Carnes

Cumplen primer embarque a EE.UU. bajo nuevo protocolo

Es carne vacuna sin hormonas ni antibióticos certificada por el USDA.

Frigorifico San Jacinto

Equipo. Una integración público-privada que es un gran ejemplo. Foto: Francisco Flores

 

Pablo Antúnez.
Uruguay sigue disfrutando del sueño del pibe: valorizar cada vez más su carne. En algunos casos, fomentando una cadena integrada entre ganaderos e industria que posibilite asegurar la calidad, reafirmando un vínculo de confianza, transita un camino diferente al de sus competidores (Australia y Nueva Zelanda), apostando a la diferenciación.
Tras la reciente aprobación del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) del programa “Never Ever III”, donde -a través de la certificadora del Instituto Nacional de Carnes (INAC): Certicarnes-, ya va en camino el primer embarque de carne bovina certificada bajo este nuevo protocolo.
Se trata de un contenedor con cortes desosados y madurados bajo la marca Nirea Verde, en el marco de un negocio concretado por Frigorífico San Jacinto con un importador de Estados Unidos, partiendo de ganados de altísima calidad aportados por el grupo Vaquería del Este.
El protocolo no hace más que certificar las características de la producción de carne, en este caso bovina, que aplica la ganadería uruguaya, donde el uso de hormonas, anabólicos y antibióticos en el engorde están prohibidos por ley.
Sin embargo, en el mundo moderno, cuando los consumidores, en los nichos de alto valor, están cada vez más preocupados por ingerir alimentos sanos, la certificación de esos atributos cobra un valor especial y mucho más para un consumidor estadounidense, si la avala el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
Con la presencia de autoridades, productores y asesores, se cargó el viernes el primer contenedor con las cajas que llevan el sello del USDA y la nueva marca.
El vicepresidente de Frigorífico San Jacinto, Gastón Scayola, recordó que mucho se habla de que Uruguay produce carne natural, que se produce carne orgánica y que la forma natural de producir son animales a cielo abierto, con prohibición de uso de hormonas y antibióticos, pero “muchas veces no alcanza con hablar o ser natural, hay que demostrarlo”.
Ahí es donde está la certificación y el orgullo de Uruguay de que el USDA haya verificado los procedimientos de producción y que haya estado dispuesto a ponerle el sello.
Scayola reconoció que concretar este negocio era “un viejo objetivo”, pero advirtió que “tiene que ser un objetivo de largo plazo seguir diferenciándonos de nuestros competidores más cercanos, donde aparece Argentina por nombre o Brasil por volumen y Uruguay precisa seguir distinguiéndose”.
Para el vicepresidente de San Jacinto, esta certificación aprobada por el USDA, basada en el sistema de trazabilidad, “porque sin eso no la podríamos tener, le da una chance a Uruguay que difícilmente puedan tener nuestros competidores más cercanos, aunque también quieran tener el nombre de natural”.
No pasó la oportunidad para recordar que se vive una coyuntura mundial donde “hace años venimos con la Unión Europea y Rusia en crisis, con EE.UU. saliendo de la crisis. Todo eso, inevitablemente, afectó a China porque sus clientes estaban en crisis y tarde o temprano nos iba a llegar a toda la región, pero ahí estaba la habilidad de Uruguay de seguir encontrando y apostando a los nichos de alto valor, como es este caso, donde tenemos un público norteamericano de altos ingresos, ávido por recibir este tipo de producto y que este producto se extiende más allá de las crisis”, afirmó el ejecutivo.
Scayola exhortó a continuar trabajando en equipo entre productores, organismos públicos y privados para avanzar más.
A su vez, el presidente de “Vaquería del Este”, Aníbal García Richi -grupo de productores ganaderos que viene trabajando con San Jacinto desde hace 15 años- destacó el valor y la seriedad de la información que publica el INAC semanalmente.
Richi dijo que este negocio “es un ejemplo de lo que podemos lograr juntos los privados, los productores, los organismos públicos y la industria: generar relaciones de confianza que se construyen con los años. Este es un primer paso, nos quedan algunos deberes, como ajustar detalles operativos en los predios”.
A su vez, pidió al INAC seguir avanzando en otros pasos. como “la tipificación objetiva de otros atributos de calidad, como la conformación del animal. Tenemos la impresión de que por ahí pueden haber formas de agregar valor y el productor, en la medida que se ajuste a esos atributos, puede ganar más. Concretamos un paso muy importante. Las cosas se pueden lograr cuando somos perseverantes”.

Frigorifico San Jacinto

Embarque. El negocio es de Frigorífico San Jacinto con ganados del grupo Vaquería del Este, apostando a un nuevo nicho de alto valor.

CAMINO.

Por su parte, el presidente del INAC, Federico Stanham, recogió el guante de “Vaquería del Este” y felicitó a todas las partes intervinientes en el negocio por este logro.
“Nos da ánimo para seguir con proyectos similares. Hace poco tuve la oportunidad de conocer al importador, y la persona más entusiasmada con este proyecto es el importador. Ahí tenemos un excelente socio en el hemisferio norte”, destacó Stanham en su oratoria.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, reconoció que la primera exportación bajo el protocolo “Never Ever III”, entusiasma “por la satisfacción que implica concretar algo que por encima de lo económico requiere el trabajo coordinado y articulado en lo público y lo privado. Es la coronación de una secuencia de políticas públicas que trascienden la administración de cualquier gobierno”.
A su vez, Aguerre reconoció que “la diferencia entre los países desarrollados y los subdesarrollados no necesariamente tiene que ver con la dotación de recursos naturales. Uruguay va hacia el camino de honrar los compromisos y las certificaciones nos ayudan a eso”.
Para la ganadería uruguaya es fundamental cuidar las emisiones de gases causantes del efecto invernadero -entre los que está el metano producto de la acción de rumiar- y hace un esfuerzo por bajarla.
En ese sentido, el ministro de Ganadería recordó que “se trata de que cada unidad de producto se produzca más eficiente. La ganadería uruguaya ya redujo en más de 21% la emisión de gases de efecto invernadero con respecto a la línea de base tomada con el modelo de 1990”. Mirando hacia adelante, recordó que como hay consumidores preocupados por el calentamiento global “no sé si dentro de unos años, algunos de los atributos que tengamos que usar para diferenciarnos de nuestros competidores tienen que ver con estos elementos”.

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