Ganadería

“Desde Hereford tenemos que llegarle a todos los criadores del país”

Alejandro Costa Irigoyen. Foto: Leonardo Carreño

Alejandro Costa Irigoyen. Foto: Leonardo Carreño

Pablo D. Mestre.

Hoy lunes asumirá como presidente de la Sociedad Criadores de Hereford con el desafío de “acercar la raza a los criadores”. Entre sus objetivos están: finalizar el Proyecto de Eficiencia de Conversión “por todo lo que significa para el país” y la realización del Congreso Mundial “para mostrarle el Uruguay productivo al mundo”. Dijo que es necesario llegarle más al criador comercial “con todo lo que investiga y genera de herramientas la Sociedad de Criadores”. Además aseguró que, tras la gira internacional junto con Braford, está dispuesto a hacer jornadas con criadores que utilicen Hereford como raza cruzante: “no tenemos miedo en abrirnos”, enfatizó el Dr Alejandro Costa Irigoyen.

Lo que sigue es lo sustancial del diálogo mantenido con El País.

—¿Qué le significa llegar a la presidencia de la Sociedad Criadores de Hereford?

—Es un honor, pero es un compromiso muy grande en función del futuro que nos espera en la raza. Estamos embarcados en varios proyectos importantes para estos años.

—¿Por ejemplo?

—Vamos por la mitad del proyecto de Eficiencia de Conversión, de gran envergadura, de mucho costo y tenemos que terminarlo y cumplirlo por todo lo que significa para el país.

—¿En qué etapa está?

—Tiene tres ciclos: en cada uno hay que encerrar 64 terneros nacidos en primavera (entrando ahora), 64 terneros nacidos en el otoño (entran en la primavera) y 128 novillos de paternidad conocida. En cada ciclo hay que encerrar tres categorías en cada año del proyecto. Y eso durante tres años. Vamos por la mitad del segundo año, o sea que queda un año y medio más de un proyecto que es muy demandante por cuanto requiere mucha organización, mucha comida y los aportes de Hereford (alrededor de US$ 400 mil), que hay que generarlos y volcarlos al proyecto. Esperemos terminarlo con éxito para la ganadería nacional. Es un proyecto muy ambicioso que va a generar interés genómico para la eficiencia de conversión y calidad de carcasa, algo que es revolucionario, que lo genera Hereford pero va a servir para toda la ganadería del país. Y si hay algo que nadie discute dentro de Hereford, es la importancia que tiene para la gremial estar al tope de la ciencia y de la investigación.

—Un proyecto que habla de la interinstitucionalidad del país…

Exacto. Este proyecto tiene una gran interinstitucionalidad público privada pues participa ANII, MGAP, INAC, INIA, Instituto Clemente Estable, ARU y la Hereford, todas alineadas para sacar esto adelante. Es un activo importante que tenemos. Generar cosas que sean de recibo en todas estas instituciones.

—También tienen el Congreso Mundial…

—Ese es el otro gran desafío, en términos de costos, de realización, de lo que vamos a mostrar. Ya lo lanzamos en EEUU, Canadá, lo estamos lanzando en Oceanía, en cuatro estados de Brasil, en tres lugares de Argentina y en Paraguay. Además por cancillería cubrimos el resto del mundo y con el Consejo mundial Hereford todos los países. O sea es un trabajo previo grande. Pero paralelamente seguimos en el área comercial con todas las pantallas, seguimos en la investigación, seguimos aportando datos a INIA. Hay que darle continuidad a todos esos proyectos y concretar el Congreso Mundial que es todo un desafío.

—¿Cuál será el objetivo del Congreso?

—Es mostrar bastante más que Hereford. Si bien la raza va a tener un rol importante, el objetivo es bastante más ambicioso: mostrar al Uruguay a través de su sistema productivo a cielo abierto, con uso de pasturas naturales y artificiales, sin hormonas, con trazabilidad, cajas negras, la sanidad del país. O sea es bastante más que Hereford que es la herramienta para generar un producto que es la carne que el Uruguay la produce bajo determinadas condiciones que es lo bueno a mostrar al mundo.
Eso está muy bien representado en el logo del Congreso: en un pastizal, Hereford Uruguay y eso queremos mostrar al mundo.

—¿Qué metas se plantea para los dos años como presidente?

—Tenemos más de 500 socios activos, capital fundamental para la sociedad y muchos criadores comerciales que tratamos de dar, a través de la extensión, de charlas, de distintas actividades, información para que sea usada en su predio y se entusiasmen de participar en la Sociedad. A partir del año pasado hicimos en la directiva, un Plan Estratégico de largo y mediano plazo, que tiene que ver con la comunicación, con la captación de nuevos socios, con el organigrama, con la vida de la institución a largo plazo. Hay un trabajo que está en marcha y abarca muchas aristas para repensarnos hacia adelante y trabajar en función de eso. Pone al cabañero, pero también al criador comercial de Hereford en el centro.
Además tenemos especial interés, en seguir estrechando vínculos con todas la instituciones del interior: sociedades agropecuarias, asociaciones de productores de interior y esperamos para el futuro intensificar eso. Y mirar bastante a los jóvenes.

—¿Cómo lo hará?

—Vamos a seguir trabajando con jóvenes, queremos abrir un canal de comunicación más directo con escuelas Agrarias, con la Facultad de Ciencias Agrarias, con la UDE, Facultad de Agronomía, de Veterinaria, etc.

—Habló de un cambio de estrategia…

—Sí, pero no va a haber un cambio de timón respecto a lo que se venía haciendo, porque Hereford hace mucho tiene un núcleo y un equipo de trabajo que le da sustento al trabajo pensado. Tenemos un Proyecto de comunicación: en el plan estratégico hay un cronograma de comunicación distinto pues generamos muchas cosas como gremial: índice de cría, eficiencia de conversión, somos una gremial que trabaja mucho con investigación y genera productos, pero hay una contraparte para que el productor lo use y ahí es necesario un cambio en la comunicación para eso el plan para acercar más el resultado de todo lo que se genera al productor comercial para que lo use en su beneficio. Y si hablamos de los jóvenes, asumir que tienen una forma de comunicarse distinta a las generaciones anteriores.

—¿Con qué Hereford quiere llegarle al productor?

—Hereford es una herramienta muy buena para el criador comercial, sobre todo pensando en la cría, porque es una raza muy versátil y puede lograr distintos tipos de producto: desde un novillo de 481 más joven y de menos pesos, a un novillo de carcasa muy pesada. Además es una raza con mucha fortaleza en la cría porque para el criador es muy importante el ingreso que se genera los descartes de vacas, sobre todo si son vacas pesadas. Con carcasas capaces de captar todas las señales que da la industria. Desde ese punto de vista Hereford está en una muy buena posición.
Para eso los instrumentos, muchas veces los criadores los tienen que usar más intensamente. Somos la única raza que junta todos los EPD y les pone un valor económico: índice de cría, sin embargo vemos que hay dificultades en captar que el criador comercial utilice esa información. Entonces generamos mucha información, pero el usuario, el criador le cuesta interpretarla. Para eso vamos a tratar que la usen en beneficio propio. Ser una plataforma para mejorar el negocio de los ganaderos y que usen la información que generamos.

—Un hecho novedoso será la gira internacional e interracial…

—Correcto. Todos los años hacemos una gira en otoño que tiene varios objetivos, uno de ellos mostrar a la raza como instrumento para el desarrollo de diversos sistemas productivos. Todos los años cambiamos un poco el foco y vamos a distintas regiones productivas, visitamos diferentes sistemas de producción, vamos a distintos lugares del país tratando que el socio tenga la posibilidad de arrimarse a ver diversos sistemas productivos: frigoríficos, feed lots, distintas realidades de donde uno se pueda nutrir para sacar cosas para su predio, además del fin social y de extensión. Y visitar a los socios que nos llaman para que vayamos a sus predios, muchos incluso son ganaderos comerciales también. Dándole un poco de movida a las sociedades locales.
En ese contexto, cada tanto hacemos giras visitando algunos establecimientos de Rio Grande del Sur, en Brasil donde la sociedad es de Hereford y Braford. Y nos pareció interesante hacerlo con Braford, una materia pendiente hace un tiempo. En eso el Ing. Guzmán Vergara se mostró interesado y abarcará las dos razas. Hay que recordar que Braford tiene 5/8 de Hereford, lo cual es natural.

—Toda una apertura…

—La idea es integrarnos con Braford y también en algún momento será visitar a sistemas que tengan cruzas y usen al Hereford no como raza pura, sino como raza cruzante, hay todo un mundo para explorar y no nos ha llegado el momento porque no hemos identificado a las empresas, pero no le escapamos al tema de la cruza. Tenemos pensado hacer jornadas en el futuro. A veces es difícil porque hay que encontrar las empresas, que lleven números y se pueda mostrar bien, organizadamente en una gira que siempre trata de variar de zona y de sistemas productivos. Pero no tenemos miedo en abrirnos y mostrarnos en distintas fases.

¿Qué Hereford cree que verán sus hijas?

—Ví tres fases de ganado: hasta los 20 años el más tradicional inglés, un Hereford más chico, más engrasador, con menos peso, pero más adaptado a sistemas bien intensivos como era antes. En la década del 80, con 18 años el Hereford más patón, que duró poco pues esa época de agrandar los ganados no duró mucho en Uruguay porque los sistemas de producción no soportaban ese tipo de ganado. Y después el que tenemos ahora que, a diferencia de los otros, tiene mucho más información genética, mucho más respaldo. Creo que el Hereford que va a venir es este. Hereford investiga mucho desde la oferta, mucho para los productores, con la eficiencia de producción. Pero creo que lo que se viene es investigar más para la demanda, va a venir un tiempo que va a ser no tanto la eficiencia biológica de transformar pasto en carne, sino medir metano, gases de efecto invernadero, huella de carbono, esa ganadería. Y con las herramientas que tenemos, como la genómica estamos bien parados para enfrentar eso. No creo que haya un cambio de biotipo, sí un tiempo de tener una ganadería con mayor cantidad de información frente a la demanda. Ya estamos pensando en eso y la única manera de poder estar a un determinado nivel en investigación, en ciencia es tener una gremial fuerte.

PERFIL.

Fanático de Hereford… y de Nacional.

El Dr. Alejandro Costa Irigoyen está casado y tienen dos hijas. Es veterinario y procede de una familia que hace un siglo cría Hereford, pero fue el primero en tener cabaña. Se define como “criador comercial que vende genética”.
Le arrienda a un tío el campo que fuera de su bisabuelo, donde hace un sistema de ciclo incompleto Y cría Hereford, básicamente astado, pero reconoce que “la raza es una sola”, de la que es tan fanático como de Nacional.

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