Carnes

Argentina está más cerca de importar carne uruguaya u otros destinos

Buryaile debatió con Williams; amenazan con abrir la importación.

Frigorífico Carrasco, faena de reses, foto Inés Guimaraens , Archivo El País, nd 20080215

Frigorífico Carrasco, faena de reses, foto Inés Guimaraens , Archivo El País, nd 20080215

La Nación / GDA

El ministro de Agroindustria de Argentina, Ricardo Buryaile, sostuvo ayer que el kilo de asado al público “tendría que costar 90 pesos”, lo que le valió una dura réplica del vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital Federal, Alberto Williams, quien sostuvo que ese valor está “lejos de la realidad”.

Ante la persistencia de los altos precios, el secretario de Comercio, Miguel Braun, dijo a LA NACIÓN que, de ser necesario, el Gobierno autorizará la importación de carne desde Uruguay “u otros orígenes”.

La polémica ayer se originó por el fuerte aumento que los precios de los cortes de carne más populares tuvieron en los últimos meses. El contrapunto tuvo como eje el precio del asado, que osciló entre 95 y 160 pesos el kilo en comercios del área metropolitana. Buryaile admitió que los precios “han bajado sustancialmente desde los 140 a 160 pesos a que había llegado en algunos comercios”, y calculó que el asado, “que hoy se vende a 110 o 105 pesos”, tendría que costar $ 90 el kilo “porque el precio de salida de industria de la costilla es de 65 pesos”.

Pero Williams rechazó esa estimación al considerar que el razonamiento de Buryaile sobre los valores está “muy lejos de la realidad”, a instancias de los precios que ofrecen frigoríficos y el comercio minorista. “Me llama la atención que un secretario de Agricultura [por el ministro] no esté informado de lo que es una media res trabajada en una carnicería”, contraatacó.

Según Williams, “el kilo de asado de vaca está entre 40 y 45 pesos; el de novillo pesado, de 80 a 90 pesos; y el de carne chica, un animal de feedlot, está entre 100 y 110. La carne no es toda igual, y su precio depende de cada categoría”, sostuvo.

Buryaile confirmó que la intención oficial es que la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia empiece “a ponerle coto a un margen de especulación muy alto”. “Los carniceros pedimos una mesa donde todos nos sentemos y expongamos”, dijo por su parte Williams.

El funcionario advirtió que al país le va a tomar un tiempo “volver a exportar” carne en cantidad. Calculó que en 2017 se venderán “alrededor de 300.000 toneladas, cuando se exportaba normalmente alrededor de 600.000, y llegó a exportar 750.000 toneladas. Va a ser un proceso lento, pero de recuperación”, concluyó.

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