Ganadería

Las técnicas para preservar la cría

Recomendaciones de experta del INIA para salvar los terneros y volver a preñar las vacas.

Ganado Vacuno

Terneros. El 74% de preñez lograda este año representa entre 2,7 y 2,7 millones de terneros a nacer; el desafío es poderlos mantener. Foto: Ariel Colmegna

 

Pablo Antúnez. 
el rodeo de cría tiene por delante el último tercio de la gestación y en la mayoría de los casos, coincidirá con lo más crudo del invierno y parte de la primavera. La meta de los productores es mantener los vientres con el mejor estado corporal posible en el invierno y pese a la sequía en siete departamentos, salvar los terneros y a futuro, volver a servir esa vaca tan castigada por la falta de forraje y el clima.
El 13° Taller de Diagnóstico de Gestación, organizado por Graciela Quintans de INIA Treinta y Tres, mostró a través de una red de veterinarios privados -sobre el diagnóstico de 300.000 vientres- que el porcentaje de preñez de este año es de 73,9%, un punto porcentual menos que el año pasado, pero no es un mal resultado, pues representa algo así como 2,6 o 2,7 millones de terneros (sobre una base de 4.312.000 vientres que conformaron el rodeo de cría en 2014).
En el evento, donde se discuten los problemas de la cría brindando herramientas de respaldo a los productores, se demostró que en Uruguay hay medidas de manejo validadas como para no perder los terneros. En esta fase crítica, el manejo y la alimentación son claves para el futuro. La investigadora del Programa Carne y Lana del INIA, Graciela Quintans, con una amplia especialización en la cría -además de la gestora de los Talleres de Diagnóstico de Gestación- brindó algunas indicaciones básicas, de manejo al ser consultada por El País.
“La vaquillona preñada, la que será la futura vaca de primera cría, dentro de los animales gestando es la que más hay que cuidar y priorizar, teniendo en cuenta que es un animal que sigue creciendo, que está gestando su primer ternero y que va a producir su primera producción de leche. Todavía le vamos a exigir que quede preñada nuevamente en el próximo servicio”, recordó la profesional.
Según su visión, es la categoría dentro del rodeo que “más hay que cuidar” y se le debe asignar, “dentro de los recursos que tenga cada productor en el predio, el máximo cuidado desde el punto de vista nutricional y sanitario”. Quintans exhortó a los productores a que no se queden con dudas y consulten a los técnicos para poder “afrontar los desafíos que se vienen para lo que queda del año, pasar este invierno de la mejor forma posible y no disminuir o no afectar demasiado el porcentaje de preñez del rodeo de cría, que es la máquina de producción de carne en el sector”.
A nivel de vacas preñadas, si el productor pudiera distinguir los animales en peor estado corporal, “sería el segundo grupo de animales al que hay que cuidar mucho, teniendo en cuenta que en general, todos pierden estado corporal”.
Volver a preñar la vaca, principalmente en las zonas declaradas en emergencia agropecuaria, requerirá de mucha planificación de los manejos post-parto.
“Cuando hablamos de manejo en el post-parto, estamos hablando de la posibilidad de implementar un destete precoz en la vaca de primera cría”, recordó la investigadora de INIA.
“Es un año de planificación, de mirar para adentro del predio y tener mucho cuidado en asignar recursos que son escasos y asignarlos de la mejor forma”, explicó Quintans. Es que, según remarcó, “dependiendo de la asignación de recursos será el resultado productivo del próximo entore, seguramente será así. Todo estará dado por la asignación de los recursos ahora y la planificación y el manejo que hagamos después del parto. Ahí nos estamos jugando el partido que tiene como dos tiempos. Uno es el pre-parto y el otro es el post-parto”.
Quintans recordó que “la condición corporal al parto condiciona mucho y está altamente correlacionada con la probabilidad de preñez al siguiente servicio, por lo tanto, es muy importante que el productor monitoree el estado corporal de los vientres al parto, para después poder manejarlos de forma adecuada en el post-parto”. También exhortó a cuidar las terneras de destete.
“Si bien esa categoría se puede tener como más lejana en el tiempo, porque será la vaquilloncita que vamos a servir el año que viene, hay que recordar que la eficiencia reproductiva de la vaquillona a los dos años de edad, en su primer servicio, esa eficiencia se juega en el primer invierno post destete. Si pasa mal el invierno es probable que haya un grupo que nos falle a los dos años”, dijo.

Se trabaja con ganado cada vez más grande.

Uruguay está entorando ganados más grandes y a veces, esos animales no llegaron a la pubertad. “La preñez tiene un conjunto de factores que la afectan, el biotipo y la genética están dentro de esos factores”, explicó la investigadora de INIA, Graciela Quintans. “Hemos venido desarrollando una línea de investigación desde hace más de 10 años, en la cual nuestros trabajos demuestran que el tamaño adulto, especialmente de razas británicas aumentó”. Según explicó, “al aumentar el tamaño adulto también aumentan los requerimientos de esos animales y aumenta el peso al cual esos animales alcanzan su primer celo o la pubertad. Entonces, al tener animales grandes en el campo, desde el punto de vista genético, los requerimientos que tienen estos animales son más altos”. Hay veterinarios que sostienen que está costando más preñar las vaquillonas.

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