Carnes

Critican al gobierno por la carga tributaria y burocracia

Empresas brasileñas quieren producir más pero marcan luces amarillas.

 

GANADO  PORCINO

Cerdos. Gobierno brasileño lucha en Bruselas para destrabar el ingreso de su carne suina a la Unión Europea, un mercado de alto valor.

 

periodistas

Pablo Antúnez. Enviado a San Pablo.

Con fuertes críticas al gobierno, principalmente a la carga tributaria y a los problemas que genera la falta de infraestructura y logística, los directores generales de las tres empresas más grandes de Brasil en la producción de proteínas animales Pedro Faría por BRF, Wesley Batista por JBS y Mario Lanznaster por Aurora Alimentos, mostraron un futuro promisorio para Brasil, pero reclamaron una mayor apertura de mercados.
Los tres empresarios formaron parte del panel: “La Proteína Animal en la Próxima Década. Lo que piensan los CEO”, evento organizado en el marco del Salón Internacional de Avicultura y Suinocultura de San Pablo, que organiza la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA).
Según datos del Organismo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), hasta 2020 el mundo precisará 13% más carne vacuna, 20% más lácteos, 14% más carne aviar, 20% más de oleaginosos y 13% más de carne suína. Los segmentos del cerdo y del pollo crecerán por encima del segmento de la carne bovina y ahí es donde Brasil juega el papel mayor, porque es uno de los mayores productores de carnes blancas en el mundo.
El director general (CEO) de la cooperativa BRF, Pedro Faría dijo que “el consumo de carne aviar seguirá ganando espacio porque vence todas las barreras culturales y religiosas”. El empresario puso como desafíos para Brasil en este segmento la conquista de nuevos mercados como Malasia o Indonesia, además de reconocer los logros como llegar a Japón, Unión Europea, China, México y otros potenciales destinos; llega a 216.000 clientes. BRF tiene 44 plantas industriales, hace toda la cadena desde de la producción del animal hasta la exportación del producto procesado y mata 13.000 pollos por día.
En carne suína, el principal desafío del sector es entrar en la Unión Europea, mercado que se le mantiene cerrado argumentando que se utiliza la raptopamina (un anabólico) en la producción. La disputa en Bruselas aún no ha podido ser resuelta en lo que va del año.
Faría dijo que en carne suína el principal desafío, además de lograr más mercados es elevar el consumo interno que “está muy bajo (14 kilos por habitante al año). El 80% de la producción brasileña de carne suína es dedicada al mercado interno y el resto a la exportación.
El empresario alertó al gobierno acerca de la suba de los costos de producción y la pérdida de competitividad del sector, principalmente por la devaluación del real, la suba del precio de la energía y la carga tributaria.

Reclamos.

A su vez, el director general de Aurora Alimentos, Mario Lanznaster mostró el enorme potencial que tiene la producción de cerdos de Brasil y también fue crítico con la infraestructura y los costos.
“Brasil precisa trazar una vía ferroviaria que atraviese todo el país para sacar las producciones”, dijo tajante. Aurora exportó en 2014 carne de cerdo a 75 países por US$ 96.750.000 millones. Trabaja en el segmento de carne suína, pollo, lácteos, embutidos, con 70.000 familias en el campo, industria y ciudad.
Lanznaster pidió al gobierno de Dilma Rousseff una mejor infraestructura de puertos y logística para que las empresas puedan seguir apostando a crecer y mantengan su ritmo de inversiones.
“La demanda de carne de cerdo crece en el mundo entero y Brasil tiene una oportunidad única que no puede desaprovechar”, sostuvo el panelista.
Por su parte, Wesley Batista, director general del grupo JBS -es el mayor productor de proteínas animales del mundo-, aseguró en el panel que “Brasil es competitivo y puede producir màs”.
El empresario consideró a China como “el mayor consumidor de proteínas animales”, estimando que su demanda continuará creciendo a futuro.
A la vez, Batista demandó al gobierno que destrabe el acceso a más mercados., aunque reconoció el trabajo oficial. “El acceso a mercados es clave para la industria. Vamos en el camino correcto”.
Entre los desafíos internos, el director de JBS consideró que “hay que ganar más competitividad”, pero a diferencia de sus dos antecesores, consideró que los problemas de infraestructura afectan menos que otros problemas que están ocultos.
En ese sentido citó “el sistema tributario y las disputas con los trabajadores”, un problema creciente en varios sectores brasileños. También le pidió al gobierno “desburocraticar Brasil para poder trabajar. Es fundamental resolver este problema”, aseguró Batista.

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