Carnes

Positiva evaluación de misión japonesa que se interesó en carnes

Se reunió con las autoridades del INAC y sondeó mercado.

Frigorìfico. Carne vacuna. Foto archivo El País.

Frigorìfico. Carne vacuna. Foto archivo El País.

Incentivados por las negociaciones para la apertura del mercado japonés, delegados de la mayor comercializadora nipona de carnes se comunicaron con autoridades y empresas locales para sondear la posibilidad de hacer negocios en Uruguay.

Los empresarios volvieron a su país con una evaluación positiva de la trazabilidad, los incentivos a la inversión y la producción nacional, adelantó el presidente del instituto Nacional de Carnes (INAC), Federico Stanham a Presidencia de la República.

La recorrida incluyó una presentación del país a cargo del Instituto Uruguay XXI, donde fueron destacadas las oportunidades de inversión, mientras que INAC desplegó las particularidades de nuestra producción alimentada a base de pasturas naturales y también informó sobre la producción terminada con granos.

Los ejecutivos nipones “se mostraron muy interesados por las propuestas de facilidades para los negocios, el sistema de promoción de inversiones, los incentivos tributarios y el sistema de producción uruguayo, en particular las razas británicas y la carne con terminación a grano, que es el tipo de carne que consume el japonés”, subrayó Stanham.

El jerarca explicó que el consumidor japonés prefiere carne con un mayor porcentaje de grasa intramuscular  -marmoleo-, con lo cual los empresarios precisaron sus preguntas con relación a la producción bovina, cuyos ejemplares en las últimas etapas se alimenta con granos.

De la misma manera, consultaron por el sistema de la trazabilidad tanto en la producción como en la industrialización de carne. Otro de los puntos que visualizaron de forma muy positiva fue la organización de INAC con relación al Poder Ejecutivo, para direccionar las políticas públicas en materia de carnes y la promoción internacional de los cárnicos locales.

El mercado japonés importa anualmente unas 800.000 toneladas de carne, más que la Unión Europea, lo que convierte a esta potencia asiática en “un jugador muy relevante”, de consumidores finales que paga muy buenos precios. Por eso, como estrategia, Stanham sostuvo que  “hay buscar en ese mercado cómo posicionar los cortes que más valoran y buscar una diferenciación importante”.

Japón importaba cortes bovinos y algunos músculos del pecho del bovino hasta el 2.000, cuando apareció el primer foco de aftosa en Artigas. En ese entonces, Uruguay era país libre de aftosa sin vacunación y hoy las condiciones de acceso a ese mercado serán diferentes.

Stanham destacó que la empresa comercializadora de carnes de origen japonés es una de las más importantes a nivel global, con producción ganadera en Estados Unidos y una oficina  en San Pablo.

Rurales EL PAIS