Fororural

“La rueda, la valija y el agro”

El papel de la innovación en la supervivencia de empresas


FORORURAL

Si tuviéramos que predecir qué empresas desaparecerán en los próximos años, podríamos valernos de un solo elemento con buenas posibilidades de acertar: las que no cambien, las que sigan haciendo siempre lo mismo. En un mundo que evoluciona vertiginosamente, mantenerse de la misma manera significa firmar nuestra partida de defunción como empresarios.
Por naturaleza, el ser humano se mantiene cómodo dentro de lo conocido, en lo que suele llamarse “zona de confort”. Es el sitio donde las variables empresariales son más predecibles y el productor siente mayor seguridad, pero seguramente sea la zona de menor rentabilidad y competitividad.
Lo cierto es que es fuera de esa zona de confort donde se encuentran las mayores oportunidades de crecimiento de las empresas. También es allí donde hay más incertidumbre y reside lo nuevo, lo desconocido.
A esta altura del partido el tema de la innovación dejó de ser una opción; se trata de un tema de vida o muerte: para sobrevivir hay que innovar. Si entendemos que competimos con productores de otros países que están innovando todo el tiempo y hace años, deberíamos deducir que la única forma de mantener nuestra competitividad es a través de procesos de innovación.
“Yo no puedo innovar, no voy a inventar la rueda”, dicen los productores. Innovar no significa inventar la rueda, dice Gerry Garbulsky. En su exposición Excusas para no innovar recuerda que la rueda se inventó hace 5.000 años y las valijas hace 1.500. Sin embargo, la valija con ruedas se inventó en 1970, hace solo 47 años. Esto quiere decir que la humanidad demoró miles de años en crear esta solución, simplemente combinando dos elementos milenarios.
De esto surge el concepto de que innovar significa recombinar factores que ya disponemos de una manera distinta para que determinen un mejor resultado. Esto no necesariamente es un gran descubrimiento. ¿Cuántas valijas con rueditas tendremos para descubrir en el agro?
“Los que innovan gastan más”, escuchamos frecuentemente. No es así necesariamente. La idea es gastar mejor, y en el caso de gastar más hacerlo con relaciones costo/beneficio convenientes y sustentables, con tecnologías probadas y validadas.
“Innovar significa tomar nuevas decisiones que me estresan”. A la mayoría de las personas no les gusta cambiar, porque repetir los procesos tal como se vienen haciendo desde siempre les da seguridad. El resultado es predecible: “hago igual, sigo igual”. Lo que no notan es el tercer componente de esta cadena: “hago igual, sigo igual, cada vez estoy peor”. Estas personas que están tranquilas porque no toman decisiones deberían entender que todos los días toman una decisión muy importante: seguir igual. Y esta decisión de seguir igual a veces se mantiene hasta que la empresa se liquida y se abandona el sector. La explicación está muy bien estudiada: es el temor a lo nuevo lo que paraliza a las personas y les impide tomar nuevos caminos de desarrollo que permiten, primero, la supervivencia y, luego, el crecimiento como empresa.
En este momento deberíamos preguntarnos: ¿nos conviene seguir igual y mantenernos como observadores de una situación que tiende a empeorar? ¿O preferimos tomar el riesgo de optar por el cambio y la innovación, para aumentar nuestra competitividad en la empresa y mejorar el bienestar de las personas que nos rodean?
En la próxima entrega plantearemos un modelo sobre cómo encarar el proceso de innovación para que resulte exitoso y sostenible en el largo plazo.

Ver más artículos que promueven la innovación en www.fororural.com

Rurales EL PAIS