Ganadería

Proyectan una faena de 2,2 millones de bovinos

Volumen será similar a 2015 y la faena de vacas irá bajando.

CARNE

Pablo Antúnez

Desde el Instituto Nacional de Carnes (INAC) se está previendo que en el año en curso se lleguen a faenar 2.200.000 cabezas bovinas, volumen muy similar al industrializado en 2015 por la industria local.

Esta semana, en lo que fue la primera reunión de la Junta Directiva del instituto, el gerente del Departamento de Información y Análisis Económico de INAC, Pablo Caputti, mostró su proyección a productores, industriales y autoridades.

El volumen faenado en 2015 y lo que se proyecta para 2016, es muy similar a lo industrializado en 2010, cuando se comenzó a sentir la restricción de oferta provocada por la mala parición de 2009 y los altos niveles de exportación en pie en los años siguientes.

Dentro de esos 2,2 millones de bovinos a industrializar este año, 1,1 millones serían novillos  y sumándolos a un volumen estimado de 200.000 cabezas que se irán en pie, representarían el 53% de la faena, acompañado de un 48% de vacas.

“Es un comienzo de año complicado”, aseguró ayer a El País el vicepresidente de Frigorífico San Jacinto, Gastón Scayola. Y esas complicaciones ya están reflejándose en el precio promedio de tonelada de carne bovina exportada por Uruguay que planteó el INAC en la reunión de esta semana, donde se cerraría 2016 con un valor promedio de alrededor de  US$ 3.800 la tonelada peso canal (igual al cerrado en 2015), en lugar de pensar en valorizar más la carne. De todos modos, los US$ 3.800 proyectados es el nivel más alto de precios que se haya registrado desde 2009.

Vacas.

Ganaderos e industriales son conscientes que la alta faena de vacas es coyuntural y por lo tanto no se va a mantener firme a lo largo de 2016.

Paraguay prácticamente desbancó a Uruguay en el mercado ruso, porque vende más barato y Brasil está complicando bastante las ventas en China, ahora que está entrando por el canal formal. Ya complicó bastante tirando abajo los precios durante 2015 y forzando a los frigoríficos uruguayos a bajar los precios para no quedar fuera de mercado.

A su vez, Estados Unidos que es hoy el mercado donde Brasil y Paraguay no pueden vender  sus carnes “sigue inactivo”, admite Scayola. El otro gran mercado sería Corea del Sur, pero ahí está la fuerte competencia de Australia que entra sin pagar arancel, mientras que la carne uruguaya paga 40% de arancel para entrar y ahí los negocios son inviables. Si se hacen serán envíos puntuales, por más que hoy Uruguay sea el único país libre de aftosa con vacunación que logró habilitar ese mercado.

La faena de vacas se mantendrá alta mientras China se mantenga activa, prevé Scayola porque representa materia prima barata. Mientras tanto, los frigoríficos siguen negociando precios con Israel para las próximas faenas y este mercado, al igual que China, aprieta para bajar los precios de los contratos. “El último trimestre del año pasado Paraguay vendió a US$ 5.500 por tonelada contra casi US$ 6.000 de Uruguay. El problema es que Paraguay cerró ahora a US$ 5.000 la tonelada y los importadores israelíes  quieren bajarle más los precios a Uruguay. Se está negociando muy fuerte y mientras no se concreten ventas a Israel, la ecuación es matar vacas y mandar a china”, explicó el vicepresidente de San Jacinto.

El problema es que si finalmente Israel logra bajarle los precios a Uruguay, los frigoríficos trasladarán la baja a la materia prima, consolidándose la actual baja de valores que afronta el mercado de haciendas en el país. También el clima jugará un partido fuerte.

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