Ganadería

Preñez del rodeo vacuno se ubica en 74%, es menor a la de 2014

Pese a buena pastura; ahora la meta es salvar los terneros gestados.

 

Cría. La crisis forrajera no afectó a los entores, fue antes de los servicios, pero los resultados no colmaron la expectativa de los ganaderos. Foto: Pablo D. Mestre

Cría. La crisis forrajera no afectó a los entores, fue antes de los servicios, pero los resultados no colmaron la expectativa de los ganaderos. Foto: Pablo D. Mestre

Pablo Antúnez. 
El porcentaje de preñez del rodeo bovino uruguayo está en 74% este año, bajó considerablemente respecto a 2014 y la mayor preocupación de productores y veterinarios -salvo en el norte del país- es cómo se van a salvar los vientres preñados ante la crisis climática, cuántos terneros sobrevivirán y cómo se volverán a preñar los vientres en el próximo entore.
La crisis climática no afectó el período de entore, hubo mucho pasto en el campo, las vacas criaron terneros grandes, pero los porcentajes de preñez que reflejan los diagnósticos de gestación, no están acordes con la expectativa que tenían los productores ganaderos. Así lo reflejó el XIII Taller de Diagnóstico de Gestación Vacuna, organizado por INIA Treinta y Tres, con el apoyo de veterinarios privados.
Más allá de los resultados, en algunos departamentos la sorpresa estuvo dada por un trabajo realizado por 20 veterinarios, en el marco de un proyecto con los laboratorios Zoetic y Genia, donde aplicando la última tecnología por ADN se buscó analizar la incidencia del campylobacter fetus venerales causante de la vibriosis, una enfermedad venérea bastante arraigada. “Se rasparon 1.570 toros, en 72 establecimientos y mostró que el 42% de los toros raspados eran positivos y el 55% de los establecimientos eran positivos a la enfermedad”, informó a El País el veterinario Gabriel García Pintos, uno de los profesionales que participó en el relevamiento. “Si tomás en cuenta que en Dicose 2014 había 170.717 toros, se raspó casi el 1% de los toros, que para una encuesta es importante”, destacó el profesional.
Lejos de creerse los dueños de la verdad, los veterinarios llegaron a la conclusión de que “toro virgen no es sinónimo de que esté libre de venéreas, es una enfermedad del rodeo, es totalmente tratable y hubo rodeos en que se obtuvo el 98% de preñez”. Es necesario hacer todo un estudio de cómo manejar la enfermedad.
A la vez, le piden al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca que, como es una enfermedad de denuncia obligatoria, “reglamente una campaña contra vibriosis”.
En algunas zonas parece que las enfermedades venéreas tuvieron mayor incidencia. Puede ser el caso de Treinta y Tres, donde el porcentaje de preñez fue de 69% este año cuando el pasado se había llegado al 72% y en 2013 se estuvo en 82%.
“Fue bajo en general. Desde finales de enero y febrero se trancó el celo y casi no hay preñeces de febrero, son todas de noviembre y enero. Hubo algunas en marzo para la gente que dejó un poco más los toros”, explicó el veterinario, Pablo Marinho. “Hubo mucha gente aplicando tecnología que no se vio reflejado en los porcentajes de preñez. Bajos porcentajes en vaquillonas (78%) y en vacas con cría. Fue un año muy raro y totalmente atípico donde las tecnologías no respondieron”, agregó Marinho.

Lavalleja y otros.

En Lavalleja el porcentaje de preñez fue de 73% sobre 87.000 vientres testeados, según informó Gabriel García Pintos (se incluyó Maldonado, Canelones y parte de Treinta y Tres). “Como veníamos de una cola de parición importante del año anterior, hay mucha vaca que no quedó preñada. A modo general, en algunas zonas creció la preñez y en otras bajó”. Las zonas donde llovió bien, las Sierras de Minas, Polanco, Espuelitas, “ahí se mejoraron mejores resultados y anduvieron entre 85% y 90% de preñez. Otras zonas más complicadas”, agregó el profesional.

Centro.

En Durazno, Florida, Río Negro y otros, según Santiago Bordaberry, el resultado fue muy parecido al de 2014. Sobre 81.305 se llegó al 73,8%.
“En vaquillonas de primer entore se llegó a 87%, en ganado adulto 72,4% y vacas de primera cría 58%. Lo interesante es la diferencia histórica más alta entre ganados adultos paridos y ganado de primera cría, que es casi de 15 puntos de diferencia y es lo que tira abajo todo”. Bordaberry dijo que seguramente “las vacas se fueron en leche, criaron terneros grandes y la calidad de la pastura no fue buena. El exceso de lluvias fue perjudicial, porque hizo que la gente confiara en que las cosas iban a andar mejor”.

Paysandú.

En este departamento se llegó al 79% sobre 21.491 diagnósticos, según precisó Lauro Artía, que participó por primera vez en el taller de INIA. “En vaquillonas hay 88% de preñez, vacas de segundo servicio 68% y en vacas de cría hubo 78%”, mostró el profesional. “Creo que si bien fue un buen año, son resultados buenos, a pesar de que no se colmó la expectativa”, estimó.
“Veníamos de una primavera con mucho pasto, se arrancó con mucha lluvia, el invierno fue benigno, los ganados entraron bastante bien de estado al servicio. Hubo mucha expectativa y no se colmaron. Tampoco es un año malo”, añadió.

Ganado más grande que cuesta preñarse

En el Norte las preñeces son buenas. Guillermo De Nava que este año no participó en el taller de diagnóstico de gestación de INIA, dijo a El País que el porcentaje de preñez es de 85%, sobre 16.115 vientres diagnosticados hasta ahora. “Es lo mismo que se encontró a fin de la zafra del año pasado”, explicó De Nava. En vaquillonas hay preñeces de 93,5% y en las vacas 83,9%. No sólo es Salto, también hay Tacuarembó y Cerro Largo, son rodeos puntuales.
De Nava aseguró que “cuando se discriminan predios por manejo y demás, hay una diferencia a favor de los rodeos donde se aplica tecnología. En general todos los predios eso se vio reflejado en los resultados”.
Estimó que “en ciertos aspectos estamos perdiendo fertilidad en los ganados. Cada vez estamos trabajando con ganados más grandes y con pesos diferente a los de hace 30 años. Hay vaquillonas de 330 kilos que no llegaron a la pubertad”.

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