Clima / Ganadería

Productores afectados por seca esperan más medidas

En Tacuarembó hay ganado en la calle y siguen los problemas.

Tras la habilitación del pastoreo en las rutas para los ganaderos de Artigas, Salto, Tacuarembó, Paysandú y Durazno, los productores que todavía están afectados por el déficit hídrico, esperan más medidas paliativas a lo largo de esta semana.

Las lluvias recientes -registradas el pasado fin de semana- fueron muy desparejas y en algunos departamentos como Tacuarembó, persisten los problemas: aguadas secas y falta de pasto en el campo en momentos en que los campos deberían estar acumulando forraje para el otoño.
El presidente de la Asociación Rural de Tacuarembó, Juan Pedro Richetto dijo a El País que ya se produjeron “muertes puntuales de novillos por estrés calórico”, producto de las altas temperaturas y “hay falta de agua para el ganado”.

La mortandad por estrés calórico afecta puntualmente algunos establecimientos y son comunes en veranos con altas temperaturas y radiación solar elevada, donde el ganado se estresa más por la falta de agua para aliviar el calor.

El ruralista adelantó que las lluvias “no colmaron las expectativas”, porque fueron “desparejas” y en algunos lugares “muy escasas”. Richetto explicó que “en algunos lugares llovió 80 milímetros, pero en otras zonas apenas cayeron 7 milímetros”. Por eso, consideró que “no se adelantó nada”, porque los campos “reverdecieron bastante pero sigue faltando comida” para el ganado.

Según Richetto, la gente “ya está sacando los ganados a los caminos vecinales y rutas porque se quedó sin comida en el campo. Hay bastante ganado en la calle” tras la habilitación del pastoreo, previa autorización del MGAP, que se adoptó el pasado viernes.

Hoy miércoles hay una nueva reunión en Tacuarembó con la Mesa de Desarrollo Rural y las autoridades locales del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y los productores esperan el anuncio de más paliativos para este departamento que sería el más complicado.

A su vez, en Salto, las lluvias también fueron dispares con establecimientos que recibieron entre 5 y 45 milímetros, mientras que en Artigas el déficit hídrico y la falta de forraje en el campo tampoco es pareja.

En Paysandú las recientes lluvias del fin de semana “aliviaron parte del problema”, confirmó a El País el coordinador del Instituto Plan Agropecuario para el litoral norte, Marcelo Pereira.

Agregó que hubo zonas donde alcanzaron a los 100 milímetros, principalmente sobre Ruta 26 al este del departamento, “una zona que estaba grave”, reconoció el técnico.

Pereira recordó que “no llueve pasto”, pero consideró que las recientes lluvias “trajeron un alivio importante a muchos de los productores afectados”.

En la mayoría de los casos, los campos del norte del país entrarán al otoño con menos pasto de lo normal y eso pegará tarde o temprano sobre el estado corporal del ganado.

Según un monitoreo del Instituto Plan Agropecuario que incluyó 17 establecimientos, la altura del pasto a la salida del pasado invierno y ahora durante el verano no supera los 4 o 5 centímetros.

El coordinador del IPA para la zona norte, consideró que no se acumuló forraje en los campos por dos razones: las tasas de crecimiento se resintieron a fines de noviembre y porque posiblemente los establecimientos estén con cargas más altas de lo normal. Los técnicos del IPA venían advirtiendo desde hace varios meses que los predios de esta zona del país estaban con cargas más altas de lo normal y que en caso de una sequía se pagaría. En el norte, sobre los campos de basalto -al igual que en otras zonas con otros suelos- se encuentra buena parte de la cría.

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