Ganadería

Faena alta está solventada por los ganados de corral

Entradas están cortas y hay mayor interés por vaca gorda.

Ganado gordo.

Ganado gordo.

Pablo Antúnez.

Sin presiones y tras el retiro temporario de los equipos de rabinos que realizan y supervisan las faenas de bovinos bajo el rito Kösher, la industria frigorífica está mostrando mayor avidez por vacas gordas especiales.

La semana pasada fue totalmente atípica debido a las vacaciones y prácticamente se cortaron las operaciones. Si bien hace semanas los consignatarios vienen diciendo que la oferta se achica, las faenas se mantienen altas, pero están solventadas por ganados procedentes de los corrales de engorde, pues entre agosto y septiembre es cuando salen a faena los ganados que conforman los distintos convenios entre productores y los frigoríficos.

Alejandro Zambrano, principal de la firma Zambrano & Cía dijo ayer a El País que “las entradas a planta están cortas”, incluso destacó que, en algunos casos, “haciendas que se negociaron la semana pasada tienen ingreso a planta entre lunes y martes” de la presente semana.

El operador aclaró también que “hay disparidad” entre las plantas, tanto a nivel de entradas del ganado para faena —algunas empresas están más compradas que otras—, como de precios.

Zambrano reconoció que “tampoco es que subió mucho el predio” y a modo de referencia explicó que la vaca gorda    pesada cotiza en el entorno de US$ 2,70 (por kilo de carne), mientras que el novillo gordo llega a rondar en US$ 3 por kilo, pero la referencia más normal es US$ 2,95 (siempre por kilo de carne).  A partir de ahora, habrá que ir viendo cómo se arma el mercado, pero algunos productores dedicados a la terminación de ganados en corrales de engorde comentaron a El País que para adelante la industria está planteando baja de precios para el ganado gordo, con precios por la cuota cárnica de alta calidad (el cupo 481 con la Unión Europea para ganados terminados los últimos 100 días  a granos) que también están a la baja.

El consignatario Ignacio Aramburu también destacó que hay mucho interés por vacas gordas bien terminadas y manejó como referencia algunos negocios por novillo gordo a entre US$ 3 y US$ 3.50 por kilo, mientras que para la  vaca sostuvo que la referencia es US$ 2,70 por kilo, en el caso de animales con buena terminación.

“Hay que consultar mucho el precio porque hay una gran disparidad”, remarcó Aramburu al ser consultado por El País.

El operador insiste en que la oferta de animales bien preparados “no es mucha” y los campos recién están comenzando a armarse, ayudados por el clima, por lo que los ganados no perderán kilos.

Rurales EL PAIS