Agricultura / Ganadería

Menos rentabilidad para el campo

Los datos económicos de Fucrea y Plan Agropecuario son muy similares al final del ejercicio 2014/15.

Ganado Vacuno

Ganadería. Precios de la hacienda y el clima castigaron a empresas del este, noreste y centro del país provocando bajas en las ganancias y menores productividades.

 

Pablo Antúnez.
La información de gestión física y económica del sector ganadero de Fucrea, cuyos datos fueron presentados en la 33ª. Jornada de Información Económica, son muy parecidos a los resultados que reflejó el análisis de las carpetas verdes del Instituto Plan Agropecuario (IPA).
Es que la baja de precios del ganado y la sequía, que afectó fuerte a los precios del este, noreste y centro del país no hizo distinción entre los productores y los afectó a todos por igual, reflejándose en resultados que marcan que el agro no está tirando manteca al techo.
En el caso de Fucrea, el promedio de 121 carpetas y 218.000 hectáreas que abarcan 18 grupos Crea Ganaderos, arrojó un ingreso de capital promedio de US$ 79 por hectárea. Fucrea analiza los datos calculando el producto bruto de las empresas menos sus gastos de estructura y variables, para tener ingreso de capital.
Sin embargo, ese ingreso de capital no es lo que le queda al bolsillo del propietario de la empresa, con ese ingreso la empresa va a afrontar el pago de rentas, deudas si las tuviera e inversiones futuras, aparte del retiro de dinero que haga el productor para vivir.
El coordinador ganadero de Fucrea, Gonzalo Ducós, explicó que distribuyendo los resultados en cuartiles, en el inferior se generaron US$ 9 de ingreso de capital por hectárea, el promedio se mantiene en US$ 79 por hectárea y la punta superior en el entorno de US$ 150 por hectárea.
Según Ducós, se empezó a ver que “no todo en nuestro movimiento está perfecto y que hay sistemas de producción que tienen menores resultados de ingreso. Hay ciertas luces amarillas que nos permiten ver que las empresas deben de analizarse”.
Para el coordinador ganadero de Fucrea, lo bueno que tiene estar en un grupo CREA es que “el problema está cuantificado, hay gestión, hay datos, número y soporte de productores que ayudará en la toma de decisiones proponiendo ideas y alternativas para poder cambiar el destino si es malo”.

LA SEQUÍA. El fenómeno climático que afectó parte del ejercicio ganadero pasado, fue más marcado en la región este, noreste y centro. Lo cierto es que, según relevamientos de la Facultad de Ciencias, la falta de lluvia entre enero y junio de 2015 es la menor en el registro de precipitaciones de los últimos 60 años.
Ducós explicó que la disminución en la zona centro del ingreso de capital “es mayor al 56% con respecto al año anterior”. La baja es la consecuencia, además de la caída de los precios del ganado y de los granos. “En los predios del este hay 46% de descenso en el ingreso de capital y en el norte la caída es de 6%, asociado a sistemas de producción y asociado a que el clima fue más beneficioso”.
El técnico de Fucrea dijo que mirando para adelante se está viendo que esa seca que terminó en agosto y el ejercicio ganadero terminó en junio, “tendrá coletazos en este ejercicio que sabemos que van a impactar en el campo. La primavera arrancó tarde, los productores saben que sus ganados pesan menos, las vacas tienen medio punto de condición corporal menos y eso va a incidir o no, según lo que se haga, en la reproducción, en los terneros del año que viene y en la producción de carne por hectáreas”.

DESAFÍO. Para Ducós, el principal desafío es darnos cuenta rápidamente que si hacemos lo mismo podemos terminar igual al final del presente ejercicio. “Las empresas que puedan hacer lo mismo son aquellas que ya están haciendo cosas que permiten tener un éxito productivo y económico que las hacen sostenibles” y en la otra vereda, “las empresas con un problema coyuntural como la seca, tienen que ver cómo se recomponen”.
La meta es ver cómo se mejoran los resultados en los departamentos más afectados por el déficit hídrico y saber que acciones de corrección se pueden aplicar, para que “no nos desayunemos dentro de seis meses cuando hagamos la autopsia de nuestra gestión, que estamos peor que antes. Vamos a sumar dos años malos y eso significa desinversión, endeudamiento y descapitalización”, reconoció Ducós.
El técnico agregó que “los productores del movimiento deben usar esta información y saber dónde están parados y los de afuera deben acercarse al movimiento”.

DATOS DEL IPA. Según las carpetas verdes del IPA, las empresas ganaderas del este, noreste y centro del país, mostraron que la producción de carne vacuna por hectárea se redujo 5,5%, posicionándose en 86 kilos por hectárea y la producción ovina cayó 22%, sumado a otro 5% de baja en la producción de lana.
La tasa de marcación en vacunos que venía de varios años de crecimiento se mantuvo en 81% y las vacas entoradas por hectárea, que también presentan destacadísimos valores, permanecen sin cambios llegando a 0,44 vacas entoradas por hectárea, según mostró el monitoreo.
La caída de la productividad y de los precios en vacunos, a pesar del crecimiento de los valores del ovino, determinó una caída de 15% en el Producto Bruto de estos predios comparado con el ejercicio anterior; Este año fue de US$ 140 por hectárea. El resultado final de estos predios, medidos a través del ingreso de capital se redujo 38%, mientras que el ingreso neto cayó 60%, logrando valores de US$ 38 y US$ 18 por hectárea. Los predios criadores del este, noreste y centro fueron los más afectados por el déficit hídrico.
A su vez, las empresas ganaderas del norte y litoral norte no sintieron en sus resultados económicos la sequía. El monitoreo del IPA reflejó que la productividad vacuna -siempre medida en kilos de carne- se ubicó en 85 kilos por hectárea, igual que en el ejercicio anterior y 109 kilos de carne por hectárea equivalente. Por segundo año consecutivo y luego de 14 años de crecimiento, los precios de la hacienda cayeron 2% -en promedio- respecto al valor promedio recibido en 2013/14.
El Producto Bruto de estas empresas cayó 4%, ubicándose en US$ 158 por hectárea, con un peso muy fuerte de los vacunos. La baja del Producto Bruto es explicada por la baja del precio del vacuno y de los granos. La buena noticia es que en este ejercicio los costos productivos se redujeron 8% y alcanzaron US$ 79 por hectárea. En tanto el ingreso neto, que difiere del ingreso de capital en que se consideran dentro de los costos los pagos por arrendamiento y por intereses de deuda, se reduce 2% llegando a US$ 52 por hectárea.

CICLO COMPLETO. En las empresas de ciclo completo del este, centro y noreste, la productividad bovina fue de 95 kilos por hectárea -bajó 11% respecto al ejercicio anterior-, pero en carne ovina creció 58% y llegó a 5,7 kilos por hectárea, mientras que la producción de lana cayó 46%. El Producto Bruto sufrió una reducción de 15% entre el ejercicio anterior y el correspondiente a este año, llegando a US$ 154 por hectárea, según el IPA.

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