Ganadería

El clima está ayudando a que las vaquillonas se preñen más temprano

En el negocio ganadero “el que se confía pierde”, advierten los veterinarios.

 

Rodeos. Hay que tener cuidado y atacar las parasitosis en todas las categorías, porque el clima las está ayudando a desarrollarse. Foto: Darwin Borrelli.

Pablo Antúnez.

La menor rigurosidad del pasado invierno frente al anterior y una primavera temprana que se refleja en la buena producción de forraje de los campos, apuntalan la esperanza de cerrar las inseminaciones de vaquillonas con buenas preñeces, a partir del alto porcentaje de celo que están mostrando los monitoreos del servicio.

Si bien las vaquillonas son la categoría del rodeo más fácil de preñar, según los datos del Taller de Gestación en Vacunos que organiza el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Treinta y Tres, en los últimos cuatro años los porcentajes de preñez en vaquillonas no fueron tan buenos, pues estuvieron entre 80% y 85%, cuando lo esperable sería por encima del 90%.

Los altos porcentajes de celos manifestados en los rodeos, más marcados en los departamentos del norte del país -donde hubo más lluvias y los campos reventaron con más forraje-, traen consigo varias ventajas: vaquillonas que se recuperarán más fácil del parto y se podrán volver a preñar más rápido y el destete de terneros más pesados.

Desde el norte del país, el Dr. Guillermo de Nava, especialista con amplia trayectoria en el segmento de la cría, contó a El País que con 9.418 vaquillonas evaluadas en lo que va del año, abarcando los departamentos de Salto, Artigas, Paysandú, Tacuarembó y Cerro Largo, encontró una ciclicidad -el bovino presenta celo regular cada 21 días- de 76,2% que “es al menos 10% superior a lo que se daba el año pasado a esta altura del año” y atribuyó ese incremento a un clima más benigno. “El invierno 2016 fue mucho más duro que el 2017 y también la primavera fue más tardía en el norte. Hoy los campos están soberbios y eso capitalizó en mayor ciclicidad de la vaquillona. Lo bueno de esto es la mayor posibilidad de que esas vaquillonas queden preñadas temprano”, agregó el veterinario.

La calidad de las preñeces también es importante: “las tempranas repercuten en mayor peso de los terneros al destete”, remarcó de Nava.
“Esto que estamos viendo ahora es una consecuencia que vamos a cosechar en 2019, porque estas vaquillonas parirán en 2018 y los terneros se van a destetar en 2019. Es más cantidad de terneros y más peso de ternero a ese momento” -si todo sigue como hasta ahora-, según la visión del experto que se basa en datos objetivos.

Pero, como dice el refrán: “no todo lo que brilla es oro”. Los registros están mostrando variaciones entre precios, ya que en algunas empresas hay más datos que en otras y no todos los campos, ni los rodeos, ni los manejos, ni las tecnologías que se aplican en los establecimientos, son iguales.

A su vez, el rodeo de cría está pariendo con mucho mejor condición corporal que la que tenía el año pasado y eso también es producto del clima.

A no confiarse. La recomendación de los veterinarios de campo es que los productores no se amparen en la buena cantidad de pasto y crean que los ganados se van a preñar solos, porque después vienen las sorpresas.

“Cuando las cosas, aparentemente, vienen bien, siempre advierto que las realidades de los predios son muy peculiares y a veces escapan a las normas. Siempre hacemos la recomendación de que no se descansen en creer que la situación está bien y que la verifiquen, que controlen procesos como monitoreo del entore, el control del amamantamiento por tablilla o si hay ganado sentido hacerlo ver por los veterinarios”, destacó de Nava.

A su vez, en términos sanitarios, hay que tener mucho cuidado con las parasitosis, tanto internas como externas. “Climáticamente viene favorable para las parasitosis y principalmente en las categorías nuevas y ahí es donde hay que tener particular atención”, afirmó el entrevistado. Con este clima también hay un incremento en las bicheras, principalmente en el norte del país.

El gran mensaje es “no dejarse llevar por la sensación térmica y no hacer nada. En este negocio en el que se confía pierde, hay que controlar que las cosas vayan bien”, insistió de Nava.

A su vez, desde el este del país, el veterinario Emilio Machado -que participa y aporta los datos de Rocha y otros departamentos para el Taller de Gestación de INIA- también aseguró a El País que se están viendo buenos porcentajes de celo regular en las vaquillonas. “Por el momento, en Rocha, todo viene parecido al año pasado”, aseguró.

A nivel del rodeo de cría también aseguró que hay una buena recuperación corporal. “Hubo un pequeño traspié en los últimos días de octubre pero ahora el ganado se recuperó bien”, dijo Machado, aclarando que recién se está moviendo más fuerte.

Alta respuesta. En Lavalleja y otros departamentos cercanos, también se ven buenos porcentajes de celo regular en vaquillonas y los datos de las primeras inseminaciones son alentadores.

Así lo remarcó el Dr. Gabriel García Pintos, otro veterinario con amplia trayectoria en el sector de la cría y productor agropecuario. “Hay porcentajes en algunos lugares por encima de los del año pasado a esta altura y una buena respuesta a las inseminaciones. Las que se hicieron temprano -sobre fines de octubre y principio de noviembre-, mostraron retenciones muy buenas al primer servicio”, dijo García Pintos.

Por otro lado, “en las vaquillonas que estamos palpando y que estamos organizando para inseminaciones durante la segunda quincena de noviembre y primera de diciembre, se ven buenos pesos y porcentajes de celos. Hay un porcentaje muy alto de vaquillonas ciclando”, agregó.
Es un año particular donde agarra a la época de servicios con mucha comida en los campos y eso se refleja en el estado del ganado. En Lavalleja y departamentos aledaños, los ganados se mantuvieron con buena condición corporal.

García Pintos también destacó que los rodeos de cría “se están pariendo bien” y enfatizó en que “las vacas que parieron temprano -fines de septiembre y principio de octubre- están empezando a mostrar algunos celos (están aptas para ser servidas). En esta zona el grueso del rodeo de cría está pariendo”. Es muy temprano aún para medir ciclicidad, porque fue uno de los departamentos donde la parición tardía es muy marcada y es un problema que se venía arrastrando desde años anteriores.

Este año, el 15° Taller de Evaluación de los Diagnósticos de Gestación vacuna, organizado por INIA Treinta y Tres, mostró un 77,8% de preñez promedio a nivel país. Ese valor de 2017 contrasta con el 70,6% del año pasado, que fue bastante bajo porque el clima en algunas zonas no ayudó a preñar. Parece que ahora dará revancha.

Terneros. A nivel del rodeo de cría hay una buena recomendación de la condición corporal.

Comienzan a verse recortes en la sanidad

La aplicación de tecnología en el segmento de la cría, incluso aquellas de bajo costo, son básicas para asegurarse los terneros en el ejercicio ganadero.

En años anteriores, en algunos departamentos, los ganaderos se apoyaron en la cantidad de pasto que había en los campos y contaron con lograr buenas preñeces, pero aquellos que no aplicaron tecnología, se llevaron una fea sorpresa: los resultados finales de preñez, no eran los que esperaban.

El Dr. Gabriel García Pintos, médico veterinario y productor agropecuario, afirmó a El País que hoy se ven “muchos productores que no están aplicando tecnología por la escasez de dinero circulante, que es lo que está dominando” y por otro lado, consideró que “el productor está desconfiado de las políticas del gobierno. Atraso cambiario y problemas laborales con los empleados, no alientan la inversión en el campo”, destacó.

Según García Pintos, la baja en las inversiones prediales también se están reflejando en una mala sanidad en algunos predios. En el este también está muy complicado con las parasitosis. “Se están viendo ganados con garrapata y con piojo. Hay productores que afloraron la cincha por el costo de sanidad y eso, a la larga o a la corta se termina pagando”, remarcó el Dr. García Pintos.

En lo que sí invirtieron los ganaderos es en toros, no menos importante en un cruzamiento por absorción, donde macho y hembra aportan 50% de sus genes.

“Así como el año pasado muchos toros quedaron al límite de la raya en su estado corporal, este año están bien. Hubo una muy buena comercialización de toros”, según reconoció García Pintos.

Eso muestra que el productor está más que interesado en asegurarse los terneros y aprovechar las oportunidades de mercado y de precios. Por más que recorte otros gastos, sabe que invertir en genética es fundamental para mantener su negocio.

Rurales EL PAIS