Ganadería

Ganados comienzan a sentir la menor cantidad de forraje disponible

Cargas altas en el norte y menos pasto al entrar al invierno.

Ganado vacuno, hombres a caballo arreando el ganado, gauchos, peones, foto Pablo D Mestre, 201610–

Varios predios ganaderos del norte del país van a entrar al otoño con una situación forrajera deficitaria y las haciendas ya están sintiendo el déficit.

Ajustar las cargas ganaderas, principalmente en los campos de basalto del litoral norte — donde está gran parte de la cría—, será una medida fundamental para poder entrar al otoño y pese al menor volumen de lluvias durante la primavera y el verano, acumular algo de forraje para el invierno.

Marcelo Pereira, coordinador del Instituto Plan Agropecuario para la zona norte, que comprende a los departamentos de Artigas, Salto y Paysandú, dijo a El País que en los tres departamentos “hay menos de tres centímetros de altura de forraje, con un porcentaje de forraje verde que no supera el 5%”, aseguró el técnico.
Eso quiere decir que está todo amarillo y los ganados “están empezando a sentir la situación”, agregó.

Según Pereira, el déficit hídrico comenzó a partir de noviembre,  “donde las tasas de crecimiento comienzan a sentirse y en diciembre, las tasas promedio nos muestran que el pasto creció 20% por debajo  de lo normal”. Ese promedio abarca los establecimientos que tuvieron buen régimen de lluvias y los que no lo tuvieron.

Las lluvias fueron muy dispares, con predios que recibieron 150 milímetros y otros que apenas recibieron 30 y hasta algo menos. “En Artigas y Salto hay predios complicados”, afirmó Pereira a El País.

Otoño. El panorama no es bueno: se entrará al otoño con menos pasto de lo normal y eso se paga. “Monitoreamos  17 establecimientos por proyectos del Fondo de Transferencia de Tecnología Agropecuaria (FPTA/INIA)  y la altura del pasto a la salida del invierno es de 4 o 5 centímetros, la altura en el  verano estaba igual”, comentó el técnico.  Desde su punto de vista, no se acumuló forraje por dos situaciones, porque las tasas de crecimiento se resintieron a fines de noviembre y porque  “posiblemente los establecimientos estén con cargas más altas”, estimó el coordinador del IPA para la regional norte.

Si esos predios ajustan la carga y febrero viene con un régimen de lluvias normal, entrarán al invierno con una altura de pasto de 5 centímetros, el resto tendrá muy baja disponibilidad de forraje para enfrentar esa estación. En esta situación, “la condición corporal de los ganados va a caer sensiblemente. Hoy nos tenemos que dedicar como vamos a encarar el invierno y cómo ajustar carga”, aseguró Pereira.

Medidas. Los técnicos del IPA sostienen que la mejor forma de tomar decisiones acertadas es haciendo diagnóstico de actividad ovárica sobre el rodeo de cría, para poder tomar medidas como el destete precoz o temporario. Ambos permitirán que las vacas que hoy no están presentando celo en forma regular, puedan comenzar a cumplir con su ciclo estral y volverse a preñar. Según los veterinarios que están dedicados a la cría y a los diagnósticos de gestación, en en el norte hay mayor porcentaje de vacas en anestro profundo (sin cumplir con su ciclo de celo cada 21 días como debería ser).

Las cargas ganaderas, dependiendo de la decisión de cada empresa, se pueden ajustar sacando las vacas vacías o si viene bien febrero en cuanto a lluvias, alargar el invierno y venderlas preñadas. “La única forma de juntar pasto es con la carga ajustada, de otra forma no se puede”, afirmó Pereira.

El viernes, en Paysandú, precisamente en el Club de Golf —Ruta 90, km 6,5— se desarrollará una charla técnica que buscará orientar a los productores para mejorar los entores y mostrará las herramientas para mejorar la situación de los predios, asegurarse la condición corporal del ganado y evitar pérdidas productivas.

Rurales EL PAIS