Ganadería

Pronostican una pobre “cosecha” de terneros en Cerro Largo

Según el Dr. Pablo Marinho el panorama se complicó: el partido ya se jugó y tendremos poca preñez y poco ganado de invernada preparado.

Pablo Marinho

Dr. Pablo Marinho. Foto: Agroynegocios.info

 

“El panorama cambió mucho en estos últimos 2 meses, encontrándonos ante una situación que no esperábamos, y toda aquella bonanza que teníamos cuando comenzaba el entore en primavera y principios del verano, hoy está en riesgo”, aseguró el Dr. Pablo Marinho.

El profesional, que además es directivo de la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo, agregó que “veíamos un 30% de ganado preñado, un 50% de ganado ciclando, y muy poco ganado en anestro, por lo que la situación era muy favorable, pese a que muchos colegas notaban indicios de que la cosa no venía como se esperaba”.

Cerro Largo venía de un 72% de preñez, antecedido también por un buen clima, por lo que no se había logrado el objetivo fijado de un aumento en los porcentajes. “Este año ya a fines de febrero y principios de marzo no advertimos que la sequía era la culpable de la afectación de los servicios”, dijo.

Según Marinho el arrecio de esa sequía en los últimos 2 meses nos encuentra en el campo con la desazón de que luego de realizados los ¾ de los diagnósticos, en un rodeo de cría que no está en las condiciones de preñez adecuadas, probablemente no vamos a llegar al 70% de preñez.

Los datos son muy dispares, con productores que trabajan bien y les ha ido mal y algunos destetes que no tuvieron los resultados esperados.

“Lo que me deja más impactado es el haber realizado una cantidad de estudios de actividad ovárica en varios rodeos, siguiéndolos de cerca y teniendo mucha fe en que se iban a venir para adelante, y sin embargo fue un fracaso. Los ganados que estaban ciclando dejaron de hacerlo, se cortó el celo, y los resultados van a ser peor de lo que esperábamos”, analizó.

 

Consecuencias de la “seca”.

 

Al analizar los principales problemas que nos ha dejado la falta de lluvias, el Dr. Marinho dijo que los rodeos que venían de un estado general bastante bueno se ven en desmedro con pérdidas importantes de estado; las terneradas que al principio estaban excelentes, hoy se están viniendo a pique, y ya se están haciendo planificaciones de cómo manejar el tema nutricional.

Las avenas y los raigrases no han venido, y una gran área se ha perdido, y ya hay mucha gente preparándose para suplementar, “a las categorías jóvenes, y como para la terminación de novillos y vacas, tratando de aprovechar esos kilos flacos y valorizarlos como gordos en 2 o 3 meses, con la esperanza que las condiciones del mercado cambien un poco”, dijo.

“El panorama se complicó; el partido ya se jugó y tenemos poca preñez y poco ganado de invernada preparado. Vamos a tener una pobre cosecha de terneros”, según el profesional.

 

Defender a la máquina de producir carne.

 

Olvidemos que estamos en un momento difícil, y donde el ganado ha bajado… “cuando una vaca gorda vale más que una vaca que está en condiciones de producir, no hay con qué darle”, opinó.

Utilizó el ejemplo de Estados Unidos, donde una vaca gorda vale US$ 800, una vaca en condiciones de producir (con dientes buenos y vientres sanos) vale US$ 1.500 y un ternero vale de US$ 1.200 a 1.400. “Cuando el esquema es ese hay que producir y generar kilos de terneros por año”. Pero cuando la vaca gorda vale más que la máquina de producir y más que el ternero, “por más que los precios sean muy buenos en ciertas circunstancias, no hay los incentivos para la cría”, dijo.

Agregó que es muy difícil lograr altos niveles de preñez, porque al productor no le pagan la preñez y porque sabe que si tiene vacas falladas luego las inverna, y el esquema del predio se sostiene.

“Ha pasado que el volumen de terneros producidos provocó una caída en los valores, tanto de la vaca de cría como de los propios terneros, y que suba el valor de la vaca gorda. Entonces si la vaca gorda vale más que la “máquina de producir carne” es complicado”, sentenció Marinho.

Según el veterinario que éste sea un año de baja preñez no quiere decir que sea malo para la cría, porque el productor se puede defender invernando esas vacas y defendiendo la empresa. “No es bueno para el esquema productivo y para lograr una alta tasa de extracción; en Uruguay pasamos de un 10% a un 20% de extracción, mientras que países como Australia y Nueva Zelandia extraen casi un 50%. Son países que se la juegan a generar kilos de carne”, finalizó.

Fuente: Agroynegociostv

 

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