Ganadería

Los nuevos dueños del ganado en el Uruguay

Empleados, profesionales, jubilados, entre otros, invierten en el rubro sin conocer las vacas.

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Foto: Pablo D. Mestre


Pablo D. Mestre.
Invertir, esa es la cuestión. Cada vez más se debe pensar cómo y dónde poner a resguardo el dinero y la forma de valorizarlo. Opciones hay muchas, pero tratándose de un país ganadero como Uruguay, en el campo es donde se presenta una de las más buscadas.
Así está mudando el perfil de los ganaderos, o propietarios de ganado en el país. Jugadores de fútbol, recolectores de residuos domiciliarios, fleteros, periodistas, ministros de Estado, oficiales del ejército, cascos azules, profesionales (médicos, contadores, arquitectos, ingenieros de sistema, etc.) y hasta gente que ha tenido golpes de suerte sacando un 5 de Oro o la Lotería, son hoy propietarios de ganado en Uruguay.
“Es muy amplio el espectro y tenemos hasta lista de espera para ingresar al negocio”, explicó el Ing. Agr. Alejandro Berrutti Risso, director de Portfolio Ganadero (PG) que ya tiene más de 300 socios, en partes iguales de hombres y mujeres y un perfil etario muy amplio: desde 20 a más de 80 años.
Y una característica diferencial: el 95% es gente de ciudad y no del campo.
“En general no saben de ganado y queda demostrado en que hacen las preguntas más inverosímiles”, apuntó Berrutti, quien aseguró que a todos les gusta el agro, “creen en el sector y en la importancia que tiene para el país, pero invierten en algo que no conocen”.
Pese a no haber pisado nunca un potrero o corral, muchos hasta se sienten dueños del ganado. Otros despuntan su curiosidad y van a ver el ganado a los más de 80 establecimientos donde están en capitalización, o en engorde.
La empresa tiene ganado en los encierros de feed lot, tanto para industria frigorífica como para exportación de terneros en pie (está construyendo un corral con capacidad para 25.000 vacunos/año), también está exportando carne con marca Angus hacia supermercados de Perú, Panamá y Senegal

Renta fija. En el sistema renta fija el inversor ingresa en toda la cadena productiva (capitalización, engorde de terneros, feed lot) y también en la actividad comercial (compra ganado que lo revende con destino a la exportación). Hace volumen y lo vende. Y en ese diferencial de precio en el sistema Renta Fija es donde se generan rentas superiores a las que ofrece la actividad agropecuaria.
El Ing. Berrutti aseguró que “estamos integrando, desde la producción hasta la carne del plato, vendiendo carne con marca en forma directa a distintos destinos del mundo”.
Y la gente confía y apuesta. Prueba de ello es que en el último pago de renta, más del 70% optó por reinvertirlo, lo que demuestra que lo toman como una caja de ahorros.

Diego MontanoSeguridad. Diego Montano se dedica a la comercialización de productos para mascotas, principalmente alimentos pero también accesorios y artículos relacionados. Siempre invirtió en su propio negocio con la mercadería, “pero en momentos donde ya no era tan necesario, tenía que colocar dinero en algún lugar que fuera rentable y por experiencia de familiares y amigos me metí en PG”.
Explicó que se decidió “porque encontré seguridad, algo difícil de tener, los negocios de capitalización de ganado han crecido de manera sostenida y eso hace que uno se sienta más seguro”. Montano dijo tener claro que si le va mal a la ganadería le va mal al país, “desde la escuela uno escucha que es la principal actividad económica, entonces prefiero apostar en algo que sé que hace años anda bien y no en nuevos sectores, que pueden ser muy exitosos, pero no tienen esa importancia”.
Otra cosa que le interesó fue el modelo de PG en sí mismo, “porque tiene determinadas ventajas que a los que no estamos dentro del sector agropecuario nos da cierta tranquilidad”. Y destacó principalmente que “tiene algunos beneficios como la rentabilidad, que es mejor frente a bancos”.
Además resaltó el hecho de poder salir en cualquier momento sin tener que pagar penalización.
Otra cosa importante es que existiera un tope máximo de participación, “aunque suene raro prefiero que sea bajo porque al no querer invertir grandes cantidades de dinero te permite que la torta esté repartida en pequeñas porciones y no se corre el riesgo que un inversionista tenga un gran porcentaje del fondo y en una eventual salida pueda hacer desestabilizar al resto”. Eso, confesó, “me da seguridad”.
Montano ingresó, por recomendación de su padre, a principios del 2016. “Hice dos inversiones: la primera fueron 120 mil dólares y pienso seguir porque estoy conforme. Uno retira un dinero cada seis meses, que de tenerlo quieto no existiría.
Aseguró no sentirse productor ganadero en absoluto, “yo y mi familia estamos totalmente por fuera del sector agropecuario, pero el modelo de negocio que propone PG se adapta justamente a este perfil”.

Pablo Da SilvaEstabilidad. Criado en Tacuarembó, Pablo Da Silva hizo sus primeros trabajos vinculados con el campo, de chico en lo de su tío. A los 11 años llegó a Montevideo, pero siguió yendo todos los veranos al campo y disfrutando de ello. Hoy, con 44 años, trabaja en la Administración Nacional de Puertos, en el área de cargas peligrosas.
“Había estudiado el tema de invertir, tenía diferentes opciones que se empezaron a acotar a nivel internacional y en PG la seguridad era más estable en cuanto al acceso a la información”, aseguró. Para Da Silva, “después del dólar, sobre el precio del ganado con poca cosa se sabe cómo va el negocio. Es como el fútbol, siempre nos enteramos como va”. Pero además dijo que el rubro “es estable, no tiene grandes altibajos”.
Se integró a PG con 12 mil dólares, “como era un capital chico mi intención siempre fue trabajar con interés compuesto, esos mismos intereses que me fueran dando, volcarlos a comprar más productos de PG con el sistema renta fija”. Mencionó la teoría que dice: “cuando vayas a invertir, hazlo en algo que permita que te vayas a una isla por diez años, y cuando vuelvas esa inversión siga ahí”. Por eso confesó que el sistema renta fija “me da buena seguridad”. Sumado a que “la empresa tiene un nombre y apellido, que no todas lo tienen”.
Da Silva dijo que la inversión se dio semestralmente, “me pareció la mejor opción y ellos te van dando los intereses desde el primer día que vuelcas el dinero”. Agregó que otro beneficio es la liquidez, “compro y si a los seis meses lo necesito lo puedo cobrar, por contrato, no tiene costos y puedo retirar lo que quiero”.
Se siente dueño del ganado, pero no un productor, “porque sería una falta de respeto, con todo el trabajo que tiene un productor ganadero”. Pero PG le hizo volver a vincularse a la actividad. “Nunca esperé sentirme dueño del ganado de otra forma, como inversor. Uno tiene la idea que dedicarse al ganado hay que dejar todo e irse al campo, pero esta es otra forma, uno puede seguir con su vida y sentirse partícipe del rubro”, aseguró.
Y no es poca cosa, pues Pablo Da Silva define a la ganadería uruguaya como “sólida, seria y muy reconocida internacionalmente”.

Claudio VieraFuturo. Claudio Vera es Contador público. Oriundo de Colonia de Sacramento, por razones de la vida se radicó con su familia en Fray Marcos, departamento de Florida, desarrollando su actividad allí y en Montevideo.
“Me enteré de PG leyendo un artículo en El País el verano pasado y desde entonces decidimos con mi Señora invertir, probar y apostar al rubro ganadero que es la actividad primaria del país y el motor de la economía”.
Consideró que no es una decisión sencilla, pues hay dinero de por medio, “pero estoy muy conforme con lo que hicimos y vamos a seguir”. Incluso le comentó a amigos y algunos se integraron también.
Vera invirtió en renta fija, “soy adverso al riesgo”, comenzando con 20 mil dólares. “Las utilidades la hemos reinvertido y ajustado al alza”, aseguró. Y dijo que se inclinó por PG “por la seguridad que te brinda, te asegura ese porcentaje y sabes que pase lo que pase lo vas a tener al dinero”.
Proviene de una familia vinculada al rubro agroganadero, “pero soy medio preguntón y me gusta participar de conversaciones, si bien no sé del manejo, me gusta el rubro y es una buena forma al crecimiento del país”. Hoy confiesa que “me siento ganadero, terminas siendo una especie de dueño del ganado y cada vez que invertís sentís que participas un poco más y estás por dentro de la actividad ganadera. Me gusta leer mucho de cualquier actividad y todo el tiempo estoy chequeando que está pasando”.
Si bien no ha tenido oportunidad de visitar los predios, dijo que le gustaría hacerlo en un futuro cercano.
Con su esposa tienen tres hijos, de 14,12 y 9 años, y aseguró que “todo el tiempo pensamos en su futuro y por ellos uno trabaja tanto que a veces nos perdemos verlos crecer”. La inversión en PG dijo que es también “con la idea es pensar en el futuro de nuestros hijos que van a terminar estudiando en Montevideo y cuanto más podamos invertir y apostar creo que va a ser mejor. Estamos muy conformes con lo que hemos hecho en este tema”.

Irma VillegasRedituable. Irma Villegas fue confeccionista y hoy trabaja en una compañía de salud (servicio de acompañantes). Su esposo, Cono Pérez, es jubilado de la Intendencia de Canelones.
“Hace siete años mi esposo estaba averiguando cómo invertir un capital que habíamos acumulado y PG nos resultó práctico e interesante, Alejandro Berrutti nos convenció para entrar e ingresamos con un capital de 10 mil dólares en compra de ganado”, explicó. Ese capital lo fueron acrecentando, “seguimos invirtiendo y estamos muy conformes”.
Explicó que el sistema de inversión fue una renta fija por cinco años, después de ese periodo nos retiramos y entramos en otro que cada seis meses te dan el porcentaje de ganancia que seguimos remitiendo porque por ahora no lo hemos necesitado”, dijo Villegas.
Destacó que el relacionamiento con la empresa es muy bueno, “siempre están acompañándonos en todo, nos preguntan si necesitamos algo, mes a mes nos pasan un informe vía mail de cómo va la operativa”.
Si bien aseguró que no se consideran productores ganaderos, “sí un apoyo a la gente que trabaja en el campo, por ejemplo a quien arrienda su campo para que otros podamos invertir”. Y agregó: “decidimos colocar plata en ganadería porque el agro siempre es redituable, sirve, pero necesita ayuda”.
Aunque aún no han podido ir a ver el ganado, por trabajo, dijo que “cuando nos vuelvan a invitar si tenemos pensado ir”.
Irma Villegas aseguró que el fondo de inversión “lo hacemos porque pensamos en nuestro futuro, uno se retira y quiere vivir un poco mejor, salir a pasear o invertir en algo. También te permite pensar en los hijos y nietos”.

Susana SuárezConfianza. A los 60 años Susana Suárez vive con su esposo en una zona rural de Sauce, Canelones. “Teníamos un viñedo, pero hemos cambiado de rubro porque no era rentable y nos dedicamos a invertir en ganadería y sumamos PG”.
Dijo que estudiaron varias opciones y proyectos, “pero el de PG es el que nos ha convencido realmente: por seguridad, rentabilidad y porque es algo de que nosotros conocemos y nos sentimos seguros”.
Por otra parte destacó que en la empresa son muy cordiales “y es importante que desde el principio estás en contacto con las caras principales de PG, Alejandro Berrutti o Juan Álvarez, y eso genera confianza porque es gente que se hace responsable del tema y no te derivan con otros como nos ha pasado en otras empresas”.
El sistema de inversión que utilizan, desde hace 3 años, es el de renta fija y el monto de dinero de ingreso “no lo tenemos claro porque lo hemos renovado dos o tres veces y además hemos ido invirtiendo más, pero puedo asegurar que ha servido”. Y si no ha invertido más es porque “en este momento no tenemos más capital para hacerlo, sino lo haríamos”.
En su predio tienen ganado con el que trabajan. “Convivir con el ganado te hace sentir productor ganadero y muy feliz”, aseguró Susana Suárez. “A nuestra edad tenemos que pensar en estar más tranquilos y mirar el futuro más seguros. Eso también nos llevó a invertir en PG pues es un desahogo para nosotros”.

Producción: Guillermo Crampet.

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