Ganadería

Astori: indicadores muestran que “hay un camino de salida”

En 2017 habrá “otro nivel de crecimiento” económico, dijo

Conferencia de Danilo Astori, Ministro de Economia, en la jornada anual de la Unidad de Produccion Intensiva de Carne (UPIC), en el salon Egeo, corresponsales Paysandu 20160818, foto Daniel Rojas

Conferencia de Danilo Astori, Ministro de Economia, en la jornada anual de la Unidad de Produccion Intensiva de Carne (UPIC), en el salon Egeo, corresponsales Paysandu 20160818, foto Daniel Rojas

Daniel Rojas –  Paysandú | El ministro de Economía Danilo Astori, transmitió confianza de que el país comenzará a transitar caminos de recuperación a partir de 2017. El principal responsable de la economía uruguaya visitó la ciudad de Paysandú, para disertar ante 1.200 personas que participaron de la 18ª Jornada Anual de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC).

Destacó la contribución de UPIC y la Facultad de Agronomía, “a la mejora de la calidad de la producción uruguaya, en este caso a la producción ganadera, que es el camino que tiene que seguir el país de competir en base a su calidad. Por eso traté de articularlo con algunos indicadores modestamente positivos que está empezando a mostrar la economía uruguaya, de modo que esta gente sienta que hay un camino de salida, que la producción va a volver a crecer como supo hacerlo en años anteriores y que este sector va a jugar un papel fundamental”.

Recalcó que gran parte del Uruguay de estos tiempos se lo debemos “a la producción agropecuaria y a los esfuerzos de incorporación de nuevos conocimientos que han tenido”.

“Lo primero que tenemos que plantear con claridad es que el mundo está muy incierto, muy volátil. El dólar se está viniendo abajo en todo el mundo, eso no es normal, pero genera incertidumbre” explicó Astori. Indicó que el magro desempeño de la economía global se refleja en la caída de los flujos comerciales con pérdida de precios y destacó la “tendencia declinante importantísima de commodities” como soja, arroz, carne y leche en polvo, que en algunos casos exhiben “signos de recuperación débiles”.

“Luego planteamos las dificultades que tenemos en el barrio” y citó el caso “preocupante” de Brasil. “Para Brasil es tremendo y para Uruguay es malo”. No obstante indicó que la perspectiva ha mejorado en los últimos meses, “hay signos de recuperación y crecimiento de 1,1% para 2017”.

Sobre Venezuela, dijo que para Uruguay “las ventas cayeron al 50% de un día para el otro y el otro 50% está para cobrar en buena medida”.

En el caso de Argentina, sostuvo que existen “indicios relativamente favorables luego de que solucionaron el problema con los fondos buitres” y evitó analizar políticamente el impacto social de las medidas del presidente Mauricio Macri. “Lo analizo como uruguayo” aclaró y anunció que en ese país, el crecimiento proyectado para 2017 es de 3,2% luego de una tasa negativa de 1,4%.

“Uruguay es distinto, se diferencia en la región. En las circunstancias actuales con un comportamiento modesto pero superior a los vecinos” expresó Astori. En parte, “por la confianza que genera el país en el exterior” que “no soluciona los problemas pero ayuda y mucho”. Pronosticó para 2017 “otro nivel de crecimiento aunque no como el pasado”.

Entre los indicadores positivos destacó “una clara recuperación estadística en la importación de bienes de capital para la industria agroalimenticia, claro decrecimiento del seguro de paro, y la tasa de desempleo también ha bajado lentamente”.

Vaticinó que con la actual situación cambiaria, Uruguay tendrá una cifra récord de visitantes en la próxima temporada turística.

Inflación y déficit. El ministro reconoció que la inflación en el orden del 10% “está muy alta”, pero dijo que en ello influye negativamente el rubro frutas y verduras que aumentaron 22% en lo que va del año por factores climáticos y otros aspectos como la lucha contra el tabaco que se vio reflejado en la suba de impuestos de los cigarrillos. “Es un impacto tremendo que golpeó enormemente en el índice inflacionario”, expresó.

Sostuvo que la consolidación fiscal, una política monetaria contractiva y una política de ingresos flexible, favorecerá la convergencia gradual al rango meta de entre 3% y 7%.

“Hay que cuidar todo esto para que las proyecciones se puedan materializar” y aclaró que el déficit “se paga con deuda y por lo tanto hay que cortar ese círculo vicioso negativo. La reducción del déficit estabilizará la relación deuda/PIB a partir de 2018”, indicó Astori.

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