Carnes / Ovinos

Preparan envío de otros 500 corderos para los EE.UU.

Se embarcaron las primeras 11 toneladas; ahora se apunta circuito Kösher

 

Embarque. Autoridades y toda la cadena ovina festejaron la salida del primer envío de corderos con hueso hacia Estados Unidos. Foto: Francisco Flores

Pablo Antúnez

Las primeras 11 toneladas de carne ovina uruguaya con hueso procedente del compartimento ovino de alta bioseguridad salen mañana del Puerto de Montevideo con destino a Filadelfia y estarán arribando cerca del 21 de noviembre.

En el contenedor van mitad carcasas -para que los importadores puedan ver la conformación de las reses- y mitad cortes envasados al vacío. Son exportados por Frigorífico “San Jacinto”, la empresa que esta semana recibió el Premio Nacional de Calidad, teniendo como destino una empresa distribuidora de carne ovina en la Costa Este norteamericana -la más importante-, que incluso distribuye cordero australiano en el mercado.

La próxima semana se faenarán otros 500 corderos del compartimento ovino de alta bioseguridad que va para supermercados y restaurantes de la colectividad judía en Nueva York y “seguramente la de diciembre, analizando los resultados de estos embarques, estaremos viendo hacia dónde la mandamos”, afirmó a El País el presidente de Frigorífico “San Jacinto”, Gastón Scayola tras cargarse el contenedor. Estuvo acompañado de la Embajadora de Estados Unidos, Kelly Keiderling, el subsecretario de Ganadería (MGAP), Enzo Benech, autoriades de organismos e instituciones, productores y personal del frigorífico.

Calidad. “Uruguay tiene calidad para competir contra el cordero australiano en Estados Unidos. Salimos de EE.UU. en 2000 -tras el foco de fiebre aftosa en Artigas- y en 1996 empezó el programa de cordero pesado. Antes vendíamos animales viejos, no teníamos un producto de calidad para vender en el mundo. El cordero se consumía en las estancias”, reconoció Scayola.

En los últimos 20 años, la cadena ovina trabajó “consistentemente con los operativos Cordero Pesado, hemos desarrollado un producto reconocido a nivel mundial, los productores saben lo que tienen que producir, nosotros pagamos esa consistencia y a través del sellado nos aseguramos que el producto sea consistente y eso nos dio un posicionamiento en Brasil, China y Unión Europea que es muy relevante. Tenemos esa práctica desarrollada en otros mercados para desembarcar en Estados Unidos. Ahora tenemos que hacernos un lugarcito en Estados Unidos, que se lo tenemos que sacar a Australia, por eso si tenemos algún atributo diferencial sería bueno”, destacó el presidente de Frigorífico “San Jacinto”.

En ese sentido, Uruguay apunta a certificar atributos como el bienestar animal, el cuidado del medio ambiente y el libre de antibióticos y hormonas en el engorde, atributos que los consumidores valorizan cada vez más y que, incluso, se pueden trasladar al precio final.

“Lo que más rescato es el respaldo político de confianza que se le está dando a esta habilitación que abre las puertas de otros mercados. Es una confianza sanitaria y científica, a la credibilidad y el trabajo de Uruguay. Que sea Estados Unidos el que nos brinda eso nos permite salir para otros lados mucho más fuerte”, añadió Scayola.

Aunque hoy el mercado de Estados Unidos está bien abastecido, los importadores prefieren tener un tercer abastecedor (Uruguay) para defenderse.

“Vamos a ver el nicho, después que tengamos la composición de mercado, venderemos cada corte al mercado que lo pague mejor, para que el animal se valorice más y que toda la cadena se beneficie”, afirmó Scayola a El País.

Cortes. En el ovino el partido se juega en cortes con hueso y ahora se pelean otros mercados. Foto: Francisco Flores.

Confianza. Las negociaciones sanitarias para abrir Estados Unidos para la carne ovina con hueso comenzaron en 2003 y tuvieron muchas idas y vueltas.

Por eso, para la embajadora de Estados Unidos en Uruguay, el embarque representa “algo más que un contenedor con carne ovina”, porque “viajan décadas de desarrollo, investigación, tecnología, genética, protocolos de sanidad animal y también acuerdos firmados entre el frigorífico y los distribuidores en Estados Unidos. Viajan oportunidades de empleo para nuestros ciudadanos”.
Keiderling destacó que “la gran confianza que tienen las autoridades de Estados Unidos y técnicos del servicio sanitario es saber que cuando tienen algo de Uruguay, tienen tecnología, investigación, equipo de trabajo y hay en estados Unidos un corazón abierto de confianza en el trabajo de Uruguay”.

El subsecretario del MGAP, Enzo Benech, mostró su beneplácito por el gran logro para el Uruguay. “Agradezco al gobierno de Estados Unidos y a la Embajadora la confianza, pero si nosotros no trabajamos duro y con compromiso no podemos estar llorando en la puerta de Estados Unidos para que nos abra el mercado. Es al revés, tenemos que tener orejas grandes y trabajar con compromiso”, afirmó el subsecretario del MGAP.

Exhortó a “redoblar el esfuerzo” y se mostró confiado en que “la confianza Uruguay se la va a seguir ganando”.
Dijo que Uruguay precisa “vender alimentos y venderle a los que paguen mejor, pero también precisamos que sean exigentes con nosotros y nos tenemos fe para cumplir con eso. Esta es una prueba”.

Marketing. A su vez, el presidente del INAC, Federico Stanham, afirmó que “detrás de este logro de ciencia y tecnología, son fundamentales los procesos de investigación para lograr un mejor acceso a mercado”. Consideró que “eso es válido también para el marketing que debe basarse en investigación, en ciencia y tecnología, porque los argumentos de marketing precisan tener una base en la investigación y la ciencia, para que el cuento que uno hace a los consumidores sobre las virtudes de sus productos, también tengan un sustento en la investigación”. En eso Uruguay trabajó bien y queda mucho por hacer.

Un gran logro país.

Embajadora Kelly Keiderling.

La gran confianza que tienen las autoridades de Estados Unidos y los técnicos del servicio sanitario es saber que cuando tienen algo de Uruguay, tienen tecnología, investigación, equipo de trabajo y hay en Estados Unidos un corazón abierto de confianza en el trabajo de Uruguay”.

 

Francisco Muzio.

El accionar público-privado fue sumamente importante para llegar a esa meta de reconocimiento del compartimento que conformó Uruguay, según normativa de OIE. Es único en el mundo, es a cielo abierto. La apertura reafirma la confiabilidad en el sistema sanitario y en el sistema productivo.

Jorge Bonino Morlán.

Es un reconocimiento a la producción, a la genética, al compromiso con el medio ambiente y el bienestar animal. Ahora vamos por más. Esperamos que el producto le guste al consumidor estadounidense y que logremos un precio que pueda motivar a toda la cadena y al productor, que siempre es el motor de esa cadena”.

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