Ganadería / Remates

Espectacular remate Angus de “La Rubeta”, terneras a US$ 13.500 de promedio

Un gran remate de genética, quizás de los mejores de los últimos tiempos, concretó cabaña “La Rubeta”, de los hermanos Carlos y Martín Fernández. Los toros hicieron promedio de US$ 6.467, con máximo de US$ 50.400.

Foto: Alejandra Álvarez

Pablo D. Mestre.

El local de la Agropecuaria de Cañuelas, Provincia de Buenos Aires, estuvo colmado en la magnífica jornada primaveral del pasado miércoles. Colmado de criadores de Argentina y Uruguay, pero también desbordante de esa selección genética que los hermanos Fernández han desarrollado en “La Rubeta” y que ha cosechado tantos reconocimientos: en las pistas de calificación, pero también en las de remates.

Así pues, se dispersó el 100% de la calificada oferta, con verdaderos destaques que vale la pena mencionarlos.

Los 24 toros de pedigree hicieron promedio de US$ 6.467 y los 24 toros PC promediaron US$ 2.829. El máximo valor del remate fue US$ 25.155 en los que se vendió el 50% (elevando su cotización a US$ 50.310), de “Benedeto”, toro adquirido por la productora Paula Carreras de la Provincia de Córdoba, tras intensos piques con 4 argentinos y un consorcio uruguayo encabezado por Javier Ezcurra y Maxi Dalla Mora, que llegaron hasta el penúltimo pique. El reproductor será comercializado por Juan Debernardi.

Y si buena fue la venta de los toros, ni hablar de los vientres. Una ternera “Serrucho”, fue el precio máximo del remate, adquirida por “Haras La Milagrosa” de la familia Benenati Clark de Uruguay, en US$ 19.100 el 50% de la misma.

Las 4 terneras de pedigree hicieron promedio en US$ 13.517 y 5 receptoras preñadas cotizaron a un valor medio de US$ 9.252, 30 vaquillonas de pedigree a US$ 7.509 de promedio. El precio Máximo de las vaquillonas, US$ 19.900, fue por una hija de “Bombazo” adquirida por Gustavo Mato de 9 de Julio.

Después, además, se vendieron 115 vaquillonas Angus PC a una media de US$ 1.531 y 18 vaquillonas Angus Mas a US$ 1.050 de promedio.

Otros compradores uruguayos, entre los varios que estaban, fueron Soc. Gan. San Gregorio Ltda. y Frigorífico Modelo SA.

Es que, al decir de un avezado criador uruguayo “no nos dejaron comprar, el agua nos pasó por arriba de tan bueno que fue el remate”.

Un hecho destacado incluso por Carlos Ojea, encargado de hacer los comentarios de los reproductores en pista, es el retorno que genera la inversión en genética, para quienes son criadores y para quienes lo toman como inversión. “Tengo un toro con Debernardi y con las regalías que me dio el año pasado me fui con toda mi familia de paseo a Estados Unidos”, lo que refleja la confianza y la rentabilidad que genera la inversión en genética en Argentina.

“Más de 500 personas en el remate, la agilidad con que se vendieron tanto los toros, como los vientres y la cantidad de cabañas distintas a otros años, fueron hechos que nos dejaron sumamente conformes y con ganas de seguir adelante”, aseguraron tras la venta los hermanos Carlos y Martín Fernández.

Fotos: Alejandra Álvarez.

 

 

Rurales EL PAIS