Expo Prado

Coincidencias por exportación de ganado en pie

Conferencia sobre el futuro de los mercados internacionales para las carnes, organizada por Aru, El País y Carve reunió a más de 200 personas en la Expo Prado.

Convocatoria. Más de 200 personas asistieron al evento auspiciado por Scotiabank, Nissan, Agro Oriental, Food Forward y Senepol. Foto: Ariel Colmegna.

Productores, industria y gobierno coincidieron en la necesidad de mejorar el acceso de las carnes uruguayas en el mundo a través de una rebaja arancelaria, de apuntar a la diferenciación del producto aprovechando la producción natural, libre de hormonas y antibióticos. También hubo acuerdo en la necesidad de mantener abierta la exportación de ganado en pie, por más que lo ideal sería darle valor agregado a esos terneros que se embarcan.

El Canciller Rodolfo Nin Novoa planteó la necesidad de hacer un Tratado de Libre Comercio con Turquía buscando rebajar el alto arancel (200%) que hoy está vigente para las ventas de carne bovina, el que favorece la exportación de terneros enteros en pie, con destino a faena y engorde, a ese mercado. El ganado en pie ingresa sin arancel. “El Tratado de Libre Comercio con Turquía hay que trabajarlo” para evitar la brecha arancelaria que existe hoy entre el ingreso de carne vacuna y el ganado vivo a ese mercado, dijo el jerarca.

En el marco de la conferencia sobre el futuro de los mercados internacionales para las carnes uruguayas, organizada por la Asociación Rural del Uruguay, El País y Radio Carve, donde también fueron panelistas el general manager de Frigorífico BPU, Daniel de Mattos y el delegado de la ARU en la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes, Manuel Lussich, el Canciller reafirmó la visión del gobierno sobre la importancia que tiene mantener la exportación de vacunos en pie para la ganadería uruguaya.

“Es un volumen bajo el que se va en pie -son 200.000 terneros por año- y son muchos los beneficios que trae a los productores. Sería injusto desarmar el negocio, porque no afecta a la industria frigorífica, ni a su mano de obra”, aclaró el jerarca de gobierno.

Nin Novoa recordó que “hay miles de ganaderos que hicieron un sistema de producción que se basa en el destete de los terneros en la culata de camión que va para los cuarentenarios” previos al embarque. “Es muy bueno que puedan destetar esos terneros, pasarlos por un sorgo hasta los 170 o 180 kilos, que puedan sacar la vaca fallada del rodeo y recríen la ternera. Tienen el negocio armado y me parece injusto desarmarlo”, remarcó.

“Tenemos 2,2 millones de cabezas faenadas y hay 2,5 millones de terneros; son 200.000 terneros que se van en pie y eso no afecta a los frigoríficos. Miremos cuánta gente trabaja en la industria frigorífica y cuántos productores se dedican a esto. Son 30.000 productores rurales que venden terneros. Defiendo la exportación de ganado en pie”, dijo en el Salón Multiespacio de la Expo Prado y cosechó aplausos.

Productores, industria frigorífica y gobierno coincidieron en la importancia que tiene la exportación de ganado en pie para el sector criador, ya no sólo porque ayuda a mantener el precio de la reposición, sino también por el dinamismo que le otorga a toda la cadena ganadera.

Igualdad. En ese sentido, el general manager de Frigorífico BPU (NH Foods), también se mostró a favor del libre mercado y consideró que “la exportación de ganado en pie debe continuar, pero es bueno saber los efectos y por eso está bueno que se empiecen a dar este tipo de estudios y que discutir el tema”. Esta semana, la consultora CPA Ferrere publicó un estudio específico, a pedido de la industria frigorífica, en el que se plantea que se pierden US$ 319 dólares por ternero exportado en pie, pero no analiza los beneficios de mantener esta herramienta operativa.

Si bien De Mattos se mostró de acuerdo con mantener la salida de vacunos en pie, pidió “políticas integrales dentro de la cadena cárnica. No podemos tampoco beneficiar a un eslabón, en detrimento del otro. Cuando dependemos de este tipo de herramienta y coincido con las apreciaciones del ministro, también tenemos que defender que tengamos accesos con aranceles más justos en toda la cadena cárnica. Es la forma en que la industria frigorífica puede competir con la exportación en pie. Dénme mejor acceso arancelario a los mercados y yo voy a comprar esos terneros”, afirmó el general manager de BPU.

A su vez, el delegado de la ARU en el INAC, Manuel Lussich reiteró la posición de ARU en el tema “estoy de acuerdo también que hay que mirar todo. La mejor exportación en pie es la que, estando habilitada, no se lleva a cabo porque no hay necesidad. Eso es lo que queremos, no que se vaya en pie, sino que esté abierta y operativa para que actúe como un seguro”.

Mercado mundial. En su oratoria, el Canciller Nin Novoa también destacó que el mundo tendrá 9.700 millones de personas y planteó que el incremento en el consumo de carne seguirá por el lado de los países emergentes, con una demanda desde China y los países del Sudeste Asiático que va a más, de la mano de un mejor ingreso per cápita. “La mayor parte de la humanidad en los próximos años estará en el segmento de clase media. En 2022 habrá 1.000 millones de personas que se unirán a este segmento”. Eso hará que en los países en desarrollo, el consumo de carne será tres veces mayor que la producción mundial.

También mostró cómo cambió el mercado mundial de carnes. “Brasil e India concentran el 40% de la exportación de carne bovina”. A su vez, Nin Novoa reconoció que hay que bajar aranceles para mejorar el acceso de la carne uruguaya a los mercados y en eso se trabaja, mostrándose a favor de lograr acuerdos bilaterales con mercados clave.
Como amenazas, marcó la incertidumbre que sigue vigente sobre la cuota 481 -el cupo de alta calidad con la UE para ganado terminado a granos- y dijo que las negociaciones entre Estados Unidos y la Unión Europea, “están quietas”.

Estados Unidos reclama que los terceros abastecedores están ocupando ya la tercera parte de la cuota y busca quedarse sólo con la cuota, poniendo en jaque a Uruguay, entre otros abastecedores del cupo.

Por su parte, Daniel De Mattos afirmó que hay que mirar a Australia como el gran competidor de la carne uruguaya en los mercados de alto valor y ese país tiene acuerdos de libre comercio en Estados Unidos, China, Japón y Corea del Sur entre otros.

“Uruguay tiene picos de aranceles altos y costos que son superiores a los de sus competidores”, afirmó el jerarca industrial. Dijo que en 2014, por cada kilo de carcasa se pagó un equivalente a US$ 0,55. Sólo en el Nafta se pagaron de aranceles US$ 38 millones, en Asia US$ 34 millones y en la Unión Europea otros US$ 94 millones.

En China que es el mayor mercado en volumen para carne bovina congelada y menudencias, “el costo de Uruguay es mayor al de Brasil y Argentina”, afirmó De Mattos. “Dejamos anualmente entre US$ 250 y US$ 300 millones en aranceles”, remarcó el general manager de Frigorífico BPU.

En ese sentido, Manuel Lussich, coincidió que en materia de baja de aranceles “hay mucho para hacer, especialmente en mercados lejanos”.

Lussich también exhortó a seguir trabajando en conjunto productores, gobierno e industria y destacó logros que son el fruto de ese trabajo, como es el sistema de cajas negras implantado en los frigoríficos.

Japón. De Mattos exhortó a mirar más los mercados del Sureste Asiático, donde para ingresar se precisa certificación para rito halal (rito musulmán) y ese es un cuello de botella que Uruguay todavía debe resolver, además del acceso sanitario en algunos de esos países, como bien puede ser Filipinas.

A su vez, se mostró confiado en lograr la reapertura de Japón para la carne vacuna desosada y madurada -negociación que está en curso- en el primer semestre del 2018. “Japón es un mercado atractivo” y tiene “perfil comprador para ganado pesado de alta calidad”, por lo que lo planteó como una alternativa nueva para carne procedente de los corrales de engorde, pero también “hay mercado para trimming y delanteros”, aunque reconoció que tiene “un costo arancelario alto (38%)”.

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