Ganadería

Sequía obligó al Gobierno a decretar la emergencia en 4 Departamentos

Los productores ganaderos de cuatro departamentos del este recibirán apoyo especial ante falta de lluvias.

Uruguay poco lluvioso

P. Melgar / D. Rojas

Tras las débiles e insuficientes precipitaciones del fin de semana el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, decretó ayer la emergencia agropecuaria por 90 días para Cerro Largo, Rocha, Treinta y Tres y Lavalleja.
“Reunimos al Comité de Emergencia Agropecuaria y tomamos la decisión en base a los datos de agua en el suelo hoy, pero principalmente la escases de agua en el período anterior que provocó una carencia importante de pasturas en términos generales”, dijo Aguerre.
Las medidas que asumirá al respecto el Ministerio de Ganadería (MGAP) se conocerán en la tarde de hoy en una conferencia de prensa. Ayer el ministro Aguerre adelantó que la declaración de emergencia posibilitará el uso del Fondo Agropecuario de Emergencia para la ganadería y la lechería en esos cuatro departamentos.
Representantes de las gremiales de productores de la zona este advirtieron a El País que necesitan “comida para los animales” y postergaciones en los pagos de algunos tributos, algo que fue descartado de plano desde el gobierno.
El presidente de la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo, José Duhalde Ortiz, dijo se mostró de acuerdo con la declaración de emergencia.
“Era una realidad que rompía los ojos, lo primero que necesitamos son raciones para las vacas preñadas porque hay poca comida para los animales además de falta de agua en algunos predios”, afirmó.
Duhalde Ortiz dijo que “debe existir un subsidio para alimentar las especies más vulnerables, incluso se puede pedir un afloje tributario”.
En tanto, el presidente de la Agropecuaria de Rocha, Asdrúbal Arrarte destacó que la “sequía de otoño” es uno de los peores escenarios a imaginar” ya que “todo el ciclo biológico se verá afectado y con él la máquina de producir”.
Reclamó la aplicación de postergaciones impositivas. “Diferir los pagos sería una de las opciones a utilizar como manera de atender la actual realidad de las empresas agropecuarias”, afirmó.
Rafael Graña, directivo de la Sociedad Fomento Rural de Lascano, ubicado sobre la cuenca de la Laguna Merín, a 50 kilómetros de Lascano, afirmó que la declaración debe tener contenidos para aflojar las tensiones a las cuales se ve sometido el productor.
“Los verdeos de otoño están muertos y aplazar las obligaciones fiscales permitiría que no se vendiera por imperio de la necesidad los ganados en este momento, donde es evidente que atravesamos una baja de precios”, explicó.

Tributos, no.

Por su parte el presidente de la Comisión de Ganadería de Diputados, Luis Alfredo Fratti, negó que se vayan a producir una rebaja impositiva.
“Rebaja tributaria para el campo, no. Lo que se necesita es un apoyo a los productores para atravesar el invierno y después tomar medidas a largo plazo”, afirmó anoche Fratti.
El diputado, que es candidato a la Intendencia de Cerro Largo, confirmó a El País que el ministro Aguerre le consultó para conocer los efectos de la sequía en su departamento.
Le respondió que en Cerro Largo “las vacas no pueden andar cruzando las patas, caminando, por hambre”, según contó Fratti a El País.

REPRESA.

Mientras tanto, en el centro del país las represas hidroeléctricas de UTE sobre el río Negro atraviesan dificultades. En la zona de la represa de Palmar corre apenas un hilo de agua. Las rocas y miles de almejas asiáticas quedaron al descubierto ante la ausencia de agua, al igual que utensilios de pesca que entre piedras de diferente tamaño, vieron la luz del sol después de mucho tiempo.
En esa zona, el río Negro puede cruzarse a pie. Hoy, de ese modo uno puede caminar desde Soriano a Río Negro, algo imposible de imaginar kilómetros abajo donde el mismo curso de agua se torna profundo y sumamente peligroso. Los campos por un lado, pero ahora también los cursos de agua comienzan a evidenciar el déficit hídrico en grado preocupante.
Hace varios días que el complejo hidroeléctrico de Palmar no produce energía porque apenas está recibiendo un aporte de 1100 metros cúbicos por segundo cuando el mínimo para funcionar es de 1350.
“Al no haber aportes al embalse, UTE está racionalizando el uso del recurso natural. La reserva de agua es considerada buena en tanto el lago se sitúa en 39,09 metros de altura, pero estamos parados hasta nuevo aviso y de hecho no hay perspectivas de que a corto plazo se reanude la producción a menos que fallen otros generadores como UPM, Montes del Plata o los parques eólicos”, reconoció un operador de la empresa eléctrica consultado por El País.

HISTÓRICO.

“Es una bajante histórica a tal punto que gran parte de las piedras del dique de contención quedaron fuera del agua y la ribera que tiene más de 4 metros de alto, que habitualmente está cubierta de agua, se muestra como un barranco”, contó a El País, Daniela Ferro, encargada del parador municipal y habitante del pueblo Palmar desde el año 1978, cuando comenzó a construirse la represa hidroeléctrica. En 1982 se conformó el embalse y,, según Ferro, nunca “había visto una bajante similar”.
Recomienda que más al sur “no te podés guiar de la misma manera” porque depende de la producción que tenga la central hidroeléctrica. “Ahora se puede cruzar pero es porque no está produciendo energía”, advierte la mujer consultada por El País.
Convivir con funcionarios de UTE y de Prefectura que trabajan en el lugar, hace que todos los integrantes de la pequeña comunidad, sean conocedores de los principales aspectos del funcionamiento del complejo de Palmar.
“Hoy la represa está muy por debajo de su nivel habitual producto de que la sequía ha sido muy importante. Acá desde enero que no llovía y el fin de semana cayó algo de agua que alivió un poco la situación del campo donde las grietas eran significativas pero no hubo drenaje hacia el lago”, indicó Ferro que trabaja en el complejo hotelero municipal a orillas del río Negro.

(Producción: Eduardo González y Néstor Araújo). 

La Asociación Rural apoya decisión ministerial

Decisión permitirá lanzar una batería de medidas de ayuda a los productores.

El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Ricardo Reilly dijo anoche a El País que la declaración de emergencia agropecuaria le parece “una medida atinada del gobierno y habla muy bien del Ministerio, quiere decir que se viene haciendo un monitoreo constante de la situación”.
Reilly, que tiene su establecimiento familiar en Cerro Largo, remarcó que “de este modo el Ministerio de Ganadería lanzará una batería de medidas paliativas para mitigar las consecuencias del déficit hídrico en estas partes del país” lo que ayudará al sector.
El presidente de la ARU indicó que es probable que el decreto surgiera como consecuencia del seguimiento de las lluvias en el país, sobre todo de este último fin de semana que si bien hubo precipitaciones sobre el territorio nacional, no fueron suficientes.
También anoche el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, explicó que la emergencia agropecuaria “se decretó para una zona del país que tuvo un muy bajo registro hídrico en los últimos días”. El secretario de Estado dijo que “la emergencia agropecuaria se instala cuando por razones climáticas o sanitarias se pone en peligro la producción de un rubro en una zona geográfica específica”.
“La declaración es para ganadería de carne vacuna y ovina y la lechería”, indicó. “En esa región del país es donde llovió menos en los últimos seis meses y eso está asociado a un menor crecimiento de pastura y en una zona que en invierno tiene prácticamente cero crecimiento de pastura”, remarcó Aguerre en declaraciones a Telenoche.

Rurales EL PAIS