Alimentación

Reimplantación del IVA a carnes blancas se mantiene

Frigoríficos subieron $ 3 por kilo cortes de carne con hueso.

Avicolas

Pollos. Avícolas denuncian que el consumo en el abasto cayó.

 

Pablo Antúnez. 
El subsecretario de Economía y Finanzas, Pablo Ferreri y el jefe de la Asesoría Macroeconómica de esa secretaría de Estado, Andrés Masoller, aseguraron ayer en el Parlamento que la reimplantación del IVA al pollo, cerdo y cordero se mantendrá, por una razón de “equidad tributaria”. Ferreri concurrió a la Comisión de Hacienda de Diputados convocado por el representante del Partido Colorado (sector Vamos Uruguay), Adrián Peña, donde además se le planteó algunos problemas que se están dando con las facturaciones del tributo.
Al término del encuentro, Peña dijo a El País que la reimplantación del IVA a las citadas carnes luego de siete años de mantener las exoneraciones, ya está afectando el consumo, porque es un tributo que no lo paga la industria avícola, ni el sector productivo, “lo paga el propio consumidor”. Como consecuencia, al entrar en vigencia la medida el precio del pollo subió $ 9 por kilo que representa más de 10%.
La reimplantación del IVA implicaría para el gobierno una recaudación de US$ 15 millones por concepto de todas las carnes blancas, según dijeron ayer los jerarcas.
Peña fue tajante y dijo que cuando el gobierno piensa en recaudar ese monto, “no está teniendo en cuenta el informalismo, que en el caso del pollo ya está constatado que empezó a aparecer y tampoco tiene en cuenta el contrabando”. El contrabando de pollos desde Brasil, principalmente a nivel de los departamentos de frontera, era un problema antes de que el producto subiera $ 9 por la reimplantación de IVA. “Ahora la ecuación del contrabandistas mejora muchísimo”. Por eso Peña consideró que “la recaudación va a ser menor, porque se va a facturar menor monto y se va a contrabandear mucho”.
Ferreri y Masoller consideraron que el sector avícola “está fuerte”, que está en un momento “donde ha crecido y que puede soportar el impuesto”.
Peña consideró que “hay una lectura equivocada de la realidad del sector. Masoller explicó algunas variables y también dijo que los costos de producción habían bajado, porque el maíz había bajado su precio, pero lo que no tuvo en cuenta es la evolución del tipo de cambio”. En ese sentido, recordó que “bajó el maíz, pero subió tremendamente el valor del dólar, además de los insumos, las cargas sociales y demás. Entonces la relación de costos no es buena. El sector está en un momento complicado”, afirmó.

FACTURACIÓN.

Los dos jerarcas que concurrieron a la Comisión de Hacienda de Diputados también afirmaron que se mantendrá el sistema de IVA de percepción al momento de la facturación (son $ 8,95 por kilo), pero la facturación del tributo está complicando bastante a las empresas avícolas que son el agente de retención. La DGI igualó el sistema de facturación de la carne aviar con el de la carne roja y eso confundió a las empresas avícolas que no tienen claros los lineamientos de la facturación.
Según dijeron a El País algunos empresarios avícolas, los errores de interpretación al momento de facturar están generando distorsiones de precios en el mercado, complicando más las ventas.

SUBE LA CARNE.

A su vez, el presidente de la Unión de Vendedores de Carne (UVC), Hebert Falero, dijo a El País que en el precio del pollo hay una diferencia de entre $ 3 y $ 4 por kilo entre los distribuidores, en el marco de un mercado donde las ventas bajaron.
A su vez, trasladando el ajuste del precio del ganado, los frigoríficos subieron $ 3 por kilo la carne bovina con hueso que se vuelca al abasto, pero no tocaron los asados. Falero confirmó que la suba está vigente en los mostradores y que los abastecedores que no habían tocado sus listados los ajustaron.

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