Ganadería

Monitorear los toros es clave para lograr un buen servicio, según reafirmó el Instituto Plan Agropecuario

Hoy nos encontramos en pleno proceso de entore, momento de suma importancia que marcará la productividad del establecimiento en tanto el éxito de esta etapa se visibilizará en la producción de terneros.

El entore es un proceso, en el cual pueden ocurrir sucesos que condicionen la buena performance productiva, por este motivo hay que estar atentos, vigilar y tener las soluciones a los problemas a disposición. Para interiorizarnos más sobre esta etapa y su manejo conversamos con el Dr. Alejandro Saravia, Director del Plan Agropecuario.

¿Cuál debe ser el manejo adecuado?

En realidad, lo que nosotros promovemos, es que la gente, sobretodo antes de mirar los toros, que tenga definido la raza, el biotipo, el manejo de EPD, la cabaña, etc. Yo creo que hay mucha información sobre eso. En esto hay consciencia, son cosas que están cuidadas.

Pero claramente, cuando uno entora, también tiene que mirar el tema de las vacas, las categorías, qué animal está parido, cuál no y monitorear sobretodo el celo.

¿A qué voy con esto? A que en realidad, el hecho de poner un 3 o 4% de toros, dependiendo de la categoría, puede ser insuficiente o a veces excesivo. Esto lleva a pensar que, en realidad, el porcentaje general de toros se podría manejar distinto, según la categoría y según los celos esperados.

Voy a poner un ejemplo. Si tengo vaquillonas preparadas, con buen peso y que están ciclando, las monitoreo y puedo observar que se montan un 3 o 4% por día, podríamos poner un 5-6% de toros sin problema, a los efectos de lograr una preñez bien temprana.

En la otra punta, si tengo vacas recién paridas, que no han pasado el anestro post parto, que pueden ser 45-60 días, y pongo un 3% de toros sucede que hay pocas vacas en celo, los toros recién comienzan la época de entore y se pelean entre ellos. Es el momento donde se identifican más animales lastimados, problemas de patas y quebraduras. En realidad lo que hay es una lucha por tratar de ver cuál es la dominancia y cómo se estabiliza la escala social de los toros.

En base a esto ¿puedo entreverar toros de distintas edades?

La gente debe ver algunas cosas que puedan generar problemas. Se deben tener en cuenta si los toros son astados o mochos. El efecto de la dominancia se da no solamente por si es astado o no, también por el peso, la edad y la experiencia que tenga el toro en el establecimiento.

Muchas veces ponemos toros nuevos, recién comprados con otros que ya tienen su territorio. Puede suceder que los nuevos no trabajen porque están tratando de adaptarse al nuevo ambiente. No hay que olvidar que nuestra zafra de toros está muy encima de los entores. Un toro de cabaña, que viene de pradera, suplementado, va a trabajar a un campo natural, con 3-4 centímetros de pasto, en un potrero de 400 hectáreas. Ese cambio de ambiente necesita una adaptación, que sobre todo al inicio perjudica la performance del toro.

Una forma de manejo en este tipo de cosas, es no ponerlo directamente a padrear y así evitar riesgos. Si compro un toro que se lastima a la segunda semana de largarlo en el rodeo, hay claramente un perjuicio económico y hay que salir a reponerlo. Todas estas medidas tratan de minimizar los riesgos y tener buenos resultados.

Respecto al estado del toro ¿hay consideraciones?

Es importante que los toros comiencen la actividad con un estado acorde, lo que significa que no se encuentren ni muy flacos ni muy gordos.

También tiene que ver la alimentación, ya que tiene influencia sobre el líbido de los toros, aquella alimentación con altos valores energéticos está relacionada con la reducción del deseo sexual de los toros.

Es importante que la condición corporal durante el entore sea mínima, por eso hay que estar arriba de los toros, recorrer y observar su comportamiento y estado.

¿Qué debemos observar para tomar decisiones?

Primero hay que realizar recorridas frecuentes, reunir el ganado para poder evaluar el estado corporal de los toros y las vacas.

Debemos observar si el toro es capaz de identificar grupos de hembras con actividad sexual.

Hay que controlar la monta para reconocer problemas que puedan alterar su servicio. Los problemas pueden ser de sanidad, en las patas, ojos, del aparato reproductor como llagas del prepucio o quebraduras. Problemas sociales, como la dominancia, que como dijimos impide a ciertos toros cumplir con el servicio.

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