Carnes

Uruguay analiza acciones para no perder cupo 481

El cupo “es lo mejor que le ha pasado a Uruguay”, dice INAC

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Federico Stanham, presidente de Inac. Balance del 2016 del instituto.

Pablo Antúnez

El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Federico Stanham aseguró ayer que se hace el mayor esfuerzo para “buscar vías que permitan darle continuidad a la cuota 481”,  ante la incertidumbre de perderla a futuro. “Productores e industriales están convencidos de que este negocio es de las mejores cosas que le han pasado a Uruguay, porque permite programar y encadenar definitivamente desde el mercado hasta la cría toda la cadena, de forma muy interesante”, afirmó el jerarca.

El cupo es para carne bovina de alta calidad, destinado a vacunos cuyos últimos 100 días previos a la faena hayan sido terminados en base a granos y surgió en el litigio entre Estados Unidos y la Unión Europea por la prohibición de la carne bovina con hormonas. Luego se abrió para terceros abastecedores y ahí Uruguay pudo acceder.

En sus cuatro años de participación, Uruguay la está sabiendo aprovechar muy bien, con más de 9.000 toneladas colocadas —superando ampliamente al cupo Hilton de 6.300 toneladas anuales y para carne producida a pasto— pero crece el temor de que si Estados Unidos concreta el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, la cuota desaparezca.

“Hay que suponer que el tratado entre ambos países prospera. Hasta ahora se aprobó el de Canadá con la Unión Europea, con mucha dificultad y con mucha resistencia de la Unión Europea”, reconoció Stanham. Más allá de eso, “hay un cambio político en Estados Unidos y parecería que no hay tanta afinidad en complementar este acuerdo comercial, pero tampoco hay que ser auto complacientes”, agregó el jerarca.

La incertidumbre de una posible pérdida de la cuota 481 no es nueva y todos los años estuvo presente, poniendo en vela a la cadena cárnica uruguaya.

Según el presidente del INAC, lo que dicen a nivel de los organismos de comercio y cercanos a la representación de la Unión Europea en Bruselas, “es que es posible que  desaparezca”, pero hay alternativas para reclamar “lo que estuvimos aprovechando tan bien durante tantos años”. Sin embargo, como la cuota no fue otorgada a Uruguay, sino que fue dada a Estados Unidos, “hay muchas cosas que están fuera de nuestro control”. El otro escenario posible  es que los exportadores estadounidenses  “molestos porque no podían aprovechar cabalmente la cuota, no descartan la posibilidad de que den para atrás con el convenio que les habilitó la cuota 481”.

Si existiera una denuncia del acuerdo  por parte de EE.UU. hay un proceso de por lo menos seis meses, en los cuales se tomaría la decisión o se daría de baja al convenio. “Habrá un tiempo no demasiado largo para iniciar acciones diplomáticas o gestiones comerciales para tener algún tipo de compensación”, afirmó Stanham que estuvo este mes analizando el problema junto a jerarcas en Bruselas.

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