Ganadería

Expo Melilla muestra eficiencia de los corrales de engorde

La ganadería uruguaya sigue sacándole provecho a la cuota 481, de carne bovina de alta calidad con la Unión Europea, destinada a animales terminados a granos durante los últimos 100 días previos a la faena.

Pablo Antúnez
Hoy Uruguay está exportando más volumen de carne dentro del cupo 481 que dentro de cuota Hilton, y todo indica que esa tendencia llegó para quedarse, porque a la vez, le permite a la industria vender mayor cantidad de cortes y valorizar más la res.
Con ese auge, en Expo Melilla se creó un corral demostrativo para que los productores puedan ver que en un espacio reducido, aplicando tecnologías y manejo adecuado, se puede producir carne de alta calidad y mejorar los números del establecimiento.

FUTURO. El productor José Nicola, titular de la empresa familiar Corrales Sociedad Ganadera, responsable de la creación de este corral de la Expo Melilla, estimó que “el uso del corral de engorde en Uruguay va a ir creciendo cada vez más”, independientemente del precio de los granos y el valor de la reposición.
“Si la cuota 481 sigue vigente, porque se produce una carne de muy buena calidad no hay duda que esta tecnología crecerá”, dijo Nicola.
“Si bien ahora están bajando un poco los precios, ese tipo de carne de alta calidad se va a a valorizar siempre”, aseguró el productor a El País. Por otro lado, no hay duda que el mundo precisa carne de calidad y la que aportan los corrales está muy bien evaluada.
Nicola no tiene reparos en afirmar que “el negocio de producir carne para la cuota 481 es la mejor opción que hay para el corral. Si bien estamos en una coyuntura de granos un poco más baratos, la ganancia que se hace en corrales es en la valorización de los kilos. Puntualmente con los granos baratos la cuenta mejoró. El problema es que la reposición fortaleció el precio y los corrales que tienen que hacer invernada y comprar la reposición, sin la posibilidad de recriar los novillos, tienen cuentas un más ajustadas”.
Mientras tanto, los corrales de engorde que están insertos en un ciclo completo, que tienen la chance de criar y recriar sus terneros y tienen bien planificada una producción de granos “son mucho más estables en el negocio que los que han aparecido últimamente, pertenecientes a grandes agricultores, que tienen sus granos y quieren transformarlos en carne, porque es la mejor opción que tienen”.
Nicola piensa que esos corrales “son coyunturales y no perdurarán mucho en el tiempo, porque cuando sube el precio de los granos, la opción de transformar el grano en carne ya no es tan atractiva para ellos”.

MANEJO. Si se cumple con la normativa vigente y una vez habilitado el corral de engorde, no requiere grandes sacrificios. “Es como cualquier trabajo. Hay que hacerse a la rutina y cumplir con ciertos detalles de manejo que son fáciles de aprender. No son aspectos técnicos, sino detalles del día a día de cómo dar la comida y cómo manejar el ganado”, explicó el empresario de Corrales Sociedad Ganadera. “Es ajustar los mecanismos y respetar las normativas, con el asesoramiento que haga falta hasta aprender. Hay que tener mucha constancia y mucha precisión, porque con tan sólo un error se puede pasar a perder bastante plata, en lugar de ganarla”. Por eso Nicola insistió en que “se debe ser muy meticuloso en la producción de la ración, en los costos, en las ganancias de peso diario. Hay muchas cosas que controlar para que el negocio tenga éxito”, destacó.

DEMOSTRATIVO. En Expo Melilla, hay tres corrales que conforman un sistema de encierre donde hay 90 novillos de 360 kilos, aportados por Estancia “San Pedrito del Colorado”. Se trata de animales de año y medio que están cortando dos dientes, pero hay muchos que aún tienen diente de leche, los que están mostrando una calidad y estado excelente.
“La ARU busca mostrar nuevas tecnologías y no se precisa extensión para tener una cantidad de animales con la que se puede producir carne de calidad”, aseguró a El País Lorenzo Cabrera, coordinador del corral de engorde de Expo Melilla.
El corral tiene 42 metros de frente por 25 de profundidad. En su frente tiene “una plancha de hormigón que es lo que hace que sea más confortable en días de lluvia, para que los animales puedan tener un lugar más abrigado”, explicó el técnico.

DIETA. En este corral de Melilla, con el apoyo de la firma Nutral, está basada en sorgo de planta entera, maíz quebrado, peleteado de soja y complementos nutricionales.
“Los animales están con 21 kilos de alimento base húmeda. Lo que se pretende de ganancia es entre 1,2 y 1,3 kilos por día”, explicó Cabrera. Todo depende de la conversión que haga el animal, porque no todos convierten la misma cantidad de alimento en carne.
“Es una tecnología que está alcanzable para el productor. Cada empresa tiene que evaluar la rentabilidad en virtud del precio de los animales que consigue para encerrar y el valor de los insumos para formular la ración, depende también de la zona y del precio final”, aclaró Cabrera.

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