Congreso Mundial Hereford / Ganadería

El Uruguay agrointeligente se refleja en innovaciones que son ejemplo en la región y el mundo

Sanidad, trazabilidad, valor agregado y confianza en ventas virtuales.

CONFERENCIA

Panel. Montossi, Bonino, Lanfranco y Romay en conferencia. Foto: Pablo D. Mestre.

En el marco de la Conferencia Mundial Hereford, Uruguay mostró tecnologías potenciales para marcar la diferenciación en un mercado internacional donde los consumidores son cada vez más exigentes.
Uruguay es un país ganadero por excelencia donde se tienen en cuenta dos elementos claves, la calidad de producto, como la terneza, la composición de ácidos grasos y otros aspectos que son clave para la salud de los consumidores, pero cada vez más “el concepto del proceso en el cual fue generado ese alimento importa más a los consumidores”, aseguró el investigador Fabio Montossi, director general del INIA y uno de los expertos que disertó en el panel Innovaciones Agropecuarias donde se mostraron aquellas herramientas uruguayas han contribuido a mejorar y crecer en la ganadería.
“Uruguay no está vendiendo sólo carne, está vendiendo un alimento y cuando lo hacemos pasamos a tener una responsabilidad mayor que es la inocuidad; vender un producto que haya sido generado en condiciones donde se cuidó el ambiente, que tenga responsabilidad social, donde se haya cuidado el bienestar animal, las pasturas naturales y su biodiversidad y otros elementos básicos”, explicó Montossi.
Para el investigador, todos estos elementos se reúnen en un concepto clave: “confianza”. Según su visión, “si no se genera confianza nos mimetizamos con el resto de nuestros competidores. Uruguay genera y envasa confianza con sus productos”, remarcó.
Ahora, para que esa confianza se pueda producir, “hace falta ciencia y tecnología”, por eso mostró en su panel como desde el INIA, con la participación del sector público y privado, se trabaja con esos objetivos.

DIFERENCIAL. Por su parte, la directora del Sistema Nacional de Información Ganadera (Snig), María Nela González, mostró el trabajo que viene realizando Uruguay con la trazabilidad obligatoria del rodeo bovino. La trazabilidad es un bien público que requiere un fuerte compromiso del sector privado, es impulsada por el Estado que compra los identificadores y los distribuye gratuitamente a los ganaderos.
Uruguay tiene el 100% del rodeo bovino identificado y el 90% con trazabilidad reconocida, “es una herramienta que permite incorporar información al producto cárnico”, dijo la oradora quien agregó que en los 10 años de trazabilidad que se cumplirán este año se llevan distribuidos 34 millones de identificadores. “Es un éxito por la integración entre públicos y privados”, remarcó.

HERRAMIENTA. Pero van surgiendo nuevas herramientas con las que Uruguay busca derribar barreras sanitarias porque aunque es libre de fiebre aftosa con vacunación, no puede entrar con carne, subproductos y animales vivos en varios mercados porque mantiene la vacunación del rodeo.
En ese sentido, el delegado de Uruguay ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) por el sector privado, el doctor Jorge Bonino Morlán, explicó las ventajas y el potencial del compartimento de alta bioseguridad, avalado por la OIE e innovación mundial de Uruguay para ganadería ovina y bovina, porque hasta ahora en el mundo se había usado en avicultura.
“El compartimento permite aislar una población animal y con altas medidas de bioseguridad, auditado por el servicio veterinario oficial pero en manos de privados, garantizar que esa subpoblación animal ofrece garantías sanitarias extras, porque es totalmente segura”, explicó el experto a grandes rasgos. Hasta ahora el compartimento se está utilizando en ovinos para poder entrar con carne con hueso en Estados Unidos, Unión Europea y otros destinos, pero también está siendo aplicado en bovinos como una alternativa en el marco de la campaña contra la brucelosis bovina.
Se abre un nuevo camino y “es usarlo para la exportación de genética”, donde Uruguay y la raza Hereford que representa más de la mitad del stock bovino del país, tienen mucho para ofrecer. “El compartimento de alta bioseguridad posibilita aportar ganado en pie, carne y subproductos libres de fiebre aftosa y con garantías adicionales”, por eso el experto le auguró un gran futuro.

Ejemplo de comercio. Otro tópico que se expuso en el Panel Innovaciones Agropecuarias, se expuso sobre los sistemas de comercialización virtuales como un producto surgido además en la Hereford y que hoy tiene gran impacto en la economía del sector. El Dr. Walter Carlos Romay Elorza dijo que los remates por pantalla “cambiaron el paradigma de ventas en Uruguay, basados en la confianza”.
En ese sentido el Ing. Agr bruno Lanfranco de INIA puso cifras y analizó que en 15 años de trayectoria, a diciembre del 2015, se realizaron más de 400 remates por pantalla, involucrando 5,4 millones de reses, unas 400 mil por año (en torno a 13.000 por remate), lo que significa que abarca el 20% del ganado de reposición y movilizó unos 2.200 millones de dólares. Consideró que “los remates por pantalla permiten definir al mercado de reposición como un mercado competitivo” y contribuyen “a la formación de precios y la transmisión de señales al mercado”.

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