Agricultura / Carnes / Ganadería

Agropecuaria tendrá más estabilidad pero con menos rentabilidad

Entrevista a los Ing. Agr. Gonzalo y Fernando Indarte. Los directores de Indarte & Cía., analizaron la realidad productiva de hoy en Uruguay donde se dio lo que anticiparon, hace un año, de un cambio de paradigma con inversiones agrícolas volcándose a la ganadería. Aseguraron que el cambio de gobierno en Argentina no provocará una “corrida” de inversores, pues “vinieron a producir, no a especular” y que tampoco afectará a las exportaciones de carne uruguaya que definieron como “especialitie” por su diferenciación. Además explicaron las nuevas herramientas financieras que ofrece la firma para apuntalar el crecimiento productivo.

Pablo D. Mestre.
-Hace un año aseguraban que se estaba buscando un nuevo equilibrio de la relación agrícola ganadera, con empresarios buscando volcarse más a lo ganadero. ¿Qué opinan hoy?
-Fernando Indarte. Hablábamos del cambio del perfil de los agricultores; con los problemas del trigo hubo más puentes verdes que se pastorearon y en muchos lugares se implantaron pasturas. De hecho, a pesar de la seca en 2/3 del país, los ganados no llegaron a bajar de valor y una de las explicaciones es porque hay más comida artificial en Uruguay. O sea que el agricultor se sigue complementando con el ganadero.
-Gonzalo Indarte. Tenemos casos concretos, de las 5 empresas más grandes del país, que están entrando fuerte en ganadería. Pasaron de tener 4 o 5 mil vacunos a 30.000, buscando el equilibrio de ambas producciones, e invirtiendo en ganadería, negocio con menor rentabilidad, pero con mayor estabilidad económica. Pero también empresas de mediano porte y los clientes individuales, gente con 800 hectáreas arrendadas en agricultura e hicieron 250 de ellas en pradera y el año que entra lo harán nuevamente.
-¿Cómo sigue el tema agrícola?
-FI. En los suelos buenos del litoral se viene haciendo todo normal, de hecho habrá casi la misma cantidad de soja que el año pasado. En las zonas marginales, la agricultura fue desplazada por las pasturas. Y además en zonas buenas se está comenzando a rotar con pasturas. Es un cambio de paradigma: un porcentaje del área agrícola, que se elige por productividad, en vez de rotar con una gramínea de verano, que no es más rentable, se hace con una pastura de alta producción. Así se logrará mucha carne, se cuida el suelo y hay gente que ha visto que atrás de la pastura la soja rinde mucho más que en la agricultura continua.
-Entonces de vuelta se junta la agricultura con la ganadería…
-FI. Exactamente, sigue habiendo sinergia. Hasta ahora era por grano y ahora viene por sustentabilidad y por mayor producción. Mejora la estructura, fija nitrógeno, hay que utilizar menos fertilizantes…
-GI. El cambio del paradigma que se dio con la entrada de la soja, ahora se reitera. Se dio la rotación de la agricultura con pasturas, la importancia de cosechar no sólo granos, sino también carne a través de las pasturas en esa explotación mixta agrícola ganadera.
-Son buenas noticias para la ganadería, como lo dijeron…
-GI. Sí. Es que el 2015 fue un mejor año que 2014 para la ganadería y el 2016 será mejor aún… y lo ratificó incluso el presidente de INAC. Porque además la carne es el único commoditie que mantuvo valores en el mercado internacional. Sobre todo Uruguay que mantuvo valores debido a los más de 100 mercados habilitados que tiene, lo que produce que si se cae alguno, se puede sustituir por otro, y da la estabilidad del valor de exportación en el tiempo.
-FI. Uruguay en carne dejó de producir commodities, para producir “especialities”. Vendemos inocuidad sanitaria, trazabilidad y cortes diferenciados. Claramente no podemos competir por volumen en el mundo, pero sí lo hacemos por calidad y está demostrado.
-Y en un mercado mundial demandante…
-FI. Correcto, sigue habiendo más demanda que oferta en el mundo, a diferencia de lo que pasa en la soja y las previsiones es a que siga así…
-¿Qué puede pasar con las inversiones de argentinos con este cambio de gobierno en su país?
-GI. En el corto plazo los ojos están todos puestos en Argentina. A los argentinos les interesa mucho Uruguay y nos vamos a ver favorecidos por esta nueva confianza que tiene el productor en su país, donde va a mejorar su negocio y van a volver a dinamizar también la operativa acá.
-FI. No vemos que haya duda con los argentinos que tienen campo acá, sencillamente porque ninguno es especulador. Hicieron una inversión importante para producir. O sea que no vemos una corrida, ni cerca, de venta de campos. Del 2006 al 2007 se dio sí, pero ahora no hay ni intensiones. Porque en Argentina hay mucha expectativa, pero aún existe cautela pues tienen mucho para acomodar. Pero siempre que les fue bien a los argentinos nos fue bien a nosotros. O sea ojalá les vaya muy bien.
-¿Y cómo ven los negocios?
-FI. Ya hablamos con colegas en Buenos Aires, están hechos los contactos. El ganado tiene que valer un 25% más en Argentina para que sea viable. Ellos bajaron su stock ganadero en 12 millones de cabezas, van a necesitar algo de ganado uruguayo sin dudas. La exportación en pie sería una buena noticia, pero como siempre manteniendo el equilibrio.
-GI. Lo más sano siempre sería que pudiéramos exportar carne, valor agregado, trabajo uruguayo, pero sin dudas tener abierta la exportación en pie no afecta y sirve como regulador del mercado como se demostró.
-¿Y cómo puede operar que Argentina retome fuertemente la exportación de su reconocida carne al mundo?
-FI. Primero, ellos se comen más del 90% de lo que producen, segundo no tienen sobrantes para exportar y en tercer lugar, más del 70% de lo que ellos engordan es en feed lot. Hay que ver que ellos tenían los granos más baratos del mundo, pero al sacarle las retenciones al maíz, pasa a paridad de importación, al mercado internacional, por lo que no va a ser tan fácil para la Cuota 481, ni tan barato engordar ganado a maíz. O sea que para este año que viene, o el otro, no se debería esperar un competidor en el mercado internacional de la carne. Al contrario, ante todos sus problemas, deberíamos esperar que nos compren carne a Uruguay.
-¿Y en el resto de la región?
-FI. El gran tema es Brasil que nos complicaría mucho si devalúa. Si bien Uruguay produce otra cosa, dentro de un mercado globalizado, con el volumen que tienen, aún con otra calidad de carne, son una amenaza y genera un desafío.
-GI. Pero además está la pérdida de competitividad de Uruguay, vinculado entre otras cosas al alto costo interno. Estamos un 40% menos competitivos que hace un año con Brasil. El gran tema de Uruguay es la competitividad por los costos, somos un país donde todo es caro y los insumos para la producción no escapan a esta realidad.
-¿Qué perspectivas ven para el sector agropecuario para año que comienza?
-GI. Veo un negocio si bien con una menor rentabilidad, pero estabilizándose, sin picos. Un crecimiento del negocio ganadero y todos los servicios que van de la mano y no tanto así para el negocio agrícola, con servicios e insumos más tranquilo que años anteriores. En resumen: más estabilidad y menos rentabilidad para el 2016.
-FI. En el año 2015 nos tuvimos que acostumbrar al cambio, los productores se tuvieron que adaptar a manejar empresas con los mismos costos y menores ingresos. Para este año que comienza ya está dominado ese cambio. El productor viene sufriendo, no está pasando por buen momento. El año 2015 fue muy duro. Se esperan menores ingresos con los mismos gastos, no rentabilidad. Buscando el equilibrio que es fundamental.

Una nueva herramienta para los productores.

¿Qué balance hacen de su oficina en el World Trade Center de Montevideo?
– GI. Ha sido un gran acierto, se han captado más negocios en un desembarco planificado en la capital del país, que además nos ha motivado a abrir el abanico de herramientas comerciales y posibilidades de negocios para los clientes.
-¿Como cuáles?
-FI. Tenemos uno para compra de ganado y otro es para hacerse de efectivo contra los animales.
-¿Cómo funciona?
-FI. El productor puede hacerse de efectivo, para libre disponibilidad, puede comprar fertilizante o el insumo que necesite, y sin vender el ganado. Bien fácil: trae una vaca y se va con el dinero, para hacer la pradera, comprar fertilizante, etc., pero sin desprenderse de la vaca.
-GI. Le damos la herramienta para que siga produciendo, respetando los tiempos productivos de la ganadería.
-¿Qué aceptación ha tenido?
-FI. Mucha aceptación. Y tenemos el objetivo de incrementarla mucho en el primer trimestre del año 2016.
-¿Cómo fue el 2015 en Plazarural?
-FI. El sistema de Plazarural ya es indispensable para la comercialización de ganados en el país y para nuestra firma, en el centro de la zona agrícola, nunca paró de crecer en venta de ganados de invernada año tras año.
-GI. Y esta vidriera que significa Plazarural también nos posicionó a nivel nacional como empresa, no sólo para la reposición, sino también en el ganado gordo.

Campos agrícolas con ajuste; falta “sincerarse” los ganaderos.

¿Cómo está el negocio de compra/venta de campos hoy en Uruguay?
-Fernando Indarte. Lo que se ha vendido, mayor a 500 hás. Coneat 100, son 60 mil hectáreas, cuando se vendían 200 mil. Esto marca claramente que no hay liquidación de campos. De hecho tenemos pedidos de campos agrícolas, campos ganaderos y también forestales y no se consiguen.
-¿Por qué sucede esto?
-FI. Claramente por diferencias de precios. Es que nadie está apurado por vender y por otra parte el comprador está cauteloso.
-¿De qué diferencias hablamos?
-FI. Es variable, pero podríamos cuantificar que se da una diferencia de más o menos un 30%, entre comprador y vendedor. Tenemos concretamente campos de 10.000 US$/Ha. con oferta de 7.000 US$/Há. que avalan lo que afirmo.
-¿Pero el nivel de precios está por encima respecto al “pre boom agrícola” verdad?
-FI. Exacto, porque el valor de los campos a 11.000 dólares fue por un rato. En el año 2006, que fue la segunda gran subida del precio de los campos, valían 5.000 dólares. O sea que la bajada que tenemos en la cabeza es relativa y vinculada a un pico de precio como tienen todas las cosas. A valores históricos de la tierra en Uruguay hoy estamos muy por encima. Como referencia, en el año 2004 los campos buenos en Uruguay valían en torno a US$ 2.500 y en el 2006 no valían más de US$ 6.000. El pico fue en 2011 con US$ 11.000 valor en el que se vendieron sólo 3 campos acá en la zona agrícola. O sea que hay que relativizar un poco los valores.
-¿Y si hablamos de los campos ganaderos?
-FI. También pasa lo mismo pues el campo agrícola arrastró todos los valores. Hoy los campos ganaderos también están muy por arriba del valor histórico. Se piden 4.000 US$/Há., y hay ofertas en torno a 2.500 o 3.000 US$/Ha.
-¿Cómo están los negocios de renta de campos?
-FI. No hay negocios nuevos porque los montos son muy grandes, porque los grandes grupos no están más, y porque los números son otros con el producto a mitad de valor. Y por otra parte el dueño del campo no ha bajado su pretensión de valores.
-¿El dueño del campo arrendado se adaptó a la nueva realidad de valores?
-Gonzalo Indarte. Totalmente. En agricultura los campos bajaron en kilos de soja y a su vez bajó el valor de la soja; o sea que para el arrendador de los campos agrícolas, la renta se vino a la mitad. Un 30% precio de kilo de soja y 20% el kilo, da menos del 50% del valor anterior. O sea que se adaptaron. Pero el ganadero no corrigió tanto como debiera para lo que es el negocio hoy…
-¿Cómo es eso?
-GI. No se ha terminado de sincerar el arrendamiento de campos ganaderos como sí lo hizo el negocio de campos agrícolas. Y los números tienen que cerrar para todos para que haya negocios.
-¿Cómo se reperfilaron las rentas?
-GI. Existe una necesidad de infraestructura, de colocar el animal en la explotación, todo tiene un importante costo. Es importante brindar el servicio: conseguir los ganados, ayudar en la infraestructura.

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