Ganadería

Oferta de ganado se paraliza y precios siguen muy firmes

Lluvias ayudan a recomponer verdeos y el engorde.

CARNE

Pablo Antúnez

El mercado del ganado gordo muestra señales de equilibrio, con una oferta que se cortó de golpe —seguramente por razones climáticas— y una demanda que da señales de estar comprada y sin apuros.

Lentamente los precios de la hacienda pesada y bien terminada se vienen afirmando cada vez más, pero muy lentamente.

Desde Salto, el consignatario Francisco Cánepa dijo ayer a El País que “se nota una diferencia de valores bien importante para los animales procedentes de verdeos, avenas y reigrases frente a los ganados de campo”.

A modo de referencia manejó en el eje de US$ 3 por kilo de carne para el novillo gordo y pesado, pero aseguró que por lotes importantes se llega a US$ 3.05 por kilo. A su vez, la vaca gorda vale entre US$ 2,60 y US$ 2,70 por kilo de carne, siempre en los casos de ganados bien terminados. De ahí hacia abajo hay de todo.

Según la visión de Cánepa, los ganados que están saliendo al mercado muestran dos tipos diferentes. “Están los animales bien pesados, aquellos que todavía conservan un grado de gordura muy bueno y aquellos ganados más livianos, animales de campo más nuevos, que ya perdieron bastante kilaje”, explicó el operador.

Cánepa agregó a El País que “la oferta se cortó de un día para el otro”, hasta quedar prácticamente “paralizada”.

Por un lado, las lluvias, acompañadas de calor, principalmente en el norte, ayudan a los verdeos y pasturas sembradas a recuperarse, lo que posteriormente repercutirá en una mejor terminación del ganado que se ponga sobre esas pasturas mejoradas.

Cánepa también recordó que días atrás, “no se veía mucho interés por negociar” ganados y considera que eso también ayudó a que la oferta casi desapareciera.

El consignatario salteño entiende que la suba de precios del ganado gordo “es buena”, pero sostuvo que “ni los productores, ni los consignatarios esperan que haya subas explosivas. Podrá darse una mayor tonificación de los precios, pero irán subiendo de a poco”.

En cuanto a la faena que se mantiene alta, consideró que “es muy bueno” para el mercado  que los campos “se alivianen a esta altura del año y que la industria pueda usar toda su capacidad de faena”.

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