Carnes

Vuelve a bajar el precio de carne vacuna en el abasto

Es de 4% y rige para asado, pulpas desosadas y media res

2015-03-15-carne

Pablo Antúnez

A las bajas de la semana pasada se está sumando otra caída de precios de toda la carne vacuna que se vuelca en el abasto.

Las rebajas son bastante dispares entre un frigorífico y otro, porque se adecuan a los negocios y el volumen de faena de cada empresa.

La media res que se vuelca en las carnicerías bajó -en promedio- un 3% (entre $ 2 y $3 por kilo), los asados, en algunos casos, entre 7% y 8% por kilo (alrededor de $ 10), aunque en promedio podría manejarse una baja de $ 4 por kilo y las pulpas sin hueso entre 4% y 5% que representan entre $ 3 y $ 4 por kilo, según un relevamiento efectuado por El País.

Incluso algunos frigoríficos que ya habían bajado los precios la semana pasada, volvieron a bajar para adecuarse al mercado. Fuentes de la industria explicaron a El País que la baja es propia de esta época del año, con una faena de bovinos alta y con un enlentecimiento del mercado internacional.

El presidente de la Unión de Vendedores de Carne (UVC), Hebert Falero, explicó a El País que hubo plantas frigoríficas que tras la baja de la semana pasada quedaron con precios por encima de las demás y ahora bajaron nuevamente, en promedio, entre 3% y 4%.
En cuanto a los asados, si bien ya había ofertas a nivel de comercios de asados a $ 110 por kilo, ahora se niveló la baja que fue de $ 4 por kilo, aunque hubo empresas que redujeron más sus tarifas.

Falero sostuvo que la baja de precios “se irá aplicando en las carnicerías en la medida que los carniceros vayan recibiendo la carne a los nuevos valores. ” A veces el carnicero aplica una mayor reducción de precios a cuatro o cinco corte, pero en más cantidad, para que se note y pone ofertas. De ese modo incentiva a salir cortes que no tenían tanta venta”, explicó.

Falero reconoció que el consumo interno “se encuentra estable, pero es bajo” y argumentó que es notoria una caída de entre 8% y 10% en el consumo respecto a los años de mejores ventas”. A su vez explicó que más allá de que bajó el precio de la carne roja, “se está vendiendo un volumen mayor de pulpas de cerdo importadas”, a lo que hay que sumarle “un incremento en el consumo de pollo que en los últimos 15 días bajó de precio”.

Calidad. Falero reconoció también que “tuvimos un invierno con una postzafra muy tranquila. Hubo mucha carne procedente de los corrales de engorde que cada vez se está haciendo más común, principalmente vaquillona liviana y novillo liviano. Eso hizo que los precios se mantuvieran en niveles razonables y mejoró mucho la calidad de la carne”.

Los uruguayos estamos consumiendo anualmente más de 90 kilos de carnes, entre blancas (cerdo y pollo) y rojas (vacuna). El consumo de carne bovina está en 56 kilos per cápita y es uno de los más altos del mundo, con un incremento significativo de pollo y cerdo que están por encima de 23 y 14 kilos, respectivamente.

Visión. Por su parte, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, dijo que el precio de la carne sube y baja “en función de lo que pasa con el precio del ganado. A su vez, el precio del ganado y de la carne, está bastante asociado con las oscilaciones del precio internacional”, destacó.

Es más, el ministro alertó que no iba a quedar simpático con su razonamiento: “normalmente los árabes no se alegran cuando baja el petróleo”. Por eso consideró que “los uruguayos no deberíamos alegrarnos cuando baja el precio de la carne, porque cuando eso pasa baja el valor de lo que nosotros exportamos y muchas veces puede parecernos importante $ 2 o $ 3 para arriba o para abajo en el precio de la carne, pero hay una cantidad de miles de uruguayos en la cadena de producción que dependen de ese negocio”.

Aguerre aseguró que “se trabaja para que la carne uruguaya valga cada vez más. Si la carne uruguaya vale cada vez más y el precio interno de la carne se fija o determina en función de la paridad de exportación, trabajamos para que la carne uruguaya se pague en el mundo más cara”. Y es más, reconoció que algún uruguayo puede pensar “la suba me está afectando el bolsillo”, pero sostuvo que “hay que darle el mayor valor posible a la producción del Uruguay porque es la manera que tenemos de generar riqueza y después preocuparnos por que esa riqueza, tenga una adecuada distribución”.

Aguerre reconoció que su mensaje “no es políticamente simpático, pero digo lo que pienso y trato de hacer lo que digo”, aclaró. Uruguay es uno de los productores mundiales más confiables.

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