Ganadería

Estados Unidos productivo visto con ojos uruguayos

Dos grupos de productores y técnicos recorrieron a fondo el complejo agropecuario.

 

Pablo D. Mestre. 
Encontramos un país con reglas claras, simples y cumplibles, que duplicó su producción de carne con la misma cantidad de vacas que tenía hace 50 años. Este crecimiento es generador de empleo, riqueza y además da estabilidad, lo que hace que el productor tenga certezas a la hora de invertir y producir”, aseguró el productor ganadero de Artigas Julinho Taborda.
Destacó además que el sistema estimula a producir calidad y cantidad, “porque la calidad se reconoce y se paga siendo claro el sistema que identifica la misma, ya que el USDA, controla el peso y calidad de las reses, no existiendo la posibilidad que las carcasas de buena calidad subsidien en precio a las carcasas inferiores, como ocurre muchas veces en Uruguay”. Este estimulo, agregó, “provoca que la producción busque superarse en la mejora de las carcasas, emparejando para arriba y no al revés”. También mencionó que se trabaja mucho en el marketing de la carne, con marcas para los distintos nichos y tipos de carnes, “buscando fidelizar cliente de distintos extractos y que la carne no sea solo un commoditie”.
En cuanto a calidad, dijo que existe una creciente demanda por la carne natural (de feedlot pero sin antibióticos ni hormonas) y también un mercado por las carnes producidas a pasto, con un diferencial de precio en los supermercados y restaurantes. “Es un factor que perfectamente podría explorar el Uruguay en un futuro no muy lejano”.
Taborda resaltó que en todo momento y rancho visitado, se reflejó “el orgullo por la actividad del ganadero y nunca pierden la identidad con sus raíces, siendo el ganadero respetado y se valora mucho la actividad en prácticamente en todo Estados Unidos”.

Industria.

En la visita a una planta de faena, “vimos un ejemplo de las reglas claras con que se manejan, ya que el USDA controla con sus técnicos la clasificación (estándar, choice o premium) para el pago y no permite el dressing de la media res antes de la pesada para el pago”, sostuvo el también productor de Artigas Ing. Agr. Jorge Riani. Esto, agregó, “es lo que hace que los rendimientos sean del 63% en promedio”.
El vicepresidente de la Federación Rural dijo que “la industria americana tiene que ser eficiente, faenar mucho y de forma permanente, con casi medio operario por cabeza faenada, un costo fijo muy alto de mano de obra y no tienen la posibilidad de parar la faena con seguros de paros especiales”.
Riani aseguró que otro de los factores que inciden en la competitividad de la ganadería de EEUU de forma decisiva es la excelencia en la infraestructura vial. “Recorrimos más de 3.500 kilómetros en el interior de tres Estados (Colorado, Wyoming y Montana), por rutas en mejores condiciones que la Interbalnearia de Uruguay”.
Mencionó que el gasoil está a 17 pesos uruguayos por litro y la nafta a 20 pesos, “también hay acceso a financiación para producir de largo plazo, de fácil acceso y con tasas de interés bajas. Hay líneas a 30 años con 3 % de interés anual”.
En definitiva, afirmó el productor de Artigas, “visitamos un país en el cual la obsesión es generar las mejores condiciones para producir y de esta manera naturalmente se distribuye empleo y riqueza”.

La genética.

En cuanto a la evolución genética, el Ing. Agr. Fernando Barrios aseguró que “vimos cómo ha sido fundamental, junto con manejo y cambios en los sistemas productivos, para lograr los actuales niveles de producción”. El director de cabaña “Cambá Pytá”, de Artigas, afirmó que los objetivos de selección son claros, “con una gran fuerza en las pruebas genéticas de EPDs, con aporte de genómica y la elaboración de Índices que reflejan simulaciones de los ingresos de cada productor, de acuerdo al sistema y manejo de cada caso”.
Así, agregó, “vemos que han aumentado los pesos al destete y de las carcasas de faena sin aumentar el peso al nacer, manteniendo guarismos de procreo muy altos”.
En la recorrida visitaron la Universidad de Colorado y Centros de la Compañía ABS, donde se está trabajando muy fuertemente en la eficiencia de conversión de forraje y granos a carne en conjunto con características maternales, ya que la selección es múltiple.
“El 90 % de los servicios es por monta natural (el resto por inseminación artificial) y los datos de EPDs, pedigree y confianza en el trabajo de la cabaña son definitorios a la hora de comprar un reproductor”. No se venden toros sin información objetiva de datos y progenie que no sea conocida. Aunque el reproductor no sea pedigree tiene datos y padres conocidos.
El Ing. Barrios dijo que al igual que la cría, la cabaña americana también vive un gran momento. “Las cabañas Angus que visitamos: Sitz, Beckton, KG Ranch y Booth venden entre 400 y 800 toros a una media de 8.500 dólares”. Los toros se venden con 1,5 años promedio y la mayoría tienen sus remates anuales los cuales son muy parecidos a los de Uruguay (flete gratis, transmisiones por internet). “Una diferencia es que los toros se venden de a uno, lo que exige a los rematadores agilidad (1 minuto y poco por toro) y que la preselección previa por el comprador sea fundamental”. Además, al igual que el pago de los ganados por los frigoríficos, en los remates de toros el pago es contado. “Los toros se preparan encerrados desde el destete a venta y salen al servicio a campo, en grandes extensiones sin ningún tipo de problema”.

Ganadería.

Con un stock vacuno en su mínima expresión desde 1958 (30 millones de vacas de carne distribuidas entre 750.000 productores y un total de 90 millones incluida la lechería), el sector ganadero de EEUU “vive un momento brillante y un futuro promisorio”, según Alejandro Zambrano. El consignatario dijo que “nos encontramos con una ganadería no sólo potente desde el punto de vista de los precios (un ternero de destete vale US$ 800, un novillo para feedlot de 340 kg US$ 1.400 y un novillos gordo US$ 2.200 con 650/670 kgs) sino que además está capitalizando los menores valores de los granos y de otros costos como el combustible”.
El ganado gordo, mencionó Zambrano, “tiene una referencia de 5,15/5,20 pago a la carcasa, con un rendimiento promedio de 63% y un sistema de premios y castigos en base a la calificación (Select/Choice o Premium), que resulta del escaneo del ojo de bife en la balanza de pago”. A su vez afirmó que “también nos enteramos que parte de las compras de los frigoríficos son en pie y si bien la mayoría de los negocios son al precio spot, el mercado a futuro se usa para hacer contratos de precios con entrega a futuro si así se desea”.
Otra cosa que afirmó les sorprendió fue la practicidad de los americanos, “donde por ejemplo no existe la trazabilidad individual, en los feedlots se pesan los ganados al entrar y después a la salida (150/180 días después) y en los frigoríficos no hay esperas, sino que los ganados llegan, bajan del camión y entran a faena, no hay corrales de espera”.
El martillero y productor dijo que la producción se adapta a un clima de condiciones más extremas que las nuestras (35 grados en verano y nieve en invierno), “aprovechando a hacer reservas forrajeras (fardos cuadrados y redondos), en muchos casos a base de riego ya que el promedio de lluvias en las zonas que estuvimos son de 300/350 mm por año”. Sostuvo que llama la atención, en el error o en el acierto, “que los ganados de cría están siempre gordos (a partir de cargas muy bajas o suplementaciones, lo que explica en gran parte de cómo se produce mucho más, con menos cabezas”.
En resumen, Alejandro Zambrano afirmó que “todo se hace para que funcione fácil y sencillo, pero sobre todo pensando en un futuro mejor para todos”.

Feedlots.

Otro grupo realizó la gira “de grano a carne”, recorriendo los Estados de Kansas, Texas y Oklahoma.
El Ing. Bernardo Mendiola, recordó que el negocio del Feedlot en EEUU tiene al menos 60 años de historia y hoy el 90% de la faena de novillos proviene de animales terminados en encierros, siendo el engorde a pasto principalmente para negocios puntuales de carnes certificadas. “Actualmente el negocio se encuentra en un muy buen momento a causa de los buenos precios de ganado gordo y de un mercado de granos deprimido en valores”, aseguró.
La limitante fundamental hoy está en el alto precio de la reposición, a causa de la escasa oferta, un ternero de 250 a 280 Kg al destete vale US$ 1.200 aproximadamente. El stock de ganado americano se encuentra actualmente en mínimos históricos atravesando una fase de recomposición del mismo, lo que determina además de una menor producción de terneros, una mayor retención de vaquillonas para vientres retrayendo la oferta para engorde.
Mendiola dijo que en general se encierran animales de 380 a 420 kg de peso, los períodos de engorde son de 150 a 180 días con ganancias diarias de 1,6 a 1,9 Kg/cab/día y eficiencias de conversión de 5,5 a 7 Kg de MS de alimento por kg de peso vivo.
Las dietas en los lugares visitados son a base de: silo planta entera de maíz, fardos de paja de cereales, grano de maíz, steamflake de maíz, granos de destilería de maíz (subproducto de la industria de etanol), Glutenfeed, suplementos minerales, aditivos y promotores de crecimiento.
El costo de alimentación, más costo operativo, ronda los 3,40 a 3,65 US$/cab/día. Se faenan animales con 680 a 720 Kg de peso vivo. El precio del novillo gordo hoy es 5,1 US$/kg carcasa en 3ª balanza (US$/cabeza 2.150 a 2.350). Los rendimientos logrados en 3ª balanza son del orden de 60% al 64%. Los ingresos logrados por cabeza encerrada rondan los US$ 80 a US$ 250, dependiendo fundamentalmente de las relaciones de precios de compra/venta de ganado y costos de alimentación operativos.
“Es de destacar la importancia que se le asigna a la optimización de los sistemas de producción como medio para maximizar la eficiencia productiva y económica. Existe un paquete tecnológico muy desarrollado y ajustado a las necesidades de EEUU que consta fundamentalmente de: sistemas de procesamiento de granos para mejorar la digestibilidad, ajuste de medidas de manejo y operativa del feedlot, uso de promotores de crecimiento y antibióticos y biotipos de mayor tamaño que permiten altos pesos de faena con terminación a grano entre otros”. Todo esto, aseguró Mendiola, “determina que se logren performances productivas muy importantes”.
Consideró que probablemente el modelo americano no sea para adoptar al 100% en Uruguay, “fundamentalmente por las diferencias de condiciones productivas y por nuestras ventajas desarrolladas a partir de una marca Natural libre de hormonas”. Sí queda claro que EEUU “se trata de un excelente ejemplo para considerar como referencia, tomando y ajustando a nuestras condiciones las herramientas que nos permitan continuar con la mejora de nuestros sistemas de producción”.

Eficiencia.

El Dr. Javier Sabbia aseguró que una de las estrategias difundidas en feedlots comerciales, en algunos casos también durante la recría, es la utilización de promotores de crecimiento o implantes hormonales “que han sido utilizados por más de 30 años en la producción de carne de Estados Unidos como una forma de mejorar los índices productivos y económicos de los corrales”. Estos productos, agregó, aumentan la ganancia diaria en 5 a 10% y también la eficiencia de conversión (kilos de alimento necesarios para producir 1 kg de carne) en 5 a 10%, básicamente debido a un aumento en la utilización en los nutrientes y eficiencia en deposición de los tejidos.
La eficiencia de conversión, que es uno de los parámetros más importantes del corral, “era de 5.7 a 6.1 en los corrales que visitamos en Estados Unidos mientras que en Uruguay es entre 7 a 8,5 aproximadamente”.
Dijo que uno de los factores a tener en cuenta es que el uso de implantes puede tener un efecto negativo sobre la calidad de carcasa “reduciendo la cantidad de carcasas calificadas como choice en 10 a 15% (según escala del USDA: select, choice, prime)”.
También hay un nicho de consumidores emergentes dispuestos a pagar un mayor precio por carne de animales sin implantes. “En este sentido hay algunos corrales que quieren captar este mercado y también apostando a exportar carne a mercados exigentes como Japón bajo una grifa de carne natural y certificada Angus”. Este es el caso de Cattleman’s Choice Feedyard que apuesta a este tipo de producción de carne diferenciada como una forma de competir con los grandes feedlots de Estados Unidos. “En este corral de 8.000 cabezas de capacidad instantánea se trabaja mucho en selección genética a través de uso de marcadores para que los criadores provean al corral de animales superiores cada año. Esta forma de trabajo en conjunto con criadores y recriadores ha permitido a este corral tener más de un 40% de sus novillos con calidad de carcasa prime en producción natural y certificada Angus. Esto significa obtener de un 10 a 25% de sobreprecio en el mercado de la carne”.

Remate.

Un hecho diferente de la gira se registró al visitar un centro de venta de ganado, cuando los organizadores al enterarse que en la delegación uruguaya había un rematador, Juan Ignacio Birriel, le invitaron a subastar un lote, lo que hizo sin problemas “a la uruguaya”.
En cuanto al sistema, su hermano Pablo Birriel comentó que el vendedor no tiene gastos y el comprador paga el 2%.

Recorrida.

Un grupo fue en la tradicional gira anual ganadera organizada por la Compañía ABS y el otro en la “gira de grano a carne”, organizada por Carrasco Viajes con el apoyo técnico del Dr. Javier Sabbia y del Ing. Agr. Bernardo Mendiola. 

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