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Expansión de Minerva no afectaría mercado

Grupos brasileños pasan a manejar el 41% de la faena.

Frigorífico Minerva, foto Minerva Foods.

S11 ARQUIVO 01/11/2013 ECONOMIA Frigorifico Minerva, terceiro maior processador de carne bovina do país FOTO DADO GALDIERI/BLOOMBERG

Pablo Antúnez

El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Federico Stanham, descartó de plano que el fortalecimiento del grupo Minerva S.A. en la operativa de la faena de bovinos uruguaya —tras la compra de Frigorífico Canelones que estaba en manos de JBS S.A.—, promueva cambios sustanciales en el mercado local.

Minerva S.A. compró ayer todos los activos regionales de JBS S.A. —la mayor empresa productora de proteínas del mundo— por US$ 300 millones. El grupo ya manejaba dos frigoríficos en Uruguay: PUL (Cerro Largo) y Carrasco (Canelones), en ambos casos de antiguos capitales locales.

“Algunos cambios puede haber, pero creo que en lo sustancial no demasiado. Estamos hablando de que se fue un actor y toma su lugar otro que ya estaba instalado en el país. Se concentró un poco más la producción cárnica”, reconoció Stanham. Hasta ahora JBS representaba el 6% de la faena mensual, mientras que Minerva S.A., con sus dos plantas, estaba representando el 14,1% del total de bovinos faenados.

A partir de ahora, los dos grupos brasileños Marfrig y Minerva —en este caso sumando la compra del Frigorífico Canelones— pasan a representar el 41% de la faena mensual de bovinos, según los datos estadísticos del INAC.

Stanham aseguró que “no preocupa esencialmente la concentración de frigoríficos en manos de capitales brasileños, porque “ya estaban. Ahora es un 6% de la faena que cambió de manos y eso no cambia tanto la situación”, afirmó.

El ejecutivo dijo que lo que hay que analizar y “eso hay que verlo con el tiempo”, es si hay “una estrategia distinta de las empresas en su manejo empresarial y principalmente en su política de inserción en los mercados”.

Es que Minerva y JBS, en lo que es la producción de Uruguay, “tenían algunos matices en su estrategia de colocación en el exterior, pero no son demasiados. Hay que ver con el tiempo cómo repercute eso en el resultado general. Creo que no deberíamos esperar grandes cambios a lo que hemos vivido hasta ahora”.

Según la visión del titular del INAC, puede ser mucho más relevante el ingreso al sector cárnico uruguayo del grupo japonés (NH Foods/Nipponham) que compró este mes la totalidad del paquete accionario del frigorífico BPU por US$ 135 millones. Esa planta, ubicada en Durazno, fue construida desde cero por capitales pertenecientes al empresario inglés Terence Jonhson.

Argentina. Por su parte, el consultor argentino Ignacio Iriarte, referente internacional en el sector cárnico, dijo a El País que en Argentina el grupo JBS S.A. tiene cuatro plantas cerradas y sólo una en Rosario, que es la referente en la faena de vacas y está operativa. El año pasado mató 350.000 bovinos. Los otros dos frigoríficos que vienen detrás en el ranking de faena son Gorina y Rioplatense, industrializaron 255.000 cabezas cada uno. “En Argentina no existe el fenómeno de concentración de la faena que existe en Uruguay”, afirmó Uriarte.

La planta que tenia JBS operativa en Argentina “estaba subsidiada desde Brasil porque tenía pérdidas importantes. Es una planta que de estar casi dedicada exclusivamente a exportación, hoy es más lo que dedica al mercado interno que a la exportación (son muy fuertes en hamburguesas, picadillos, paté y otros productos)”.

Iriarte dijo que el frigorífico de Rosario, el único que tenía el grupo operativo de las cinco plantas en Argentinas, “tuvo una inversión muy importante en tecnificación y en incrementar la faena. Se puso mucha plata en los últimos cuatro o cinco años, porque la forma de enfrentar las pérdidas era aumentar lo más posible la economía de escala. La planta de Rosario está pensada para 2.000 cabezas diarias y nunca se llegó a esa cifra (mata hoy alrededor de 1.500 cabezas día)”.

El consultor dijo que en Uruguay los frigoríficos “ganan plata y la pierden alternativamente”, pero en Argentina “pierden dinero todo el tiempo. Que alguien venga a invertir, que esa planta cambie de dueño, es una excelente noticia, porque si se llegaba a cortar el apoyo financiero desde Brasil con el escándalo, no iban a subsidiar la planta en Argentina”.

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