Agricultura

Rindes menguados en primeras trillas de cultivos de invierno

El costo país y los rendimientos menores a los esperados le pegarán fuerte a las empresas agrícolas.

This is an undated company photo of barley. Shares of Syngenta AG, the world’s biggest maker of crop chemicals, rose to a record after the company said it would increase a share buyback program by 22 percent and cut more expenses this year. Source: Syngenta via Bloomberg News.

Pablo Antúnez

Los primeros datos recabados tras las trillas de cultivos de invierno están mostrando “rendimientos menguados” y se espera que haya “algunos problemas de calidad”, según afirmó a El País Carlos Foderé, uno de los principales de la empresa Fadisol S.A., con amplio arraigo en la agricultura uruguaya.

Más allá de los menores rendimientos en trigo y cebada, en colza canola —una oleaginosa de invierno muy importante en las rotaciones agrícolas— también “hay rendimientos menores de los esperados”, principalmente debido “al exceso hídrico”. Es que tanto cebada como canola no toleran el exceso hídrico y durante todo el ciclo de cultivo les sobró agua. Hoy se están comenzando a pagar las consecuencias. “Los cultivos lo sintieron mucho y van a rendir menos de lo esperado”, remarcó Foderé.

Los menores rendimientos y los costos altos que tiene Uruguay, le volverán a pegar fuerte, otro año más, a las empresas agrícolas. “El tema central es que para cubrir los costos precisamos 4.000 kilos de rendimiento por hectárea, de ahí para arriba, capaz que algunos cultivos dan 3.000 kilos pero los números siguen siendo rojos”, explicó el empresario, para quien el problema de fondo “es el alto costo país”.

Para Foderé “no se debería perder plata con rendimientos de 3.000 kilos por hectárea en trigo y cebada y con rindes de 1.500 kilos por hectárea en colza canola —en un año normal—, pero en Uruguay con nuestros costos perdemos dinero. Es lo mismo que necesitar más de 3.000 kilos por hectárea en soja, sólo en Uruguay ocurre eso y es culpa del costo país”, remarcó Foderé. En trigo y cebada los ciclos se alargaron un poco debido a las lluvias.

A su vez, Luis Simean, gerente de Copagran, filial Paysandú, dijo a El Telégrafo que en el litoral la expectativa está centrada en ver en los últimos días “cómo termina de llenar el grano la planta. Sabemos que habrá una afectación en el rendimiento, pero esperemos que sea lo menos posible”.

Al igual que en otras zonas, en el litoral se nota mucha variabilidad entre chacras y Simean remarcó que “hay una afectación importante, en el orden del 25 a 30% de lo que sería un rendimiento normal”. Ahora el rendimiento final dependerá de cómo termine el cultivo esta recta final.

“No se verificaron tantos episodios de lluvia que afectaran la espigazón y la calidad. Se aguarda un grano de recibo a nivel industrial y sin problemas de calidad, cerrando una zafra no tan mala como parecía hace algunos meses”, dijo el gerente de Copagran Paysandú.

En en litoral los trigos también están adelantados como las cebadas, porque eran “siembras tempranas, aunque el área para este año es muy reducida y comenzará a cosecharse con diferencia de pocos días con la cebada”. Simeán sostiene que “sin mediar contratiempos, a fines de noviembre ya estaría prácticamente todo el grano en los silos”.

Los precios del trigo desestimularon a los productores, finalmente se plantó un área muy baja, a diferencia de cebada donde las malteras incentivan a los productores a cultivar y aseguran precios un poco más atractivos.

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