Congreso Mundial Hereford / Ganadería

Futuro de la producción pasa por la genética

Avances no tienen sentido si el productor no gana dinero.

IMG_3388

Especialistas. Técnicos de distintas partes del mundo ponderaron la relevancia de la genética. Foto: Pablo D. Mestre

La genética es uno de los pilares de la producción animal a nivel mundial y cada vez crece más el interés de los productores en unir esfuerzos con los técnicos para definir las características comerciales más importantes, ponerle números y comenzar la selección de los rodeos para ganar más dinero. Por eso ayer, en el marco de la 17ª. Conferencia Mundial Hereford, se presentó un panel de expertos que conforman la elite de la genética mundial, los “pesos pesados” que manejan las evaluaciones genéticas en el mundo.
Especialistas como Dorian Garrick, de la Universidad de Cornell, EEUU, Robert Bancks (investigador de Australia) y Donagh Berry (especialista de Irlanda), se dieron la mano con los especialistas uruguayos para marcar los nuevos rumbos. El uso de las tecnologías de ADN en cría y otros aspectos claves para la producción de carne, fueron puntos sobresalientes en las presentaciones.

Desafíos. “Cuando se comenzó con el tema de la genómica, hace varios años, se creía que con la genómica se iban a dejar de medir una serie de características y en realidad pasó todo lo contrario”, sostuvo el investigador uruguayo Gabriel Ciappesoni, director del Programa de Carne y Lana del INIA que actuó de moderador. De nada sirve la evaluación genética si el productor comercial no gana plata, sostuvo el especialista. “El objetivo es la mejora genética y en Uruguay es que ganen más los productores comerciales y eso es que el trabajo de la cabaña que se hace muy bien y a conciencia, sea mejor para el incremento del beneficio de estos productores comerciales”.
Por eso detrás de los criadores tiene que estar la investigación para poder tener esa visión de futuro y definir en conjunto qué características son las que vienen y cómo juntarlas, porque cada vez son más. Hay que ponerle dólares a esos objetivos de selección. La genética es 5% de tecnología y 95% de sociología rural. Si hacemos el mejor trabajo de evaluación internacional pero esa genética no llega a los productores, el mejor trabajo no tiene sentido.
En el panel se reflejó que el genetista debe darle la mejor orientación al productor porque la meta es que aumente la mejora genética del país.
Además se dijo que la cabaña se tiene que adelantar en el tiempo en esa visión de los objetivos de selección porque es genética se va a realizar en varios años para adelante.
Ciappesoni le recordó a los productores que ya no se pueden dar el lujo de usar un toro que no tenga datos. “Se precisa que ese toro tenga los mejores datos dentro del país y luego, de los toros que se usan internacionalmente, poder tener esas comparaciones independientemente de la forma en que se hagan. Hoy existen diferentes metodologías a nivel mundial que nos permiten comparar eso”, dijo. Es más, agregó que “muchas veces nos focalizamos en algunos toros y en poder tener esa evaluación internacional pero no evaluamos todo lo que estamos usando. Nos preocupamos por el toro importado o por el toro con el que estamos inseminando y el toro de repaso nos está dejando una cantidad de hijos y eso está afectando el progreso genético”.
Potencial. A su vez, Ignacio Aguilar, especialista uruguayo que trabaja en genética y en mejoramiento animal, dijo que la evaluación genética llegó para quedarse y hay que empezar a entender de qué se trata. En su charla mostró cómo se está incorporando esa información genómica en las evaluaciones genéticas que hacen las razas. “La evaluación genómica será un mérito más a usar a los efectos de tener mejores predicciones”. Sostuvo que la investigación en Uruguay “está bastante avanzada. Hay varios proyectos que se están llevando adelante.
Hay evaluaciones en marcha en Hereford, Holando y Angus, explicó Aguilar. “Lo importante es que no estamos en cero, estamos avanzando y hay tiempo suficiente como para cumplir las metas”, agregó.

Impresionados. Ayer quedaron atrás las conferencias técnicas y hoy siguen los juzgamientos en pista y desde mañana la gira por las diferentes cabañas. Lo cierto es que el congreso ya cumplió con sus objetivos, mostró el potencial del Uruguay ganadero y lo mucho que el Hereford tiene para dar.
Los extranjeros están impresionados. Es el caso del mexicano Miguel Sánchez Zans, criador que visita por primera vez Uruguay. “Es muy interesante la genética que se tiene y cómo trabajan acá. La gran diferencia con México es el tipo de pasturas y las diferencias climáticas que son las que dictan cómo gira la operación de un lugar. Es muy bueno intercambiar ideas con criadores de otras latitudes. Eso es lo más valioso”.
El criador de la Patagonia argentina, Pedro Schmalz, aunque reconoce que la ganadería uruguaya le es un poco más familiar, “siempre es bueno recorrerla. Fue un congreso de alto nivel y es muy importante para la raza el entusiasmo que tienen los organizadores del evento y cómo lo transmiten. Es uno de los puntos en los que hay que trabajar. En Argentina, Hereford es una raza importante que perdió cierta popularidad en algunos lugares, por esa falta de contagio de la pasión de algunos dirigentes y no por defectos de la raza”.
Destacó el elevado nivel técnico de los paneles y dijo que “uno a veces en el campo se encierra en el diario vivir. El congreso ayuda que uno vuelva a casa con nuevos horizontes y con la mente más amplia”.
Por otro lado, el criador argentino destacó que la genética de Uruguay “es muy disfrutable. Uruguay debe estar tremendamente orgulloso de lo que nos muestra y sin duda está en el mejor nivel que el Hereford tiene en el mundo”.

Rurales EL PAIS