Agricultura / Ganadería

El 2015 fue un “año bisagra y un año de cambios” para el sector agropecuario

La caída del precio de la soja cambió el tablero de la producción ganadera, aseguró Fernando Indarte.

El principal del escritorio Indarte & Cía dijo que esta caída de precios, debido a la importante oferta de soja en el mundo, obligó a productores agrícolas aumentar la superficies con pasturas en campos marginales para que de apoco los vacunos ingresen en esas áreas que eran estrictamente ganaderas. “Por un lado, se debe al plan de uso y manejo de suelos; y por otro, los campos están muy castigados, ya van once años de cultivos interrumpidos, lo que ha llevado a un desgaste importante de los suelos”, señaló.

Esta nueva coyuntura obligó a los dueños de los campos a tomar consciencia de que es necesario hacer un giro en la tierra con pasturas, lo que ha hecho avanzar la ganadería, cosa que “es muy positiva para todos”.

En la ganadería, el mercado de reposición mantuvo sus precios a pesar de la dura y aguda situación climática que experimentaron los departamentos al sur del río Negro. Según Indarte, una de las razones de la no baja del precio es que las zonas ganaderas necesitaron y demandaron animales para los puentes verdes y, también, se vio una relación flaco/gordo muy favorable para el negocio a corto plazo como fue el feedlot. A esto se le suma el uso de la tecnología, que le permitió al productor perder el miedo a racionar y no tenía que vender por necesidad.  

Con respecto a los campos, Indarte dijo que las rentas aumentaron con la explosión de la agricultura, arrastrando así a las áreas ganaderas. Actualmente, con la baja del precio de los granos todo se ha acomodado y los campos agrícolas corrigieron mucho a la baja, “más o menos un 30% en las diferentes zonas, las marginales fueron a las que corrigieron más y otras abandonaron completamente la agricultura”, agregó.

Las rentas de los campos ganaderos no tuvieron una corrección tan importante, y se debe por los acuerdos a largo plazo. “Tuvieron una corrección de un 5% a 10%, por lo que se espera que a futuro corrijan algo más a la baja”, afirmó. Un campo muy bueno que rondaba los 100 dólares por hectárea terminó en 80 u 85 dólares.  

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