Alimentación

OCDE y FAO prevén queda de la demanda y bajos precios de los alimentos

Se espera que los aceites vegetales, el azúcar y los productos lácteos suministren la mayoría de calorías adicionales en la próxima década.

París/Roma – Según la última edición del informe Perspectivas Agrícolas para los próximos 10 años publicado hoy por la OCDE y la FAO, se espera que los precios mundiales de los productos básicos alimentarios se mantengan en niveles bajos durante el próximo decenio en comparación con los máximos de años anteriores debido al menor crecimiento de la demanda previsto para varias economías emergentes y al menor impacto de las políticas en materia de biocombustibles sobre los mercados.

El informe OCDE-FAO Perspectivas Agrícolas 2017-2026 afirma que la reposición de 230 millones de toneladas métricas a las existencias de cereales completada durante el último decenio y las abundantes reservas de casi todos los demás productos básicos también deberían contribuir a limitar el crecimiento de los precios mundiales, que prácticamente ya han recuperado sus niveles anteriores a la crisis de los precios de los alimentos de 2007-2008.

El  documento prevé que la demanda per cápita de alimentos básicos se mantenga estable, salvo en los países menos adelantados. Se cree que el consumo adicional de calorías y proteínas durante el período al que se refiere el informe se obtendrá principalmente del aceite vegetal, el azúcar y los productos lácteos. En lo que respecta a la carne, no se espera que aparezcan fuentes de demanda nuevas que mantengan el impulso generado anteriormente por China, y esto conllevaría un menor crecimiento de la demanda de este producto.

Para 2026, se calcula que la disponibilidad media de calorías alcanzará las 2 450 kcal por persona/día en los países menos adelantados y superará las 3 000 kcal en otros países en desarrollo. Pese a ello, la inseguridad alimentaria y la malnutrición en todas sus formas continuarán siendo un problema mundial que requerirá un enfoque internacional coordinado, según indica el informe.

Se espera que el aumento futuro de la producción agrícola se base principalmente en la mejora de los rendimientos: está previsto que el 90% del crecimiento de la producción de maíz responda al incremento del rendimiento, y solo el 10% se deberá a la ampliación de la superficie.

En cambio, el crecimiento de la producción cárnica y láctea se apoyará previsiblemente tanto en el incremento del número de cabezas en los rebaños como en el aumento de la producción por animal. Se espera una aceleración del aumento de la producción de leche en comparación con el decenio anterior, en especial en India y Pakistán. Según las previsiones, la expansión del sector pesquero se debería principalmente a la acuicultura, y la producción de peces cultivados será la fuente de proteína de más rápido crecimiento de todos los productos básicos de las Perspectivas Agrícolas.

Se espera que el crecimiento del comercio agrícola y pesquero se frene hasta más o menos la mitad de la tasa de crecimiento del decenio anterior, con una media inferior al 2% anual en términos de volumen para la mayoría de los productos básicos. Sin embargo, parece que el comercio agrícola continuará mostrándose más resiliente ante las desaceleraciones económicas que el comercio de otros sectores. En casi todos los productos básicos, las exportaciones seguirán concentrándose en unos pocos países proveedores, lo que puede incrementar la susceptibilidad de los mercados mundiales ante las perturbaciones de la oferta.

“Se espera que los precios reales de la mayoría de los productos básicos agrícolas y pesqueros desciendan ligeramente durante el decenio al que se refieren las Perspectivas Agrícolas”, afirmó Ángel Gurría, Secretario General de la OCDE, durante el acto de presentación en París. “En el pasado hemos visto que los acontecimientos imprevistos pueden alejar fácilmente a los mercados de estas tendencias centrales, por lo que los gobiernos deben continuar colaborando para proporcionar estabilidad a los mercados mundiales de alimentos. También es importante mirar hacia el futuro e intentar superar el desafío fundamental al que se enfrentan la alimentación y la agricultura mundiales: garantizar el acceso seguro a alimentos inocuos, saludables y nutritivos para una población mundial cada vez mayor, haciendo un uso más sostenible de los recursos naturales para contribuir de forma eficaz a la mitigación del cambio climático.”

“Según el informe, está previsto que aumente la disponibilidad media de calorías por persona/día en los países menos adelantados y en la mayoría de las economías emergentes,” afirmó José Graziano da Silva, Director General de la FAO. “Pero también sabemos que el hecho de tener más alimentos no basta para poner fin a la subalimentación y a otras formas de malnutrición. El acceso a las calorías adicionales es un factor extremadamente importante, pero la lucha contra la malnutrición es aún más compleja. Para acabar con la malnutrición se necesita una dieta diversificada, inocua y nutritiva, y sería perfecto si su producción tuviera una huella ecológica menor.”

Estudio especial: sudeste asiático

Las Perspectivas Agrícolas incluyen cada año una sección especial; la de esta edición se ocupa del sudeste asiático. El crecimiento económico ha sido fuerte y los sectores agrícola y pesquero se han desarrollado con rapidez en la región. El informe concluye que este crecimiento amplio ha ayudado a reducir de forma significativa la subalimentación en la región en los últimos años. No obstante, el crecimiento de la agricultura y la pesca, en especial en los sectores del pescado y el aceite de palma orientados a la exportación, ha dado lugar a una presión creciente sobre los recursos naturales.

Según las Perspectivas Agrícolas, haciendo más hincapié en el desarrollo sostenible en el sudeste asiático se podrá ralentizar el crecimiento de la producción de aceite de palma. En el sector agrícola, los rendimientos continuarán aumentando, pero está previsto que la tierra de cultivo solo se amplíe un 10% durante el próximo decenio, frente al 70% del decenio anterior.

Será necesario mejorar la gestión de los recursos y aumentar la I+D para alcanzar el crecimiento sostenible de la productividad en el sector agrícola. También se podría reformular el apoyo a la producción de arroz para facilitar la diversificación de la agricultura. Teniendo en cuenta la sensibilidad de la región al cambio climático, se requerirán inversiones para facilitar la adaptación a él.

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