Agricultura / Clima

Sojas de segunda comienzan a hipotecar sus rendimientos

Falta de lluvias complica la situación de cultivos de verano.

CULTIVO -  SOJA

Pablo Antúnez

Las sojas, principalmente lo que son cultivos de segunda, están sintiendo la falta de agua y ya están comenzando a hipotecarse los rendimientos, según confirmó a El País el Ing. Agr. Marcos Carrera, integrante de la empresa Monsanto en Uruguay.

Se precisan por lo menos 50 milímetros  ya porque no llovió en todo enero y los cultivos están muy necesitados, principalmente las sojas que están entrando en período crítico, ya que están enfrentando días de mucho calor.

Este año, según los datos de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA/MGAP) se  sembraron 1.332.000 hectáreas con soja, de las cuales, unas 1.161.000 hectáreas son sojas de primera, acompañadas de otras 354.000 hectáreas con sojas de segunda. En años anteriores las áreas entre sojas de primera y de segunda eran repartidas en mitades iguales.

“Lo que es soja y principalmente lo son las segundas está muy complicada. Hoy día con las sojas entrando en período crítico y con un mes entero sin agua y mucha demanda hídrica, se están hipotencando los  rendimientos”, aclaró Carrera.

Por otro lado, según consultas con operadores, las ventas de soja están practicamente paralizadas y no se vendió nada. “Esta situación demuestra la expectativa del productor que se apretó el cinturón al máximo con los costos y está especulando con una mejora en los precios”, sostuvo Carrera.

A su vez, “los maíces de segunda ya están jugados y los de primera muestran buen estado, porque fueron ayudados por las lluvias de diciembre, los agarró la floración sobre fines de noviembre y principios de diciembre y avanzaron”.

El área de maíz creció 6% respecto a 2014 y en este ejercicio de cultivos de verano se plantaron 88.000 hectáreas, según cifras oficiales.

Carrera recordó a El País que es un año de “ajustes fuertes” y “ojalá los rendimientos ayuden a que los productores  puedan ajustarse sin grandes sangrados”. Los costos siguen subiendo, principalmente a nivel de fletes y combustibles, lo que provocó que la agricultura granelera ya hace rato que se retiró de las zonas marginales, lejos de la logística y con campos de menores rendimientos.

Rurales EL PAIS