Economía

“Los que más han invertido son los que se perjudican”

El economista de la consultora CPA dijo a El País que “Uruguay es el único país en el que se contrajo el área de soja”.

Alfonso Capurro, CPA Ferrer.

—¿Qué tan extendidas están las dificultades en el agro?

—Es un poco heterogénea la situación y hay sectores que están más complicados. Hay sectores como la lechería y el arroz donde, de repente, la función de costos es más pesada. El arroz es uno de los cultivos que utiliza más combustible por hectárea. Estos precios del gasoil, en particular, que están muy altos y los precios de la energía que tampoco son competitivos con la región, al sector del arroz le pegan mucho.

—¿El incremento en la remisión de leche del año pasado supone una mejora?

—Cuando se compara la remisión con la de 2016 que fue el año de las inundaciones y como 2017 fue un muy buen año climáticamente en general (salvo para el trigo) hubo una mejora. 2016 había sido muy malo. Los volúmenes producidos en 2017 para mí no son un indicador relevante de si el sector está bien o no.

—¿Qué pasa con la soja?

—El volumen de producción de soja creció 10%. En la zafra anterior tuvimos los rendimientos más altos de la historia y ni siquiera así fue un año financieramente bueno para el sector. Fue un año en el que el clima probablemente te disimuló algunos de los problemas económicos. Pero los problemas financieros son bastante delicados. Los datos de morosidad, que publica por sectores el Banco Central, muestran que la morosidad promedio del sistema bancario viene aumentando y cuando se mira por sectores, la del agro es una de las que más ha aumentado. En el agro viene aumentando hace dos años en forma sistemática. Son problemas que comenzaron en 2014 con la caída de los precios internacionales. No hay un sector exportador uruguayo, salvo la celulosa, por algunos efectos transitorios que tenga hoy precios más altos que los que había en 2014. Todos están 20%, 30%, 40% por debajo.

—Pero el precio de la soja, si bien cayó frente a sus picos, no está históricamente en un nivel bajo.

—Históricamente los precios no son tan malos. Pero al productor no le importan los precios. Le importan los precios y los costos. Y los costos son los más altos en mucho tiempo. De memoria me animo a decir que el precio del gasoil está casi tan alto como estaba en aquellos momentos de pico de precios pero la soja vale bastante menos. Si se mira el caso de la soja, los precios cayeron para nosotros, para Argentina, para Brasil y para Paraguay. El único país que tuvo contracción del área de soja en ese período fuimos nosotros. En los otros países creció.

—¿El costo central es el tarifario?

—Es distinto según el cultivo y la producción. En casos como, por ejemplo, el arroz hay dos particularidades. Tiene más intensidad de empleo y de gasoil por hectárea. En los últimos años lo que tuvimos acá fue mucha inflación en dólares y los salarios en dólares de los uruguayos crecieron. Por eso sube mucho la venta de autos, de electrodomésticos y el consumo privado. La contracara de eso para los sectores productores es que los costos salariales aumentaron. En el arroz los dos insumos más importantes son la energía y la mano de obra, que tuvieron incrementos en dólares que son muy altos. En el caso de la soja la mano de obra pesa menos que en el arroz y en el caso de la lechería la mano de obra es más relevante. El gasoil está a US$ 1,30 y en Brasil no hace mucho estaba por debajo del dólar. Es muy importante para el productor porque es insumo de siembra, de cosecha, de laboreo, pero también es muy importante para el flete. Si uno mira la distribución de la so- ja hasta 2015 creció mucho en el centro y norte, las famo- sas “tierras marginales”, que hoy no pagan el flete. Volvi-mos a tener la agricultura de toda la vida, en el Litoral y parte del sur.

—¿La producción de carne está mejor?

—En algunas explotaciones más extensivas los costos no son tan pesados pero si empezás a hacer combinación de ganadería con agricultura, mucha pradera, “feed lots” tenés más mano de obra, más grano, más pradera, más gasoil. Los que más han invertido y los que tienen esquemas de producción más intensiva, con costos más pesados en estos momentos de tarifas altas o costos altos en dólares, se perjudican. Los que tienen una estructura de costos más austera son los que se ven menos perjudicados, pero eso afecta la productividad y el valor de lo que sacás de la tierra.

—¿Qué se puede hacer desde el gobierno?

—Por distintas decisiones que se han tomado en los últimos años, los márgenes de maniobra se han ido agotando pero seguramente la opinión de los productores es que eso no es responsabilidad de ellos y que necesitan una solución. Se están perdiendo pequeños productores, que son los que tienen poca capacidad de respuesta.

Rurales EL PAIS