzo de cada año), pasó de US$ 141 millones a US$ 242 millones, respectivamente; en el procesamiento de frutas: US$ 34 millones y US$ 53 millones; Aceiteras: US$ 9 millones y US$ 40 millones; Industria Láctea: US$ 44 millones y US$ 196 millones; Molinos: US$ 57 millones y US$ 214 millones; Curtiembres: US$ 149 millones y US$ 96 millones; y en la industria forestal: US$ 491 millones y US$ 939 millones. A nivel global, la agroindustria uruguaya mantienen un endeudamiento de 939 millones (datos del Banco Central).

Granos. El trabajo de El País Agropecuario reconoce que uno de los rubros más complicados son los granos que fueron el principal motor de crecimiento de la economía uruguaya entre 2003 y 2014. Esa inversión se costeó con capital de los productores, nuevos inversores, financiamiento de proveedores y otros capitales, pero luego comenzó a expandirse el crédito bancario, facilitando el histórico aumento en inversiones de maquinaria agrícola.

Entre 2010 y 2015 las importaciones de maquinaria agrícola sumaron US$ 1.340 millones, según datos del Estudio Carle & Andrioli. Entre esos años se vendieron 7.380 tractores y cosechadoras. Esas ventas, se financiaron con endeudamiento y la deuda de la agricultura pasó de US$ 300 millones a US$ 750 millones.

Con la caída del precio de los granos y costos altos, la agricultura se desplomó y la importación de maquinaria agrícola se vino abajo. Según el estudio Carle & Andrioli, Contadores Públicos, hasta 2013 —impulsadas por los precios altos de la producción agrícola— las inversiones en maquinaria alcanzaron cifras récord, mientras que en la zafra 2014-15 cambió la trayectoria.

El menor nivel de precios internacionales, que incidió en la baja de su rentabilidad, es determinante de la caída de las inversiones agrícolas. Esta disminución se da en un contexto de baja general de la inversión privada, una caída del área de siembra y un menor dinamismo del PIB (Producto Interno Bruto) agropecuario.

Datos de los mismos profesionales muestran que en la última zafra, en Uruguay, las importaciones de maquinaria agrícola alcanzaron los US$ 84 millones.

Rurales EL PAIS