Agricultura / Ganadería

Manejo de “nutrición de precisión” es la apuesta para la ganadería

Expertos muestran aspectos claves para un ternero de corral

Colombatto. Mostró la experiencia de los corrales de ADP.

Daniel Rojas/Dolores

“La cría termina en el plato de un consumidor satisfecho”, considera el ingeniero agrónomo Darío Colombatto que junto al veterinario Juan Domenech, disertaron sobre las “Experiencias y generación de datos en los corrales de engorde” de ADP, en el marco de la jornada ADP Zone.

Colombatto insistió en que la recría es un eslabón en el sector invernador, donde se deben ganar los kilos más baratos. Entiende como un factor clave que la información de la cadena “debe fluir desde el producto final hacia atrás” y que los contratos formales “disminuyen costos de transacción, dando más certidumbre y menos chances al oportunismo”.

“Hoy estamos tratando de tener visiones más abarcativas y menos reduccionistas. Como técnicos muchas veces nos educan para atender un problema puntual y a veces uno se olvida de ver el sistema completo”, afirmó el especialista. “Trato de ayudar a un productor para que mejore sus producciones en términos de porcentaje de preñez y resulta que me olvido del peso del destete o de la nutrición de ese ternero cuando todavía es un feto. Entonces, logro el ternero que quería, pero de alguna manera, estoy hipotecando el futuro de ese ternero y teniendo un problema para adelante en la cadena” indicó el experto. En Argentina se están desarrollando las primeras experiencias de seguimiento de nutrición individual.

“En términos de trazabilidad y de ranking de proveedores para feedlots, tengo dos clientes que están en ese afán de gestión de información, que son vistos por el resto como líderes y referentes. Los demás todavía tienen otras prioridades o no han encontrado en su modelo mental la importancia que nosotros le estamos dando a este tipo de cosas” explicó.

Habló de nutrición de precisión a nivel fetal “porque existen informes científicos que documentan que es la etapa donde se prenden o se apagan genes, algo que es clave”.

Colombatto explicó que “la fábrica de terneros es a cielo abierto y es biológica, no es hecha en ningún laboratorio” y haciendo un paralelismo con la soja, explicó que cuando “ese ternero es apenas una chaucha, se va convirtiendo en grano y eso después se procesa para ser un producto para venderle al mercado interno o externo. Es el comienzo y termina cuando el consumidor expresa su satisfacción en el plato, no antes”.

En su visión, hay que ir hacia la precisión, priorizando las variables que más impactos van a tener en el negocio. “En algunas cuestiones serán insumos lo que precisa un productor ganadero y en la mayoría de los casos es mayor capacitación a su personal”, sostuvo el especialista de ADP, apuntando a un trabajo más en cadena.

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