Agricultura / Ganadería

Optimismo por el futuro del agro

Conferencia en Expo Melilla arrojó visión alentadora, pero con “deberes” imprescindibles.

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Aldo Lema, Marcos Guigou, Gustavo Weigel y Gerardo Zambrano en Expo Melilla. Foto: Pablo D. Mestre

Pablo D. Mestre.
Como siempre, en Expo Melilla hay lugar para el debate de ideas y el aporte de especialistas. La situación del agro en el mundo actual fue el disparador, frente a un auditorio con la presencia de autoridades nacionales, dirigentes gremiales y muchos productores.

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Cr. Aldo Lema

Favorable. El Ec. Aldo Lema brindó una mirada optimista estructural, con desafíos y un escenario más complejo de corto plazo. En lo estructural, la inserción externa, apertura de más mercados y estabilidad macroeconómica serian la base. “Si Uruguay consolida esos desafíos en estos dos años, las perspectivas vuelven a ser muy positivas”, aseguró.
Consideró que vivimos en un mundo de crecimiento mediocre, de materias primas estables, sin gran tendencia definida, con normalización monetaria gradual en EEUU, un dólar en las etapas finales de este ciclo de fortalecimiento global, con algo de mayor estabilidad de precios en dólares, con menores presiones a la depreciación de las monedas emergentes y con flujos de capitales hacia América Latina todavía resentidos.
Concluyó Lema que Uruguay “enfrenta este escenario externo que claramente en 2015 fue de viento en contra, y ahora el viento está empezando a amainar, sobre todo desde Argentina, desde China y algo de EEUU, y sólo nos queda este viento norte desde Brasil que genera la gran incertidumbre de cómo nos puede golpear”.
El analista y consultor internacional aseguró que Uruguay tiene muchas fortalezas frente a décadas anteriores, pero también desequilibrios, algunos de los cuales se han intentado corregir, pero persisten a un nivel tal que ajustes en materia fiscal y ajustes en materia monetaria se van a sostener. “Eso implica un escenario de cuasi estancamiento en 2016. Se sabía que iban a ser dos años difíciles, están siéndolo y, salvo para el gobierno, para nadie es sorpresa”.
Eso, consideró, impone un desafío en el sector. “Puede ser un ciclo donde los precios en dólares tiendan a mantenerse estables, pero ahora sin una ayuda tan significativa por el lado de caída en los costos en dólares”.
No obstante lo cual dijo de su optimismo general.

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Ing. Agr. Marcos Guigou.

Optimismo agrícola. “Estamos ahogados en información, pero sedientos de conocimientos”. Con esta frase comenzó su alocución el Ing. Agr. Marcos Guigou. Según el director de ADP es difícil llevar adelante negocios en economías turbulentas, en un mundo globalizado, en un país que se resiste a aceptar la realidad. Pero consideró que es así y “cada uno está en su negocio mirando desde su huequito de la cerradura las cosas con sus preconceptos”.
Analizó que a la agricultura se le vino un problema muy grande con una baja de valores muy fuerte, del 40%, y esto es una pérdida de energía para el sistema muy difícil de manejar. “Veníamos con costos altos, un mundo en crecimiento, los commodities con el mejor ciclo de la historia y este cambio, que era esperable, llegó”. No obstante ello, dijo que la agricultura se ha comportado de manera resistente “y está mostrando cambios fuertes que permitirán salir adelante”.
Analizó que el precio de la soja fue el que cayó en última instancia, pero en trigo y maíz “hace tres zafras que venimos conviviendo con valores muy bajos y el sector ha asumido algunas cosechas muy bajas y no ha trasladado al resto de la sociedad, ni siquiera el nivel de queja que podría haber sido razonable”. Guigou consideró que el productor se tiene que reorganizar, achicar costos, “pero está funcionando bien”.
Mencionó que: “desde mi cerradura donde veo las cosas, entiendo que China sigue creciendo su consumo de soja y si bien ahora bajó en volúmenes el nivel de importaciones de materias primas, el de soja en particular sigue creciendo”. Y agregó que en cualquier economía del mundo los alimentos van a seguir siendo claves.
Por ello para el Ing. Guigou “estamos en el negocio correcto, con demanda internacional muy fuerte, pero tenemos que concentrarnos para ser muy competitivos”.
Analizó que la baja de producción se va a dar por baja de área, en Uruguay y muchos países, salvo Brasil, pero la demanda sigue firme y los precios en algún momento van a reaccionar. “El tema es cómo llegar a esos momentos y cómo seguir en el negocio. Y ahí debemos ser competidores globales”.
Consideró que “la diferencia entre el mejor productor y el que no lo es, es un día” y lo creo porque en un día uno levanta una cosecha que al día siguiente por un granizo no está; en un día uno decide sembrar y después viene una semana de lluvia que impide hacerlo”. Por ello dijo que la tecnología ayuda, pero no sustituye al mejor productor.
El director de ADP instó a las asociaciones productivas, de las cadenas. “Tener una masa crítica de producción ayuda a negociar y dar seguridad que pase lo previsto. Y tiene impacto en el diseño de los negocios”. Y dijo que Uruguay tiene mucho por hacer en la integración de cadenas productivas”. Eso sí, aseguró que lo que falta “es un nivel de confianza mayor, que se puede lograr a nivel de empresas y estrategias”.
Mencionó que Uruguay tiene restricciones, “sin subsidios, sin combustible competitivo para el negocio, pero tenemos condiciones muy buenas, un país lindo para vivir, con interés a nivel mundial y de afuera nos ven como un país creíble con reglas de juego, que cumple las normas”. Por ello, según Marcos Guigou el futuro es desafiante, pero optimista. “Debemos tener más confianza entre nosotros mismos para hacer mejores negocios y abordar juntos los mercados internacionales, sino no tenemos perspectivas”.
Finalizó afirmando: “estamos en el peor momento de un rubro que ha jugado un partido con doble estándar por las rentas. La renta agrícola es 2,5 veces que la ganadera. Sería muy distinto hacer agricultura a una renta de US$ 100 (que tengo dudas que la ganadería la pueda pagar). Sería muy diferente el negocio. Uruguay tiene estructura de apoyo a esa agricultura, de maquinaria y de gente preparada. Después de cachetazos va a haber una respuesta muy buena. Soy optimista y vamos a tener muy buenos momentos por delante”.

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Cr. Gustavo Weigel.

Más valor agregado. El Cr. Gustavo Weigel sostuvo sobre cuatro pilares un mejor futuro para Uruguay: valor agregado de los productos que sacamos de Uruguay, tecnología de punta, automatización de procesos en toda la cadena, asociación de empresas, hacerse socios entre empresas y apertura del capital de las empresas y financiamiento a largo plazo.
Citó como ejemplo que una cosa es vender leche en polvo y otra es vender una barrita de 5 cm de queso, a 3 Euros, en el aeropuerto de Franckfurt, a través de una multinacional que ya abrió el mercado. O media manzana en tajos en un avión, a 2 euros. O el valor de unos zapatos en Londres a US$ 900, frente a los US$ 250 que pueden costar en Montevideo. “Entre unos y otros hay valor agregado y es la diferencia”.
El director del Estudio Weigel Haller aseguró que hay que cambiar el concepto de vender materia prima y jugar en zona de confort, apostando a factores externos que no se dominan, por el de fabricar algo que sí le marco el precio. “A partir de ahí viene el contrato con la multinacional, viene el crédito a largo plazo, la maquinaria nueva, la última tecnología y el producto estrella que va a posicionar a Uruguay en el mundo”.
Para el Cr. Weigel, hay que traer inversores a Uruguay que puedan mejorar la tecnología de producción desde la producción primaria hasta la industria final. “Es más fácil armar estructuras financieras y conseguir financiamiento para inversiones si la planta vende baby food que leche en polvo. Si logramos baby food en mercados que pagan altos precios, vamos a convencer a los bancos que le voy a garantizar el crédito de largo con el flujo de mis contratos de la venta y no poniéndole la estancia en garantía”. Porque, agregó: “quiero al banco de socio en el negocio y que asuma el riesgo que estoy asumiendo. Y se asocian con un negocio estable de largo plazo donde tenemos cierto dominio del volumen y del precio final y esto se logra con productos a los cuales les podamos fijar el precio, que no son commodities, sino de alto valor agregado”.

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Gerardo Zambrano.

Provocar el cambio. El final de la Conferencia estuvo a cargo del empresario agropecuario Gerardo Zambrano Antón para quien estamos en un país ganadero, “por mentalidad, por tierra, por números y por lo que significa la cultura ganadera, ejemplo genético en el mundo”.
Consideró que “todos los que producimos tenemos un ancla”, haciendo referencia a “los costos, ineficiencia del Estado, combustibles, impuestos, que hacen difícil avanzar”. Citó la famosa frase (del Dr. Jorge Batlle): “la vaca les gana”, en el sentido que “se está demostrando pues la vaca termina siendo el comodín necesario para lo que el país produce, exporta y genera divisas que se distribuyen entre todos”.
Zambrano ponderó el trabajo desarrollado por INAC, pero consideró que el gobierno debería, insistir en el concepto manejado por el Canciller Rodolfo Nin en cuanto a la apertura, a superar trabas arancelarias a través de convenios bilaterales, “sin lo cual corremos riesgo de perder mercados”. En este tema pidió que “las instituciones, los empresarios, los políticos debemos apuntalar para que eso suceda”.
Un punto en el que puso énfasis fue sobre la trazabilidad. “Estaba convencido que debía ser obligatoria para darle valor agregado al producto con esta herramienta, pero ahora me pregunto: ¿la trazabilidad al productor realmente le da un retorno, un valor agregado?”, dijo Zambrano mirando a la platea. Y agregó que la trazabilidad está bien, “pero se la tendrían que explicar a los productores qué beneficios le proporcionan para entusiasmarlos en algo que se cuestionan sobre quién tiene la ventaja en ella”.
Sobre la exportación de ganado en pie, consideró que es imprescindible para que el país crezca y que haya más terneros. “No puede haber ningún tipo de restricción y buscarle la forma para agilizar el trámite pues es una necesidad para el ganadero uruguayo, más para el criador”. Y sentenció que “muchas veces la presión de la Industria frigorífica es muy grande y en otros momentos se trabó por temas con el Ministro (Aguerre), pero hoy es distinto y hay ganas que funcione”.
Al hablar de la escala, el empresario dijo que dejó de ser un beneficio, en la ganadería es un perjuicio, “el negocio ganadero siempre fue un negocio de poco riesgo, pero de poca rentabilidad, entonces si a eso le agregamos la escala empeora. Hoy la gestión basada en la eficiencia, bajando los costos y aumentos de producción es la única herramienta para crecer”.
Sí dijo que el área ganadera está aumentando y se ve en la avidez y negocios fluidos por el ganado de reposición. “Más allá de las espantosas señales de la industria frigorífica el productor uruguayo apuesta porque trata de ser eficiente, busca las categorías más jóvenes por la conversión de pasto a carne”.
Al hablar de cadenas, Gerardo Zambrano aseguró que la productiva existe “y se está formando porque hoy el ganadero aprendió, sabe cómo suplementar y fundamentalmente ese mix con la agricultura”. Pero insistió en su concepto que no existe cadena en la carne. “Cadena son eslabones unidos que tiran, cada uno en su área, pero para el mismo lado. No puede ser que entre la industria y los productores haya una pulseada permanente para sacar su ventaja. Y además no hay cadena por la falta de confianza”.
Otro punto abordado fue el de la Junta de INAC, al mencionar que “no entiendo por qué no están representados los Consignatarios que venden, según estadísticas, más del 50% de los ganados que van a la Industria”. Eso, dijo Zambrano, “es un error, y ARU y la FR no entienden que puede ser bueno que haya un representante de los consignatarios para tener acceso a una mayor información y fidedigna”.
Sobre las gremiales además dijo que es necesario un mayor nivel de profesionalización. “La voluntad que le ponen, el trabajo, el esfuerzo es fantástico y creo que hay que profesionalizar las instituciones para hacer trabajos serios y comunicarlos más”. Citó como ejemplo el trabajo de competitividad entre todas las Cámaras, “y se comunicó tan bien que hubo reacciones del gobierno”.
Además pidió que los empresarios deben tener un compromiso enfocado a las decisiones que el gobierno tome, para comunicar mejor a la gente de ciudad “y que no piense que siempre son unos llorones”. Y también reclamó que haya, como en otros países, un representante político. “¿Por qué no pensar tener una representación del sector rural en la cocina de los temas?”, se preguntó Zambrano.
El director de Zambrano & Cía. finalizó mencionando que se debe “provocar el cambio siempre”, afirmación que se integra de tres frases que utiliza a diario: “no hay que esperar que las cosas pasen, sino provocar que pasen”, “lo único permanente es el cambio” y “siempre se puede mejorar”.

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