Carnes

La Unión Europea confirmó su oferta por 70.000 toneladas de carne vacuna

Entienden necesario que el acuerdo con el Mercosur se cierre máximo en diciembre.

Los bloques se han reunido en Europa y en la región mantienen que firmarán en 2017. Foto: EFE

La Unión Europea (UE) confirmó ayer al reunirse con los negociadores del Mercosur la oferta de ingreso anual de 70.000 toneladas de carne vacuna sin aranceles, por debajo de las 100.000 toneladas a las que aspira el bloque integrado por Uruguay. Esto sumado a divergencias en las cuotas de productos agrícolas y el rechazo de los europeos a ciertos regímenes especiales de tributación que hay en la región, hacen que existan “diferencias sustanciales” entre las partes para concretar un acuerdo comercial.

En la instancia de diálogo que se inició el lunes y continuará hasta el viernes en Brasilia, los representantes de la UE y el Mercosur ratificaron su intención de concretar el acuerdo de libre comercio antes que finalice el año.

El economista y senior manager de PwC, Marcos Soto, quien participó de un encuentro posterior a la negociación con los representantes de ambos bloques, dijo a El País que los europeos destacaron la posición unánime a favor del acuerdo de los cuatro países del Mercosur, algo que no había ocurrido en años anteriores. “No vi posiciones rígidas, sino voluntad de negociar”, afirmó.

Pese a eso, Soto consideró que “todavía hay varios obstáculos por delante” para concretar el acuerdo, cuyas negociaciones comenzaron en 2004 y se reanudaron en 2010 tras un parate. Ambos bloques se habían comprometido a no presentar ofertas inferiores a las que habían realizado en aquella primera oportunidad, pero la UE rebajó de 100.000 a 70.000 la cuota anual para el acceso preferencial de carne vacuna. Este tema representa “una diferencia sustancial”, explicó Soto, ya que lo ofertado por la UE “representa un porcentaje muy bajo, menos del 1%, de los 8 millones de toneladas de carne que significa todo el mercado europeo”. La aspiración inicial del Mercosur era alcanzar una cuota del 5% de lo consumido en el viejo continente.

Pero la postura de Europa es respaldar el reclamo de los productores locales, que pusieron reparos al ingreso preferencial de carne, productos agrícolas y etanol por entender que si prosperan dentro del acuerdo se enfrentarán a una competencia más barata.

Igualmente, los negociadores de la UE presentaron ayer una propuesta sobre el ingreso anual sin aranceles de productos agrícolas pese a que 11 países de los 26 que integran el bloque habían solicitado aplazar la oferta hasta una próxima instancia. Soto mencionó como particular el caso del arroz, que tendría 40.000 toneladas de acceso preferencial cuando el Mercosur pretendía 400.000 toneladas y lo marcó como una situación “sensible para Uruguay”, dadas las dificultades de los productores locales (ver nota en página B5).

Asimismo, la existencia de regímenes especiales para la atracción de inversiones dentro del Mercosur también provoca discusiones. La UE exige eliminarlos, pero “Uruguay se plantó firme en eso, tanto que no dialoga si quedan fuera”, remarcó Soto en base a lo dicho por los negociadores.

Por otra parte, en la reunión se ratificó que el sector lácteo quedará por fuera del acuerdo y que este no incluirá un convenio de promoción de inversiones.

“No nos sirve cualquier acuerdo ni a cualquier precio. Pero el Mercosur necesita salir de su estado vegetativo y tampoco puede aspirar a tener el mejor acuerdo en su primera negociación de relevancia”, analizó Soto.

Lo pretenden “tan pronto como sea posible”.  “Encontraremos soluciones con los Estados miembros sobre las cuestiones pendientes, haremos nuestra oferta y trataremos de finalizar las negociaciones tan pronto como sea posible”, aseguró ayer el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para el Fomento del Empleo, Jyrki Katainen, sobre la negociación comercial con el Mercosur.

Preguntado por la falta de acuerdo entre algunos Estados miembros sobre la propuesta de carne vacuna presentada al bloque latinoamericano, el político finlandés explicó que los negociadores europeos abordaron la situación “en general” porque “a veces es fácil perderse en los detalles”. No obstante, reconoció la importancia del ganado en las conversaciones y admitió que se tienen en cuenta las “preocupaciones” de algunos países. EFE

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