Ganadería

Hereford mostró en Kiyú la consistencia de la genética

Una vez más la Hereford expuso su consistencia. Es que en un año más complicado para la preparación el nivel de los toros que participan de la 40ª Prueba de Kiyú reflejaron la adaptabilidad de la raza.

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Gonzalo Rodríguez, Macarena Piana y Rodrigo Fernández destacaron la homogeneidad. Foto: Pablo D. Mestre

Kiyú Pablo D. Mestre. 
“Fue una prueba superada en un año con una connotación especial por los 40 años de la Central, testimonio fiel del compromiso que la sociedad de Criadores ha tenido con el conocimiento, con la ciencia y la investigación”, dijo el Dr. Alejandro Costa Irigoyen. Para el presidente de la Hereford ésta fue una prueba atípica, “con un otoño complicado con condiciones que no fueron las mejores para poder testear los toros, pero sin embargo el desempeño de fue bueno, arriba de un kilo de ganancia, lo que muestra la potencia de la raza para comportarse cuando el ambiente no es tan bueno como normalmente uno le da”.

CONFORMACIÓN. Tras la elección del jurado ayer, se completó ayer el segundo ítem que formará el orden final con que entrarán al remate los toros que integran la 40º Prueba de Kiyú. Los otros dos ítems (reflejando todo el espectro del criador comercial), son el índice de Prueba (ganado por un toro de Mario Ibarburu en el grupo 1 y uno de Suc. Jorge Luis Chiappe en el grupo 2. Y faltarán los datos de EPD para completar el orden.
Los Ing. Agr. Gonzalo Rodríguez y Rodrigo Fernández, junto con la Dra. Macarena Piana fueron los encargados de la jura morfológica y estuvieron de acuerdo en destacar la homogeneidad de los 37 toros que representan al mismo número de cabañas de todo el país.
“El trabajo de la preselección previa, de apostar a vender menos toros pero de más calidad, más homogéneos está muy bueno y se ve en el éxito del remate de Kiyú que, desde hace un par de año es el verdadero inicio de zafra”, afirmó el Ing. Rodrigo Fernández Abella. Por su parte el Ing. Gonzalo Rodríguez sostuvo que “a prueba de Kiyú se convierte en algo cada vez más excelente, porque la atracción que tiene participar y tener EPD para eficiencia de conversión hace que todas las cabañas quieran venir y lo hagan no con uno, sino con tres terneros preseleccionados, lo mejor de las cabañas, que tienen una preparación muy uniforme y encima se elige uno de ese trío”. Agregó que vio reproductores “con muy buen desarrollo, que van a llegar bien al remate con mucha potencia, buenos anchos, buenas profundidades y buenas patas”. Y para la Dra. Macarena Piana “hay muchos toros muy buenos, me habían dicho que estaban sentidos, pero vi muy buenos toros, por lo que esperemos que el remate ande bien”.
Por otra parte el Ing. Rodríguez destacó que raza se destaca por la eficiencia en la producción intensiva y en la invernada de novillos tiene una curva de crecimiento que se da perfectamente para Cuota 481, no se engrasa antes, ni después, ni le cuesta hacerlo. Le otorgó mucha importancia a los datos, “animales promedios de EPD de cualquier cabaña son excelentes, mejoradores en cualquier lado”.

PROYECCIÓN. Sobre lo que viene, aún asumiendo las complicaciones, existe optimismo.
“Pese al invierno duro veo alegre al sector ganadero, la foto del otoño de hoy es distinta a la del año pasado, con un ternero que sigue firme y que nunca bajó de los 2 dólares, y una vaca de invernada que la tendencia es a la suba y con vacas bien terminadas, o sea que el criador que es el verdadero consumido de este tipo de toros que pudo retener sus vacas y las piensa engordar, va a capturar precios importantes y supuestamente ya vendió los terneros y con precios mejores a los del año pasado y con otro dólar”, aseguró el Ing. Rodrigo Fernández. Agregó que al mercado ganadero lo ve muy firme. “Los toros se tienen que vender y hay un porcentaje de preñez que no va a ser mejor que el año pasado, o sea que sobre oferta de terneros no va a haber por lo cual va a seguir valiendo”.
Por su parte el Ing. Gonzalo Rodríguez afirmó que “estamos muy lejos del entore, con un invierno que se adelantó, con vacas que vienen soportando estos excesos, se volvieron a preñar pero hay mucho menos fibras que en años anteriores”. O sea, dijo, “quiero pasar el invierno, llegar con las vacas lo más vivas al parto”. Pero reconoció que el año pasado pasó lo mismo, “fue un año complicado pero la gente invirtió en toros”. Por ello el Ing. Rodríguez afirmó que “se sigue creyendo que preñar las vacas sigue siendo la salida. La gente sigue creyendo, porque la vaca es el soporte de la economía. Es lo que te queda, el respaldo es el rodeo de cría”.
Y según la Dra. Macarena Piana si bien las cosas están complicadas, “la gente tiene que entorar igual, y debe salir a buscar toros”. Agregó que el productor tiene que salir adelante como siempre. “Los porcentajes de preñez vienen más o menos, o sea que supongo que va a haber bastante ganado soltero para echarle toros pronto. Hay que tratar de salir a buscar toros a tiempo, porque hay que seguir la producción”.

OPTIMISMO. El Dr. Alejandro Costa Irigoyen trazó un análisis comparativo con otros rubros. “Nos olvidamos que la ganadería es hoy el rubro que está mejor en términos relativos comparado con la agricultura de secano, con el arroz, con la lechería y la ovinocultura”.
El presidente de Hereford repaso que hasta el año 2015 se acopló bien el precio de exportación de la carne con el precio que se le pagaba al productor. “En el 2015 se desacopla eso, bajan los precios y empieza a afectar las expectativas que los agentes tienen del negocio”.
Ahora, en las últimas semanas, producto de la escasez relativa, empezaron las heladas, el invierno, los ganados de campo ya salieron, los verdeos vinieron atrasados y algunos se tuvieron que resembrar porque abril fue un desastre, empieza a haber escasez y los precios se mueven. “Y cuando se empiezan a mover los precios en junio, julio y agosto, las expectativas que los agentes se hacen del negocio mejoran”.
Entonces el Dr. Costa dijo que “no es que espere una superzafra, pero venderse se van a vender y va a tender a la normalidad”. Porque dijo “esto no se para. El productor agropecuario que tiene las vacas en Minas de Corrales o en Batoví, no puede vender las vacas y poner una relojería. Hay que ser medianamente optimista. No parar la máquina y seguir trabajando”.

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