Expo

“Es posible una Argentina en serio”

Expo Palermo: presidente de la Rural Argentina realizó un discurso de neto corte político.

Imagen DSCN0053

Etchevehere. Pidió que se utilice bien la herramienta del voto. Foto: Pablo D. Mestre.

 

Pablo Mestre 6

Pablo D. Mestre. Enviado a Buenos Aires.

 

En el acto oficial de la Expo Palermo 2015, Luis Miguel Etchevehere pronunció un discurso con alto contenido político que levantó en varias oportunidades a los miles de productores de toda Argentina que colmaron las gradas de la Rural.
La confrontación entre el gobierno y el sector agropecuario argentino tuvo ayer quizás su punto más alto marcado tanto por la ausencia oficialista en el acto, como por el contenido del mensaje de la Rural Argentina que durante prácticamente una hora recorrió análisis, críticas y proyección de esperanza.

NO LOS VOTE.

Etchevehere definió a la democracia como “el presente y el futuro de esta Nación”. Es por ello que, ante las próximas elecciones de octubre, afirmó que “la democracia pondrá en las manos de todos los argentinos una herramienta poderosa, un arma cargada de futuro, de esperanza, de ilusiones. Ese arma es el voto…”.
Metiéndose en la campaña, dijo que “el acto maravilloso de votar es la gran oportunidad para evaluar gestiones, promesas cumplidas e incumplidas, programas y modelos”.
El presidente de la SRA agregó que votar no debe tomarse a la ligera, requiere de responsabilidad y conocimiento. “Votar, nos hace responsables de las decisiones que toman los dirigentes, es enviar un mensaje sobre los asuntos que para nosotros son importantes”.
Por ello y con gran fervor, pidió no votar “a dirigentes que han cometido o pueden cometer actos de corrupción”; tampoco votar “si alguna vez fueron esos funcionarios que multiplicaron sus fortunas desde la función o en ejercicio del poder”. Ni hacerlo por “quienes no respetan o no respetarán la libertad de expresión”. Exhortó no votar a quien “ha tratado, trata o tratará de manipular a la justicia para ponerla a su servicio”. Ni por “quienes no van a tener estadísticas creíbles”. Tampoco se debería sufragar por “quien cree que multiplicando los impuestos se soluciona la pobreza”. Etchevehere también pidió no votar “por aquellos que mienten o han mentido anunciando obras inexistentes, las cifras que cuentan la inflación, la pobreza o el costo que tiene alimentarse siendo pobre. No vote a mentirosos”.
Además el dirigente exhortó no elegir a un candidato si “participó o participa de algún proyecto político hegemónico que pretende terminar de llevarse por delante las instituciones de la Constitución y la convivencia pacífica entre los argentinos”. Tampoco hacerlo por quienes “humillaron alguna vez a los que trabajan la tierra y producen la agricultura mas competitiva del mundo”. NI por los que “desafiaron a chacareros y productores rurales y les arrebataron con impuestos sus ingresos y su rentabilidad”.
Y además dijo no se debería votar “a candidatos que no han formulado proyecto alguno para esta actividad que significa el 60% de los ingresos de la Argentina y un tercio de los puestos de trabajo”.

ES POSIBLE.

Sin embargo, Etchevehere aseguró que hay una segunda oportunidad. “Todavía es posible”, dijo en el entendido que los países emergentes y los nuevos habitantes del planeta seguirán demandado alimentos. Por ello mencionó que las elecciones “abren una esperanza”. Pidió a las autoridades que surjan de estos comicios generen nuevas políticas referidas al campo y las agroindustrias.
Dijo que todavía es posible “porque el campo quiere seguir trabajando, produciendo, invirtiendo, creando empleo, multiplicando los puestos de trabajo, alentando la innovación tecnológica, generando arraigo para que las familias no se disgreguen y los jóvenes no tengan que abandonar su querencia para buscar trabajo en la ciudad o en otro país”.
El titular de SRA proyectó que en los próximos 5 años el campo puede generar más de un millón de puestos de trabajo directos e indirectos, “sólo con las mismas reglas de juego que tienen nuestros competidores”.
Por eso reiteró que es posible un país que supere estructuralmente la pobreza, que reduzca la desigualdad social y regional, que no expulse a los jóvenes de su localidad de origen, que distribuya mejor su población, que promueva los desarrollos locales y la creación de empleos calificados a lo largo y a lo ancho del país”.
Y para ello, aseguró que “el campo se compromete a trabajar denodadamente”.
Reiteró que todavía es posible imaginar y construir entre todos un país muy distinto al actual. “Un país, donde las estadísticas no sean adulteradas, la Constitución y las leyes, no sean olvidadas, las instituciones, no sean maltratadas, los fiscales, no sean suicidados, los jueces que investigan, no sean avasallados…”.
En síntesis, resumió, “un país en serio”.
Ha llegado la hora, arengó Etchevehere. “De cada uno de nosotros es la responsabilidad, en nuestras manos está la gran oportunidad de reencausar el destino de la patria, darle un nuevo sentido a la política y blindar con valores éticos el manejo del poder. Nadie lo va a hacer, si no lo hacemos nosotros…”.

Rurales EL PAIS